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Bryan Boy, bloguero: “La moda no me define”

Cuando comenzó hace nueve años con su blog, el que escribía desde la casa de sus padres en Manila (Filipinas), nunca imaginó que este proyecto cambiaría su vida. Hoy vive en Nueva York y se codea con los personajes más influyentes de la industria de la moda y constantemente viaja por el mundo invitado por empresas como joyas Aristocrazy, marca que lo trajo a Chile la semana pasada.

  • Josefina Strahovsky

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Retrato: Alfonsina Riffo Fotos: Archivo Bryan Boy

ppalLas celebridades del cine y de la música no le interesan. Muchas veces en una alfombra roja o en un desfile está codo a codo con ellas, pero no las reconoce. Pero sí recuerda cada detalle de su primer encuentro con Anna Wintour, editora de la versión estadounidense de la revista Vogue. Él llevaba un enorme abrigo de piel y ella un clásico traje de dos piezas. Fue el 2009, en un desfile de su amigo Marc Jacobs y a pesar del natural desdén de la diva que inspiró el libro y la película El Diablo se Viste de Prada, ella le contestó con una sonrisa cuando él la saludo. “Creo que se impresionó con mi atuendo tan extravagante”, asegura en su primera visita a Chile el bloguero nacido en filipinas Bryan Grey Yambao (32), quien hoy comparte asiento en la primera fila de los más importantes desfiles con su ídola y las figuras más reconocidas de la industria.

Su obsesión por la moda comenzó a los 9 años, cuando leía las revistas femeninas de su mamá. “Vengo de una familia de clase media y la moda para mí era una vía de escape, una fantasía. Mi papá trabajaba en una compañía de fertilizantes y mi mamá se quedaba en la casa, lo que veía en las revistas era un mundo completamente diferente al mío. Me hacía soñar. Con mi hermana jugábamos a elegir qué prendas nos pondríamos y con cuál de los personajes de portada tendríamos un romance”, rememora. Actualmente vive en Nueva York y su blog (Bryanboy.com) lo ha convertido en un personaje reconocido tanto por sus ácidos comentarios como por sus atrevidos looks.

¿Cómo te hiciste conocido internacionalmente? Yo creo que fui afortunado, porque partí cuando blogueando esto todavía no era tan popular. En 2009, Marc Jacobs nombró una cartera en mi honor y ese fue el comienzo de mi popularidad a nivel internacional. Él fue el primero en invitarme a un desfile importante. Incluso me compró el boleto de avión de Manila a Nueva York.

¿Él era un fan tuyo? Lo que pasó fue que subí un video en tributo a él en YouTube. Un rato después de hacerlo recibí un correo que decía: ‘Hola, soy Marc, y me encantó tu video’.

¿Le creíste a ese email? ¡Claro que no! Le contesté inmediatamente que dejara de escribirme porque sabía que era un impostor. Su respuesta fue mandarme su número telefónico privado y las siguientes palabras: “Confío en que no le entregues este número a nadie más, pero si no me crees, llámame”. Ahí comenzó nuestra amistad, él me invita a sus desfiles y a veces nos escribimos. O sea… si quiero salir un día en la noche a una discoteca no es a él a quien llamo, pero sí estamos en contacto.

¿Cómo ha cambiado tu estilo desde que comenzaste con el blog? Mi estilo se transforma todo el tiempo. Para mí la moda es una herramienta para expresar emociones. Quizás lo que más ha cambiado desde que me mudé a Nueva York es que trato de, en el día a día, mantener un look supersimple. Claro que cuando voy a eventos me pongo cosas bien extravagantes, pero los otros días quiero verme lo más clásico posible.

¿Es como una desintoxicación del mundo de la moda en el que estás inmerso? Más que nada tiene que ver con el ritmo de vida agitado que tengo cuando estoy en Nueva York. Voy a más de 10 reuniones al día y no paro nunca, por eso trato de usar ropa práctica pero simple y con mucha onda.

¿Qué es más relevante: tener prendas de moda o estilo personal? Son dos cosas tan diferentes, pero tener estilo es lo más importante. En la manera en que compones un atuendo está la clave, es el reflejo de tu forma de ver la vida.

¿Crees que eso se puede desarrollar o lo llevas en el ADN? A algunas personas les nace naturalmente, pero también se puede desarrollar aunque requiere de tiempo y exposición a los medios y a la industria. Es complicado definirlo, porque es una evolución personal.

¿Cómo fue, entonces, tu evolución? Creo que evolucioné solo siguiendo mis instintos y poniéndome únicamente lo que me gusta, no lo que está de moda. Y claro, cometiendo muchos errores, pero creo que ahí está la gracia.

¿Algún error memorable que quieras confesar? ¡Uf, muchos! En la década de los 90, cuando todos usaban prendas con logos estampados, yo caí en la tentación. Ahora nunca me pondría algo con una marca tan a la vista.

