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¿Por qué las dietas estrictas no son efectivas?

Un reciente estudio asegura que pequeños cambios en el gasto de energía tienen mejores resultados que las dietas bajas en calorías.

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dietaPese a los múltiples esfuerzos por combatirla, tanto en Chile como en el mundo, la epidemia de la obesidad continúa en aumento, siendo la alimentación poco saludable sindicada como la principal responsable.

Sin embargo, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Colorado asegura que no se está poniendo suficiente atención al papel que juega el balance energético en la prevención de la obesidad, es decir, la necesidad de quemar las calorías que ingerimos diariamente mediante actividad física.

“Para mantener un peso corporal estable, el consumo de energía debe ser exactamente igual al gasto de ésta. La obesidad se produce cuando el equilibrio energético del cuerpo es positivo, es decir, cuando la ingesta energética supera el gasto de energía”, dice el estudio.

En ese sentido, aseguran, si bien la pérdida de peso se puede lograr a través de cambios temporales en la dieta, a largo plazo se requieren cambios permanentes, tanto en los hábitos alimenticios como en la actividad física que realizamos. “Dado que las personas son mejores para realizar cambios temporales que permanentes, la mayoría de quienes  logran objetivos de pérdida de peso  lo recuperan en el tiempo”, explican los investigadores.

Asimismo, en una revisión de los resultados a largo plazo de las dietas bajas en calorías, se encontró que entre un tercio y dos tercios de las personas que hacen dieta restrictiva recuperan más peso del que perdieron.

Buenas noticias

El cambio en el balance de energía necesaria para evitar el aumento de peso es relativamente pequeño. “Si consideramos que el exceso de energía se almacena con una eficiencia del 50%, al reducir el balance energético positivo por 100 calorías diarias, la ganancia de peso en el 90 % de la población adulta podría prevenirse”, es decir “cambios de comportamiento coherentes con un promedio de 110 a 165 calorías por día pueden ser suficientes para contrarrestar el aumento de peso” señala el estudio.

La Directora de la Carrera de Nutrición de la Universidad del Desarrollo, Rinat Ratner, explica que es común ver que las personas, con el afán de bajar rápidamente de peso, inician una dieta muy restrictiva y eliminan por completo algunos nutrientes esenciales. “Estas dietas muy  restrictivas por lo general llevan a un efecto rebote, por lo que  la persona termina finalmente ganando más peso del que perdió inicialmente. Los regímenes de alimentación equilibrados,  con gran variedad de alimento y que incorporan  actividad física son mucho más efectivos tanto para el control y mantención del peso como para la salud cardiovascular”, asegura.

¿Qué es y cómo funciona el equilibrio energético?


Los seres humanos toman energía a través de la ingesta de comida y bebida, y gastan energía a través de la tasa metabólica en reposo (RMR ) , el efecto térmico ( TEF) de los alimentos y la actividad física . El RMR es el gasto de energía requerido para mantener las funciones normales del cuerpo y la homeostasis y es proporcional a la masa corporal, mientras que el TEF se refiere a la energía requerida para absorber, digerir, y metabolizar los alimentos que se consumen y por lo general representa el 8-10% de la energía diaria gastada.
El gasto energético en actividad física, incluyendo ejercicio voluntario, escalofríos, control postural y el movimiento voluntario, es el componente más variable en la ecuación y mientras más sedentario es el individuo, es menor el efecto de la actividad física.