Belleza

Verano en forma: Plan de acción

Shorts, bikinis y vestidos ligeros; los meses de calor obligan a mostrar la figura. Para lucirla con la tranquilidad de que ‘todo’ está en su lugar hay tratamientos no invasivos que prometen actuar en los glúteos, en el abdomen, en los brazos y en los muslos, y mejorar el aspecto del cuerpo. Acá algunas de las novedades que ofrece el mercado de la belleza.

  • Valentina Ossa

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Foto: Getty Images
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Flacidez en el abdomen

“Con el paso del tiempo la piel pierde colágeno, elastina y agua. Como consecuencia aparece laxitud en el cuello, en los brazos, en los glúteos, en la cara interna de los muslos y en el abdomen”, dice Ruth Rodríguez, dermatóloga de Integramédica. Hay métodos no invasivos, como la radiofrecuencia tripolar, que combinados con práctica regular de ejercicio y masajes de drenaje linfático dan buenos resultados. “Esta consiste en radiaciones electromagnéticas que entregan energía en las distintas capas de la dermis para reestructurar el colágeno, formar fibras nuevas que sustituyan las envejecidas y constituir tejidos de mejor calidad y más elásticos”, explica Paula Klein, médico estética especialista en nutrición de Klein y Klein. Otra alternativa: El láser de C0₂ fraccionado que actúa en la superficie de la dermis y produce quemaduras microscópicas que pulen la piel y activan el colágeno; como consecuencia la flacidez disminuye.  A diferencia de otros láseres similares, este permite una recuperación  más rápida, de una semana aproximadamente.

Telangiectasias

Conocidas como arañitas rojas o minivárices de venas superficiales, se trata de lesiones vasculares producidas por la dilatación de los capilares sanguíneos que se encuentran en la epidermis, capa externa de la piel. “Para eliminarlas una buena alternativa es el IPL (Luz Pulsada Intensa), una luz policromática de alta intensidad con afinidad por los glóbulos rojos que capta el color de las arañitas, libera una luz energética que las ‘cauteriza’ y las borra de la piel”, dice Sergio Valenzuela, cirujano plástico y reconstructivo de Clínica Lo Curro. Para la doctora Klein, el mejor tratamiento son los láseres con longitudes afines al rojo, ya que las queman.

Estrías

Cuando la piel se estira de manera explosiva, como ocurre con el embarazo o la pubertad, las fibras de colágeno se rompen y aparecen estrías que son tejidos cicatrizales. “Influyen causas genéticas, alteraciones hormonales e ingesta de algunos medicamentos como los corticoides. En todos los casos el mejor tratamiento es prevenir, por ejemplo, con cremas corporales que contengan vitaminas A y C, aceites hidratantes, alpha hidroxiácidos y ácido retinoides”, aconseja Ruth Rodríguez. Una vez que aparecen no pueden eliminarse por completo. “Pero si son estrías recientes -tonalidad rojiza- se atenúan hasta en un 60%”, asevera Klein. En esos casos funciona el IPL, al igual que con las arañitas rojas. “Las estrías ya cicatrizadas -blancas- son más difíciles de tratar pero los peelings químicos y las dermoabrasiones ofrecen buenos resultados, se pueden disminuir en un 30%”, complementa la especialista.

Manchas en las manos

Esta parte del cuerpo permite usar los mismos procedimientos que se emplean para borrar marcas de la cara, por ejemplo IPL, peeling -mecánicos y químicos- y láser que emita una longitud con afinidad por los melanocitos, célula encargada de reproducir la melanina. “Estos destruyen la membrana del melanocito, luego las células encargadas de la limpieza del cuerpo se los ‘comen’ y las zonas oscuras desaparecen”, describe Valenzuela. Otro foco de tratamiento es la prevención: “Humectarlas a diario con cremas con urea, evitar el contacto exagerado con detergentes y sustancias irritantes y usar protector solar todos los días impiden el envejecimiento prematuro de las manos y el exceso de manchas”, advierte Ruth Rodríguez.

Flacidez en los glúteos

En los glúteos la flacidez empeora cuando hay tendencia a acumular grasas y, también, con la falta de ejercicio. “Un tratamiento con buenos resultados es la electroterapia -conocido como ondas rusas-  que genera corriente para activar, y despertar, las terminaciones neuromusculares y los músculos que estaban sin uso. El resultado final depende del trabajo físico posterior que realice el paciente ya que la máquina no remplaza la practica de deporte”, aclara Valenzuela. Se aconsejan entre dos a seis sesiones de electroterapia si el objetivo es transformar tejido adiposo en musculatura, pero para reducir perímetro el plan cambia: “En ese caso, recomiendo entre seis a ocho sesiones de radiofrecuencia. Esta ayuda a eliminar adiposidades y, combinadas con actividad física, permiten combatir la flacidez en el músculo, en el tejido graso y en la piel”,  añade.

Flacidez en los brazos

Las sesiones de radiofrecuencia tonifican la piel por medio de calor inducido, produciendo una mayor cantidad de colágeno y elastina, lo que provoca un efecto tensor. Al igual que en los glúteos, la electroterapia funciona para despertar el músculo y tonificar. “Es posible percibir mejoras de hasta un 50%, pero los resultados varían dependiendo el estado del paciente, el tipo de piel y el nivel de flacidez”, asegura Sergio Valenzuela.

Celulitis

Cuando la grasa se acumula en la hipodermis y tensiona los tabiques del tejido conectivo, el aspecto de la dermis cambia y aparece una textura rugosa conocida como piel de naranja. Para tratarla las opciones varían dependiendo el grado de celulitis de la persona. “El masaje de drenaje linfático es el más simple. Funciona cuando el problema se relaciona con la retención de líquido y es necesario una sesión semanal”, asegura Paula Klein. Para tratar edemas, adipocitos localizados e inflamación, especialistas coinciden en que lo más efectivo es la radiofrecuencia. La novedad para atenuar celulitis es la máquina V Shape -llegará a Chile dentro de los próximos meses-, que combina tecnología ultrasónica, infrarroja, drenaje, cavitación y radiofrecuencia unipolar y bipolar. “Emplea ondas acústicas que colisionan con la membrana de la célula grasa, provocan su desnaturalización y liberan su contenido.  Simultáneamente la energía de la radiofrecuencia llega a las capas profundas de la dermis y destruye el tejido adiposo y modifica su estado de sólido a líquido para, luego, ser eliminado a través de la orina”, explica el doctor  Sergio Valenzuela.