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Pasarelas: En clave sport

Las sneakers de Isabel Marant lo anticiparon, el polerón de Kenzo lo puso en evidencia y las recientes colecciones primavera-verano 2014 dejaron claro que del gimnasio a las pasarelas no hay ni siquiera un paso

  • Maria Paz Maldonado

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Christopher Kane


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El pulóver, con estampados que describieron gráficamente cada parte de la flor y otros con recortes en medio de las telas en forma de gota, fue la prenda deportiva que imprimió frescura a una colección que fue chic en todo momento. Los sofisticados polerones hicieron juego con faldas evasé de chiffon y tacos plateados con una delgada correa alrededor del tobillo, todo en una encendida paleta primaveral.

Kenzo


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La clásica polera de manga corta y cuello redondo, favorita de los días domingo o tenidas casuales, adquirió una nueva personalidad según la propuesta de los creativos Carol Lim y Humberto Leon; una que se alejó de la simpleza y se acercó a la complejidad, aunque siempre minimalista. Como el agua fue el eje de la colección, los estampados acuáticos en blanco y azul surgieron naturalmente en una propuesta llena de frescura que anunció la inminente llegada del verano.

Marc by Marc Jacobs


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Las zapatillas planas de tela, en negro o blanco, fueron la base sobre la que Luella Bartley armó atuendos juveniles y deportivos en su debut como directora creativa de la marca. Sin embargo, la simplicidad del calzado sumó complejidad a medida que se subía la mirada, con prendas fabricadas en telas brillantes, estampados geométricos y aplicaciones de lentejuelas y purpurina. El conjunto de short holgado y chaqueta abombada recordó los uniformes de los boxeadores de los ochenta, aunque con un giro glam que un elegante pañuelo de seda anudado al cuello se encargó de imprimir: la prueba de que un detalle puede hacer la diferencia.

Prada


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Cuando las pasarelas de algunas temporadas atrás mostraron sandalias con calcetines no faltó quienes se horrorizaron ante la propuesta. Pero como en moda lo que antes era un crimen perfectamente se puede convertir en un acierto, este año la prensa celebró las calcetas deportivas con que Miuccia Prada coronó sus zapatos modelo princesa. Envolviendo prácticamente toda la pierna de la rodilla para abajo, las calcetas con cara de polainas (no cubrieron el pie) contrastaron magistralmente con los jumpers de estética de la década del 50 y estampados art. Una reinvención que sorprendió y que demostró por qué Prada equivale a elegancia y estilo en la moda.

Gucci


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“He tomado los imprescindibles de la indumentaria deportiva como punto de partida y le he dado un giro femenino a la ropa técnica, elaborándola con los códigos de Gucci. Una elegancia intrincada y avivada por una ornamentación refinada que se inspira en las ilustraciones de Erté”, dijo Frida Giannini a Vogue respecto a su colección más reciente. No para ir al gimnasio, eso está claro, pero sí para demostrar que la elegancia es perfectamente conciliable con la comodidad. Las siluetas livianas y oversized en pantalones baggy y chaquetas bomber elaboradas con seda consagraron la atrayente dicotomía.

Marni


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Deportistas y futuristas, así fueron las viseras que vistieron las cabezas -con rigurosa partidura al medio- de las modelos sobre la pasarela de Consuelo Castiglioni. Bajo su alero se mostraron femeninos conjuntos de falta tubo y tops con aplicaciones florales en 3D, y otros más andróginos con prendas XL que derrocharon tela en amplias faldas/pantalones. Las tonalidades se pasearon por el negro, los nude y pasteles, pero la nota más alta sin duda la dieron los rojos dramáticos.

Tommy Hilfiger


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Las taquilleras playas californianas fueron la matriz de la propuesta del neoyorquino, quien incluso llevó dunas de arena a su pasarela. Su característico estilo preppy se reinventó a través del neopreno, material del que están hechos los trajes de los surfistas, con el que construyó chaquetas bomber y trajes de dos piezas. El dúo de short y top se volvió prácticamente un outfit de entrenamiento, con estampados de números (ícono de los uniformes de béisbol) y complementados con zapatillas, aunque con cuña interna para no sacrificar ni medio centímetro de altura.