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¡Qué bien hace dormir!

Se dice que dormir es la mejor medicina para restaurar, reparar y rejuvenecer el cuerpo. Y se dice también que el buen dormir ayuda a potenciar la inteligencia, regular el peso y mejorar el estado de ánimo. Solo hay que relajarse, cerrar los ojos y entregarse a un buen sueño.

  • Angelica Lamarca

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Producción: María Eugenia Ibarra Fotos: Orlando Pallero

1.okk¿Cuánto influye el peso?

Paulina Vargas, naturópata y directora técnica de BowSPA (www.bowspa.cl), explica que existen muchos estudios que reflejan una relación muy clara entre el dormir y el peso corporal:

Hay indicadores que dicen que dormir menos de 4 o 5 horas versus más de 7 horas hace que con el tiempo las personas ganen peso. Esto es porque hay hormonas específicas que regulan la calidad del sueño y la sensación de apetito que funcionan en forma óptima con ciclos de sueño idealmente de 7 horas mínimo. Por lo tanto, las alteraciones de sueño producen un trastorno hormonal que influiría en la acumulación de grasas y darían señales de mayor apetito.

-Hay ciertas hormonas, como la leptina (supresor del apetito) y la ghrelina (lo estimula), que con la privación de las horas de sueño se alteran. Cuando se duerme menos, la concentración de leptina disminuye y aumenta la ghrelina, lo que incrementa las ganas de comer, especialmente alimentos ricos en grasas y azúcares.

-Las personas que duermen menos horas en general  poseen menos energía, lo que las lleva a tener una vida más sedentaria y a quemar menos calorías durante el día.

Quesos, carnes y pesadillas

La nutricionista Valentina Arriagada, de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, explica que si, cerca de la hora de dormir, se consumen alimentos de lenta digestión como quesos y carnes,  es probable que al organismo le sea difícil digerirlos, ya que la mayor parte de las personas necesita estar despierta o erguida para lograr una buena digestión. Puede existir una relación entre comidas ‘pesadas’ y pesadillas, ya que inconscientemente el cerebro obliga a despertarse abruptamente para poder completar la digestión correctamente, y la forma más fácil de hacerlo es con un sueño dramático y/o violento.

Para tener un sueño reparador, se aconseja evitar grandes ingestas de alimentos en la hora de la cena y que ojalá sea 2 horas antes de ir a dormir,. Además, hay que dejar de lado los estimulantes como el café, bebidas colas y alcohólicas, e incluso chocolates.

Desarrolla el cerebro

El doctor  Walter Avdaloff, director del Instituto del Sueño (www.institutodelsueno.cl), explica que la relación entre el dormir profundo y el nivel de inteligencia ha sido estudiado desde siempre en niños y adultos, y se relaciona con la etapa REM o de Movimiento Rápido de Ojos, asociado a las ensoñaciones. En el caso de los niños hay suficiente evidencia de que el sueño REM está asociado al aumento de interconexiones sinápticas y a la maduración cerebral. De hecho, en el primer año de vida el sueño REM representa hasta el 60% del sueño total, cifra que comienza a decrecer con los años.

Ayuda a cuidar la piel

La doctora Marianne Kolbach, jefa del Servicio de Dermatología de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, explica que aun cuando no hay evidencia científica que respalde la relación entre dormir bien y tener una buena piel, se observa constantemente que pacientes con malos hábitos de sueño tienden a desarrollar diversas patologías cutáneas como acné, psoriasis, vitiligo o alopecia, entre otras. Por lo tanto, para lucir una piel saludable recomienda dormir 8 horas, ojalá con horarios estables y que el sueño sea continuo, reparador y que permita un óptimo funcionamiento y alerta durante el día.

[block_quote cite=] Las personas que duermen poco en general tienen menos energía, lo que las lleva a tener una vida más sedentaria.[/block_quote]

¿Qué hacer para dormir mejor?


-Comer sano. Lo ideal es que los alimentos sean naturales, livianos y crudos (frutas, verduras, semillas, etc.).

-Practicar yoga, pilates o natación. Estos ejercicios calman el sistema nervioso y entregan tranquilidad para el resto del día y la noche.

-Meditar, dar paseos por la naturaleza, etc.

-Incorporar fitoterapia, consumiendo infusiones de hierbas como manzanilla, melissa, pasiflora, etc.

-Evitar siestas durante el día.

-Realizar actividad física durante el día, pero evitarlas en las horas previas al sueño.

-No usar el computador ni ver televisor ni exponerse a luces intensas en las horas previas al sueño.

-No consumir exceso de líquidos en la noche.

-Mantener una temperatura estable en el dormitorio.

-Establecer horarios regulares para acostarse y levantarse, independiente de las horas que se haya logrado dormir.