Belleza

Los sueños de una triunfadora

Liza Pecori, ganadora del Concurso Maquillador Emergente 2013, organizado por revista Mujer en conjunto con M.A.C Cosmetics, es la autora de las tres propuestas presentadas en esta edición. En esta entrevista cuenta que le fascina resaltar la belleza natural de cada mujer pero también crear looks atrevidos, casi de fantasía.

  • Valentina Ossa

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Por: Valentina Ossa Foto: Nicolás Abalo

1.okEn abril del año pasado Liza Pecori (37) hojeaba una revista y leyó una nota que anunciaba un curso de maquillaje profesional: “Eran clases que dictaba la maquilladora Poli Picó. Inmediatamente llamé por teléfono para saber de qué se trataba y me inscribí. Fue mi primer gran paso”, recuerda.

Desde entonces Liza ha hecho dos cursos más de maquillaje profesional, uno dictado por Tere Irarrázabal y otro por Marcelo Bhanu, además de un intensivo de peluquería en Buenos Aires. “Después de mi primera experiencia, maquillar se transformó en mi pasión. Realmente me encantó, así que decidí seguir aprendiendo”, cuenta, y aclara que antes de ver ese aviso nunca pensó que podría convertirse en maquilladora. “Cuando estaba en el colegio era superartista. Después estudié publicidad y canalicé todo mi talento ahí. Trabajé en agencias dos años y finalmente mi carrera derivó en algo nada que ver”.

Hoy trabaja full time en el Duoc a cargo de proyectos ligados con el área de emprendimiento e innovación, pero su tiempo libre lo usa para maquillar a novias y madrinas. Un oficio que literalmente despertó su lado creativo. “Tengo la habilidad, ahora me falta practicar y perfeccionarme”. Está dando sus primeros pasos en el rubro pero tiene casi diez años de diferencia con muchas chicas que, al igual que ella, recién comienzan. “Empezar joven te da beneficios porque adquieres experiencia de a poco. En mi caso debo ser clara y actuar con rapidez. Es como cuando te enamoras; a los veinte eres impulsiva, a los treinta actúas con determinación y no pierdes tiempo”.

Su seguridad y perseverancia la llevaron a obtener a fines de 2013, el Premio Maquillador Emergente en Feria Mujer. No habla de casualidades, pero sí de destino: “Todo calzó. Cuando estaba por terminar el último taller que hice, me contaron del concurso. Para postular había que enviar una foto de un maquillaje en que la boca fuera protagonista. Para mi buena suerte, el tema de uno de los cursos fue una propuesta de labios. Envié esa imagen y quedé seleccionada. Luego todo fluyó con naturalidad”.
[block_quote cite=] Después de mi primera experiencia, maquillar se transformó en mi pasión. Realmente me encantó, así que decidí seguir aprendiendo”.[/block_quote]Recuerda con entusiasmo el día del concurso y cuenta que cuando vio su trabajo fotografiado quedó tranquila con el resultado. “Era una modelo rubia y muy blanca, casi albina. Mi propuesta fue un ombré dorado y fucsia. En los ojos usé colores naturales, ni siquiera apliqué máscara de pestañas. Esa decisión fue un acierto porque el degradé junto con el negro en la mirada habría sido un exceso en ella”.

La capacidad de observar -dice- es una de las cualidades fundamentales de una maquilladora. “Hay que sacarle provecho a la belleza natural de cada mujer, por lo que es importante mirar, entender los rasgos. Además de ser detallista, prolija y rigurosa. Y, claro, tener un buen trazo”. Le atrae el maquillaje social pero también el lado más artístico. “Jugar con los colores, crear looks atrevidos y transformar un rostro deslavado en algo totalmente distinto”. Para perfeccionarse en esa área le encantaría viajar a Nueva York y tomar cursos de maquillaje de moda. “Siempre miro qué tendencias predominan en las fashion week, pero si quiero dedicarme ciento por ciento a esto necesito profundizar mis conocimientos. Mi nuevo foco es la práctica y actualizarme en todo lo que ocurre con el mundo de la belleza y los diseñadores internacionales”.