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Todo sobre Mercedes Benz Madrid Fashion Week

Los grandes de la moda española muestran desde hoy sus colecciones para la temporada otoño invierno 2014/15. La versión 58 de este evento termina el 18 de febrero cuando se hayan presentado 40 desfiles.

  • Paula Olmedo

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Por: Paula Olmedo, desde Madrid.

Aristocrazy: Joyas XL en un espectáculo de luces y sonido


En una pasarela flanqueada por focos led y en medio de una atronadora música futurista aparecieron las modelos que llevaban la última colección de la marca de joyas Aristyocrazy. Ellas, maquilladas con antifaz negro y peluca rubia platinada –inevitable hacer el link con el look que tenía Lady Gaga hasta el año pasado- llevaban joyas extragrandes sobre el pecho y los hombros de los que salían cadenas formado distintos efectos sobre el cuerpo: armadura, hombrera o pechera. El complemento eran anillos y pulseras puestas en gran número. Predominó el dorado, pero también hubo plateado y cobrizo. Son piezas de protagonismo innegable, destinadas a ir sobre ropa muy simple y siempre unitono.

Roberto Verino: Elegancia del pasado


Inspirada en la moda de fines de los 50 y principios de los 60, el desfile de Verino se paseó por diseños que proponen volver a lo chic y recobrar la elegancia, aun en la calle. Telas tartan con toques de brillo, trenchs de paño en colores tierra y una tendencia que no demorará en llegar a la calle: botas forradas en la misma tela que el traje.  Para aumentar el glamour dotó de plumas de avestruz los cuellos de las chaquetas y agregó pequeñas cuotas de pedrería. El gran final fue un homenaje a la película Desayuno en Tiffanny (1961) y el vestido negro de Givenchy que usó Audrey Hepburn, un modelo citado decenas de veces en distintas pasarelas y que en 2010 fue escogido como “el mejor de la historia del cine” por el diario Daily Mail. Por supuesto en esa pasada sonó de fondo la canción Moon River.

Etxeberría: El sastre renovado


Roberto Etxeberría admira el trabajo de los antiguos sastres y los diseñadores japoneses y coreanos de hoy. A ambos les rindió un homenaje en esta colección. Él, que es un autodidacta, capturó la esencia de la costura clásica mostrando un trabajo impecable de pinzas y tableados que crean volúmenes con muy pocas costuras para lograr un ajuste perfecto. En una colección en que predomina el negro, gris y marrón evitó la monotonía a través de las texturas. Hasta los zapatos estaban forrados en dos tipos de piel, mitad y mitad. Las pieles –con pelos de distinto origen en la ropa de hombre y mujer- evocaron a los cowboys, pero también a los guerreros mongoles y sus grandes abrigos. “Para mí el material es la clave del éxito de una prenda”, dijo el diseñador en el backstage. La calidad es otra de sus obsesiones y le gusta hacer ropa que “dure toda la vida”.

Devota & Lomba: Referencia primaveral


Si no fuera por algunas prendas de manga larga, esta colección parecía más apta para la primavera que para la temporada invernal. Pero es una bella colección y fue muy aplaudida: vestidos, blusas y faldas en colores azul (con aplicaciones en magenta, un contraste totalmente efectivo), verde pastel, berenjena y tostado. En las pecheras y algunas faldas había referencias al origami, y tal vez para que nadie dudara de que se trata de ropa para el frío, en la segunda mitad del desfile parecieron numerosas capas en distintos materiales y colores. Al terminar, el diseñador Modesto Lomba salió a saludar brevemente (y solo, como lo hace desde que murió  José Luis Devota en 1993).

Miguel Palacio para Hoss Intropia: Mujeres con actitud


Pasamanería y lentejuelas con aire barroco aplicadas sobre telas ultralivianas. Hasta ahí suena como algo ya visto. Pero Palacio decidió agregar una cuota de luz a esta colección a través de piezas acrílicas de colores flúor que aportaban futurismo e irrealidad. La colección está inspirada en mujeres de elegancia innata que no se preocupa por agradar a nadie más que a sí mismas. Mujeres con actitud.

Duyos: Un número mágico


El diseñador Juan Duyos conoce a las mujeres y lo demuestra cada vez que sus creaciones se lucen sobre la pasarela. Esta colección fue bautizada por él como “Nº15” y con ella quiso transportar al público a un lugar “plagado de referencias tradicionales pero a su vez exóticas”. Con esta frase se refirió a mantones de Manila de seda bordados con flores y flecos que se transformaron en vestidos llenos de movimiento. Tules y plumas contribuyeron a reforzar la extrema delicadeza y femineidad de cada vestido. El 15 no es casual: 15 mantones inspiraron la colección y 15 años son los que el diseñador lleva presentándose en la pasarela. Para él es un “número mágico”.

AA de Amaya Arzuaga: Volúmenes y mezcla de texturas


La diseñadora ya lleva algunas temporadas experimentando con los volúmenes y esta temporada dio un nuevo paso en ese camino con una colección inspirada en el desarrollo de la capa en distintos largos y diversidad de formas: depende de si quiere recrear el despliegue de las alas de un pájaro o hacer con la tela dobleces que simulen el movimiento de las hojas. La tendencia predominante son los hombros marcados que definen la silueta y el uso de pliegues simétricos, a menudo formando secuencias. Para complementar recurrió a la simpleza de pantalones rectos para mujer y de punto para hombre con puño bajo. En cuanto a los materiales, el cuero apareció trabajado en diferentes técnicas -estampado, plastificado, elástico- y siempre acompañado de otras texturas que le daban movimiento a las prendas como franela, cashmere, tejido de punto, pelo de pony y una nota de artificialidad aportada por el neopreno. Arzuaga recurrió a un solo estampado en forma de caleidoscopio que apareció en muy pocas faldas y chaquetas, y que resaltaban en la paleta de colores otoñales donde predominó el verde bosque, camel, azul y negro.