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Botas infinitas

Hay multitud de modelos y diseños, y han sido bautizadas con distintos nombres: bucaneras, mosqueteras, thigh high… En lo que sí hay consenso es que este otoño-invierno son un ‘must’. Un complemento difícil de llevar, pero no imposible. Acá, su historia y tips para lucirlas.

  • Ana Muguerza

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Fotos: Agencias

botas-collage

Un revival


Cada temporada la moda mira por el espejo retrovisor y rescata prendas y estilos que creíamos desterrados. Es lo que ha sucedido con las botas superaltas, llamadas también thigh high o high class.Emilio Pucci, Chanel, Balmain y Tom Ford son algunas de las firmas responsables de su resurgir tras casi dos décadas alejadas del circuito fashion.

Más o menos largas (algunas llegan casi a la entrepierna); de cuero, ante o pitón -como propone Gucci- o de tweed -como las de Chanel-; con taco o sin taco… Las posibilidades son infinitas, así como los looks que permiten lograr: hippy, muy años sesenta o setenta; sexi, como en los noventa de Pretty Woman, o punk y futurista, con las propuestas de Celine.

Pero hagamos un poco de historia. ¿Cuál es el origen de estas botas interminables?

Yves Saint Laurent fue el pionero, como en tantas otras prendas y accesorios. En 1963 lanzó la colección Robin de los Bosques, en la que las modelos desfilaron con camisas de ante negro con capucha y botas de piel de cocodrilo por encima de la rodilla. En aquella misma época, otro grande del diseño, Pierre Cardin, presentaba un modelo plano, en charol brillante, para complementar sus looks de estilo espacial. Íconos de moda de entonces, como Jane Birkin o Brigitte Bardot, no tardaron en sumarse a la tendencia. En los setenta, la actriz Jane Fonda fue una de las mejores embajadoras de este tipo de botas que combinaba con minifaldas y vestidos baby doll. Y en los ochenta, Gaultier y Gianni Versace les dieron un aire más roquero. A finales de esa década y comienzos de la siguiente, Linda Evangelista, Naomi Campbell y su corte de supermodelos casi no se las sacaban. Fue también cuando se estrenó la película Mujer Bonita, en la que una sexi y descarada Julia Roberts las lucía como nadie.

[block_quote cite=] Están pensadas para mujeres de piernas largas y delgadas, ya que al ser un calzado tan alto acorta visualmente la silueta”, dice la productora Ita Pavissich.
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Manual de uso


La productora de moda Ita Pavissich afirma que este tipo de bota “está pensado para mujeres de piernas largas y delgadas, ya que al ser un calzado tan alto acorta visualmente la silueta. Además, si las piernas no son flacas, los muslos se ven apretados. A veces no es tan indispensable una altura enorme, pero sí tener las piernas largas y delgadas”, afirma. Un truco para las rellenitas o las talla petite que no quieran prescindir de usarlas es elegir un modelo con taco y de color oscuro, que hará que la figura se vea mucho más estilizada.

Las botas altas se pueden combinar con jeans o pantalones skinny, una de las mezclas preferidas de la modelo Kate Moss, pero también quedan perfectas “con vestidos cortos y minis que dan un look años 60-70”, dice Pavissich. Otro buen complemento puede ser un chaleco grande tejido.

De día mejor llevar botas planas o de taco ancho para un look casual. Por la noche, tacos finos y altos. Quedan muy bien combinados con minivestidos vaporosos o con shorts de encaje. Las botas tipo leggins de Roberto Cavalli son perfectas para salidas nocturnas, lo mismo que las estampadas de Tom Ford, para no pasar inadvertida.