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La loca de los signos

De vez en cuando entro a Astro.com y veo mis tránsitos astrales. Y leo lo que la astrología predice y aconseja no a mi signo del zodíaco en general sino a mí en lo particular, gracias a la fecha y hora de mi nacimiento

  • Carolina Pulido

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1_okDe vez en cuando entro a Astro.com y veo mis tránsitos astrales. Y leo lo que la astrología predice y aconseja no a mi signo del zodíaco en general sino a mí en lo particular, gracias a la fecha y hora de mi nacimiento. Si hay algo en lo que creo es en la astrología. Lo he comprobado observando y observándome. Básicamente divide a las personas en cuatro grandes grupos identificados con los cuatro elementos, que determinan los distintos tipos de temperamento y la forma de relacionarse con el mundo y la vida. Y dentro de esos grupos hay a su vez tres subgrupos. Y así surgen los 12 signos del zodíaco. Es interesante mirar a las personas y percibir su elemento predominante. O sentir esa hermandad con los que son de tu especie, porque entienden tu particular forma de sentir.

Yo soy de las personas que preguntan el signo. La loca de los signos. Y muchas veces me he encontrado en el debate positivista explicando que si la Luna tiene una influencia determinante en las mareas, probablemente también la tiene en los humanos, seres de agua. Pero cada vez me interesa menos convencer al resto de mis creencias, así como cada vez siento menos vergüenza de ser quien soy, lo que es un paso en mi evolución.

El asunto es que el año 2013, Astro.com y yo nos volvimos mejores amigos, porque me suscribí al horóscopo diario personal, basado en mi carta astral. Sí, la loca de los signos puede enloquecer aun más. Y pasé varios meses esperando que hubiera noticias interesantes en mi vida, a lo que la astrología me respondía que eran tiempos de reflexión, de fraguar los cambios, de alcanzar la paz interior (zzzzz), y la loca de los signos, que también es la reina de la aventura, desarrolló la paciencia esperando que la cosa se pusiera más movida. Y un día, a fin de año, Astro.com me dijo que me estaba poniendo magnética, que era mejor pensar bien qué quería, porque justo eso iba a atraer… ¡Chan! De la nada surgieron dos estupendos proyectos de trabajo, aparecieron personajes fascinantes en mi vida y llegaron buenas noticias de improviso. Y así fue como Astro.com de pronto comenzó a ponerse optimista, entregándome titulares como estos: “El éxito es sexi”, “Ahora es cuando”. Todavía no estoy segura de qué quieren decir, pero lo que es innegable es que la visita a esa página ha hecho que tome conciencia de mí, de mis profundidades y de esos rincones escondidos que a veces no quiero ver.

Pero debo decir que 2013 fue para mí un año increíble. Así que Astro.com se transformó en un amigo grato. Ahora me paro frente a 2014 con cierta soltura de cuerpo que gané gracias a mi esfuerzo. Y eso me hace estar tan orgullosa de mí.

2014 es el año del caballo según el horóscopo chino, el que en realidad no conozco para nada, así que no he determinado aún si creo o no en él. Pero la idea de asociar el año con un animal es bien literaria. Y eso me gusta. Y el caballo es un animal que también me gusta, porque tiene algo como compasivo. Según la astrología china, el ‘caballo de madera’ vendrá a revolucionar por completo la configuración del mundo. Es decir, siguen soplando fuertes vientos de cambio (como en el 2013, con la serpiente) y resulta fundamental aprender a montar un animal que jamás se quedará inmóvil. Eso también me gusta. Pero ojo: la trampa del caballo es la impulsividad. O sea, hay que pensar más y enfocar los objetivos, deseos y sueños para que se concreten. ¿Será una locura creer en estas cosas? No lo creo, y en todo caso, como dice Seal, el cantante, we’re never gonna survive unless we get a little crazy. Solo sobreviviremos si nos volvemos un poco locos. Feliz año del caballo.