Belleza

Verdades sobre el betacaroteno

Cuando comienza el verano renace el deseo de un bronceado intenso y saludable, y en esa misión el betacaroteno siempre ha sido un aliado perfecto. Los especialistas aseguran que todos sus beneficios se pueden conseguir a través de una dieta balanceada, rica en verduras y frutas.

  • Josefina Strahovsky

Compartir vía email

Fotos: Getty Images

400 El betacaroteno no broncea por sí solo

Se trata de un pigmento liposoluble (que se disuelve en grasa) de color amarillento que, aunque no tiene la capacidad de broncear por sí solo, tiñe las células y hace parecer como si se estuviera más tostado. “El betacaroteno se considera uno de los más importantes elementos precursores de la vitamina A, por eso también se le conoce como pro-vitamina A. Es gracias a este pigmento que el hígado y el intestino delgado generan la vitamina A, esencial para nuestro organismo”, asegura el dermatólogo y miembro de la Sociedad Chilena de Dermatología Juan Honeyman.

La zanahoria es la mejor fuente natural

Todos los especialistas consultados coinciden en que este vegetal es una de las más concentradas fuentes de betacaroteno presentes en la naturaleza. Pero no la única: el tomate, la papaya, la betarraga y el zapallo también tienen altas concentraciones aunque la zanahoria las triplica en cantidad. Tanto que fue nombrado en su honor: carota es el nombre de este vegetal en latín. La naturópata Denisse Ortiz aconseja tomar el jugo de tres zanahorias en la mañana para cubrir todos los requerimientos del día. “Pero es importante saber que, aunque es más rico agregándole zumo de naranja, esto no es lo más recomendable ya que el cítrico contrarresta los efectos positivos de este vegetal”, asegura.

Hay que tomarlo todo el año, no solo en verano

Los beneficios de la vitamina A, nutriente que se activa cuando se consume betacaroteno, son necesarios durante todo el año por sus propiedades regenerativas y antioxidantes. El verano es la temporada donde más se consume porque promueve un tono bronceado en la piel, pero no debe olvidarse una vez llegado el invierno. “Recomiendo tomarlo de manera natural todo el año, no solo por unos meses. Pero si lo que se busca es potenciar el color, lo ideal es partir en junio”, dice Denisse Ortiz. El dermatólogo Juan Honeyman agrega: “Comer una zanahoria todos los días antes de empezar a tomar el sol ayuda a obtener una piel hidratada, suave, tersa, además de mantener un tono bronceado”.

Hace que la piel sea más resistente a los rayos del sol

Gracias a las propiedades antioxidantes y regenerativas de la vitamina A, se considera que los betacarotenos pueden proteger la piel de los rayos solares, aunque su consumo no necesariamente evita el daño que estos provocan en la dermis. “El bronceado es un sistema de defensa de la piel y los betacarotenos actúan como un bloqueador natural, pero no sustituyen los protectores solares”, explica Denisse Ortiz.

Si la piel se pone de color naranjo puede haber una sobredosis

Además de ser antiestético, un tono naranjo en la piel es sinónimo de que hay un exceso de betacaroteno en el cuerpo. Esto puede parecer inofensivo pero una sobredosis de la vitamina A (que se produce gracias al consumo de este pigmento) puede ser dañina para el hígado e incluso, asegura el doctor Honeyman, “se asociaría a un mayor riesgo de cáncer pulmonar en fumadores”. Por eso los especialistas recomiendan obtenerlo solo de fuentes naturales, así sus efectos no se acumulan y no hay riesgo para el organismo. “Si se llegara a tomar un suplemento este debe ser en dosis muy bajas (máximo 15 mg diarios) y solo por poco tiempo”, aconseja la dermatóloga de la Clínica Las Condes Patricia Apt.