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Rayas

En sus orígenes, las telas listadas se asocian a la vestimenta de personas de dudosa reputación y/o consideradas socialmente inferiores debido a sus actividades y modos de vida.

  • Pia Montalva

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interiorDiseño de telas caracterizado por líneas rectas de distinto ancho, tonalidad o textura que en general contrastan entre sí. Se produce estampando la superficie del género o interviniendo en su estructura ya sea mediante la distribución de los hilos de distintos colores o la alteración de las maneras de entrelazarlo. Por lo general las líneas forman parte de una serie que se replica horizontal, vertical y diagonalmente. Este último efecto puede lograrse también cortando las prendas al sesgo.

En sus orígenes, las telas listadas se asocian a la vestimenta de personas de dudosa reputación y/o consideradas socialmente inferiores debido a sus actividades y modos de vida (juglares, bufones, herejes, locos, prostitutas). Por otra parte, la mezcla de colores en una misma prenda, representando la diversidad y ambivalencia, es catalogada como peligrosa, lo que contribuye a la exclusión de quienes las usan. Esta idea explica por qué los uniformes a rayas son introducidos en asilos, cárceles y campos de prisioneros. Simbólicamente, las líneas ayudan a la delimitación del cuerpo estableciendo fronteras y controlando su accionar.

Las primeras piezas a rayas influidas por la moda datan del Renacimiento. En el siglo XVI, en las cortes europeas, mujeres y hombres adoptan un nuevo estilo de vestir, proveniente de Alemania. Se trata de ropas dobles (falda, cuerpo, calza o jubón), cuya superficie ha sido rasgada para dejar a la vista un forro diseñado a partir de franjas decoradas con motivos y tonos muy diversos.

Hacia 1870, en los albores de la Revolución Francesa, los géneros con líneas se emplean en la confección de los gilets y casacas masculinas de seda, reemplazando los exóticos patrones florales bordados. Las mujeres acostumbran llevar, marcando la cintura, una faja tricolor rayada que fijan gracias a un camafeo. Y combinan sus trajes blancos con chaquetas listadas de estética militar, cortas y de algodón. La popularidad de las líneas se ve favorecida por la introducción de este último material textil, simple, barato y apto para ser impreso.

Durante las primeras décadas del siglo XIX las franjas de varios anchos potencian el atractivo de los vestidos imperio, de talle alto y manga globo, enfatizando su estructura vertical. Alrededor de 1830 la moda romántica promueve la utilización de encajes y voluminosas flores; ornamentos más afines a las formas curvas que determinan la feminidad en boga. Las rayas ocupan un discreto segundo plano. Reaparecen a comienzos del XX, vinculadas a los deportes náuticos, para participar más adelante de todo tipo de indumentaria.

En los años 20 los trajes de baño femeninos se componen de un short sobre las rodillas y una polera tipo camiseta, a las caderas, ambos listados.

A comienzos de los 80 los vestidos cortos, de talle largo y manga globo, de tafetán o seda a rayas en colores encendidos se llevan durante la noche.