Belleza

El futuro es ahora

La promesa de la línea de productos Revitalift Láser X3 de L’Oréal París es igualar el efecto del láser CO2 fraccionado. Fuimos invitados por esta empresa a Aulnay, Francia, a visitar sus laboratorios y descubrir por qué están tan seguros de poder cumplir.

  • Paula Olmedo

Compartir vía email

400El más lento en prometer es siempre el más fiel en cumplir”, dijo el célebre Jean-Jacques Rousseau en el siglo 18. Y seguramente cuando emitió esta sentencia ni siquiera podía imaginar que tres siglos después existiría la industria publicitaria, una verdadera fábrica de promesas no siempre cumplidas. Aun cuando él estaba pensando en una sociedad completamente distinta a la nuestra, su frase sigue teniendo sentido. Quien promete, pide fe. Pero si no cumple, pierde la confianza de quien lo escuchó.

Este año, L’Oreal Paris lanzó una de las mayores innovaciones de los últimos años: una crema creada para revertir los signos de la edad compitiendo en eficacia con el láser de CO2 fraccionado, que es hoy una de las técnicas más usadas (y también de las más caras) para atenuar líneas de expresión de la piel. Y aquí viene la gran promesa: ocho semanas de uso de Revitalift Láser X3 tendrían el mismo efecto que una sesión de láser fraccionado. Es decir, el laboratorio aseguró que unos dos meses después del uso continuo del producto la piel se vería más lisa y las arrugas lucirían más lisas. Para mostrar cómo planeaban cumplir y por qué se atrevieron a hacer tamaño compromiso, invitaron a un grupo de periodistas a recorrer sus laboratorios en Aulnay, ubicado a una hora de París. Es el corazón de esta empresa multinacional, el lugar donde se inventan, prueban y fabrican algunos de los productos de belleza más vendidos en el mundo. Una especie de aldea científica donde conviven múltiples disciplinas de la ciencia con el único fin de innovar en el área de la belleza.

Láser vs. crema

Cuando se usa láser sobre la piel se está recurriendo a una  luz monocromática que en algunas sesiones vuelve la piel más lisa, tonificada y luminosa mediante la estimulación de procesos biológicos que se han frenado con el tiempo. En el caso de los láser ‘fraccionados’, estos liberan en la piel micro-impactos de energía de forma pausada. Con ellos se producen daños en la epidermis y en la dermis superior. Pero lejos de ser un problema, es la regeneración de esas células lo que permite mejorar el aspecto general de la piel sin consecuencias negativas.

“Fuimos a hablar con dermatólogos para que nos explicaran cómo funciona el láser y a partir de ello descubrir cuál era el objetivo biológico al que teníamos que apuntar. Esa era nuestra meta como compañía. Y el producto que desarrollamos actúa sobre los mismos puntos biológicos que un láser, por eso logra el mismo resultado”, explica Elisabeth Bouhadana, directora internacional de comunicación científica de L’Oréal Paris. La especialista lleva más de 15 años trabajando para esta empresa y después de haber pasado por diferentes áreas, incluida la investigación, hoy sabe que los productos de belleza y la comunicación en torno a ellos son su pasión. “Mi mamá es farmacéutica y yo desde niña me entretenía jugando a mezclar  cremas y aromas. Creo que desde entonces ya sabía que este era mi camino”, dice. .

Para Bouhadana existe un aspecto fundamental en la creación de esta y de todas las cremas que la compañía planea lanzar en el futuro. Se trata del perfecto equilibrio entre envase, fragancia y textura. El envase, dice, debe ser práctico, fácil de manipular, visualmente muy atractivo y no dañino para el medioambiente. La textura es un área en permanente innovación porque permite distintas maneras de hacer que los ingredientes activos penetran en la piel. “Hay serums, por ejemplo, que tienen efecto iluminador y esto se consigue gracias al tipo de moléculas que ponemos en el producto. Hace 20 años había un solo tipo, pero hoy podemos desarrollar al menos tres distintos, cada uno con su riqueza. El ser creativos en cuanto a las texturas nos permite llevar más sensorialidad a la aplicación de los productos”, afirma. El tercer pilar, el perfume, tiene el papel de seducir a la usuaria. “Para que una mujer pueda descubrir la eficacia de un producto es importante que sienta placer en la aplicación. Y uno de los aspectos más importantes en este sentido es cómo huele el producto que se está aplicando. Debe ser más relajante si se trata de un crema de noche. O más femenino para tener más ganas de aplicarlo todos los días. La mujer debe recibir un beneficio inmediato en su piel para convencerse de seguir usando el producto, y eso nos da tiempo de que los activos que contiene la fórmula actúen en la piel”, explica.

En este caso, ya está dicho: el plazo es de 56 días. ¿Qué es lo que contiene este lanzamiento que puede alisar e iluminar la piel? La clave está en el Pro-Xylane, una molécula de origen natural  creada por L’Oréal después de 14 años de investigación y de 30 patentes, y que es capaz de aumentar el proceso de regeneración del tejido dañado. En esta línea de productos (que está formada por un serum, una crema para la cara y una para el contorno de ojos), el Pro-Xylane está concentrado al 3%, pero además su acción está reforzada con ácido hialurónico fragmentado y con LHA, un ingrediente activo de la investigación de L’Oréal Paris que debido a su acción de prodescamación favorece la regeneración epidérmica. El resultado es que con la aplicación de Revitalift Láser X3 se reducen las arrugas, la piel adquiere mayor densidad, se afinan los poros y se mejora la textura de la piel. Al mirar por el poderoso lente del microscopio en el laboratorio es posible apreciar cómo efectivamente la piel dañada se regenera, y los científicos afirman que en esta suerte de renacimiento epidérmico el aplauso es para el Pro-Xylane, que proviene de la transformación de la xilosa (un subproducto de la madera de haya extraído a través de un proceso de ‘química verde’, es decir, respetuoso del medioambiente).

Patricia  Pineau, directora de comunicación científica de investigación e innovación en L’Oréal, está convencida de que a partir de este descubrimiento se dio inicio a una gran revolución. “En 1998, cuando nació la química verde, surgió la inquietud de aprender de los procesos naturales para que el producto final sea amigable con el organismo y con el mediombiente a la vez. L’Oréal decidió tomar ese camino y dos años después conseguimos esta primera molécula de química verde, que es un azúcar. Hay que estar atento porque este será el campo de investigación del futuro en muchos aspectos, no solamente en belleza”, asegura.

¿los glico qué?


Los Glicosaminoglicanos (GAG) son sustancias que poseen numerosas propiedades biológicas en la epidermis y la dermis. Llenan el espacio extracelular y contribuyen a la remodelación de la estructura cutánea a través de su capacidad para retener grandes cantidades de agua. También participan en rellenar y dar propiedades visco-elásticas a la piel. Numerosas pruebas in vitro pudieron demostrar que el Pro-Xylane aumenta  la síntesis de GAG en nada menos que un 400%.