¿Cómo eliges tu ropa todos los días y cuánto demoras hacerlo? Me demoro cinco minutos. Siempre ando muy acelerado y no me gusta perder tiempo en eso. Hoy, por ejemplo, me puse este suéter porque era lo único que me quedaba limpio y estos shorts porque me di cuenta, mirando por la ventana, que haría calor.

¿Y cuando vas a un evento? Es lo mismo, me visto dependiendo de cómo me sienta en ese momento. Para eso tengo esmoquines o trajes siempre listos. No me gusta planificarme tanto.

¿En estos nueve años de carrera cómo evalúas la creciente influencia de los blogueros? Creo que la única real influencia es que han motivado a otra gente a ser blogueros. Solo hemos instalado la idea de ‘si él lo hace, yo también puedo’. Y eso no siempre es real. Cuando comencé lo hice por una inquietud personal, como una especie de diario de vida, y la gente lo leyó espontáneamente. Ahora los nuevos blogueros inician sus proyectos solo para ser famosos, sentarse en primera fila y recibir regalos. Eso los hace menos interesantes como personajes, por eso sus proyectos muchas veces no trascienden.

Una de las fantasías en torno a los fashion bloggers es que les regalan muchas cosas. ¿Es tan así? ¡Eso es un mito! La gente cree que todo lo que nos ponemos es regalado, pero no es verdad. Por ejemplo, lo que tengo puesto hoy lo compré yo. Es verdad que nos regalan cosas, pero la mayoría de las veces no son de tu estilo. Creo es mucho mejor usar en reiteradas oportunidades algo comprado por ti, que ponerse solo una vez algo regalado. Lo que tú adquieres siempre representa tu estilo.

¿A veces te presionan para usar esos regalos? Sí, pero depende de uno frenar a los encargados de las relaciones públicas. Muchas veces me regalan algo y después me piden explicaciones porque no lo ocupé para tal o cual evento. Mi argumento siempre es: “Lo siento pero yo uso lo que me gusta y lo que me regalaste no es de mi estilo. Si no te gusta mi respuesta, quizás no me lo deberías haber enviado”.

¿Cuál es tu opinión sobre la moda express y de bajo costo? Su gran ventaja es que es asequible, porque la ropa de diseñador es excesivamente cara. Muy pocos ganan lo suficiente como para vestirse ciento por ciento con atuendos de lujo; y la moda de bajo costo da la oportunidad a todo el mundo. Además lo que se ve en la pasarela demora mucho en llegar a las tiendas y a la gente le gustan las cosas nuevas, y ellos te las dan rápido. Soy muy fan de las marcas que la producen, pero también entendí que comprar tantas prendas desechables es dañino con el medioambiente. Me rompe el corazón saber que todo eso termina en un vertedero. Creo que es mejor comprar poco pero bueno, no importa si te lo pones varias veces. Yo prefiero ponerme algo Givenchy dos veces a la semana que algo de bajo costo solo una vez. ¡Anna Wintour se repite los atuendos todo el tiempo!

¿Cuál es el diseñador emergente del que crees estaremos hablando todavía en 20 años más? Hay muchos, sobre todo los de origen asiático como Prabal Gurung, Philip Lim, Jason Wu y Alexander Wang. Ellos comenzaron hace solo cinco años pero ya están a cargo de grandes marcas como Hugo Boss y Balenciaga. A ellos deberíamos apostar en el futuro. Además en las grandes escuelas de diseño son casi todos de ascendencia asiática.

¿El mercado oriental es el más relevante para el mundo de la moda? China es el mercado de lujo más importante del mundo. La mayoría de los asiáticos compran mucho lujo cuando viajan y siguen gastando también dentro de sus países. Por eso muchos diseñadores crean colecciones y prendas pensadas solo para ellos. Sobre todo para China y Japón.

¿Cómo te ves en unos años más… seguirás como bloguero? Me encantan los desafíos creativos pero no tengo claro cuál exactamente será mi siguiente paso. Mi blog ya es una marca y quiero expandirla.

¿Hay alguna prenda de la que no te puedas desprender? Al final del día la moda no me define. Si me quitaran todo seguiría siendo yo, no estoy aferrado a nada material. La ropa es secundaria, más importante es tener una personalidad única.

Su paso por Chile


Su blog partió como un diario de los viajes que planeaba hacer cuando tuviera los medios, pero gradualmente se transformó en un registro sobre lo que pasaba en la moda. Por eso para él este viaje es tan relevante: vino invitado por la marca de joyas Aristocrazy para hacer el primero de una serie de videos de viajes por el mundo. Este recorrido fue bien turístico: fue al cerro San Cristóbal, donde comió empanadas y mote con huesillo; a Bellavista; al centro artesanal de Los Dominicos y a Valparaíso. Pero durante esta visita a Chile fue inevitable estar pendiente de su país de origen, azotado recientemente por el tifón Haiyan. “Me da mucha pena ver las noticias y toda la gente damnificada. Pero tengo la certeza de que el pueblo filipino es muy fuerte y positivo. Y no hay otra opción que reconstruir y salir adelante”, recalca.