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Primavera-verano 2014: Y por último…París

NY es la energía y la ebullición. Londres es la audacia. Milán es la esencia de la voluptuosidad y la femineidad. Y París... el broche final

  • Florencia Sanudo

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El cambio de dirección de Céline dejó atrás el minimalismo de las últimas temporadas. Esta vez Phoebe Philo se divirtió jugando con los colores (primarios), que combinó con blanco y negro, y con los estampados (a la manera de un brochazo de pintor), en una colección más deportiva que las anteriores. Muchos trench coats y dobladillos irregulares.

Raf Simons presentó tantas ideas para Dior que es difícil resumirlas. Destacaron sus chaquetas -algunas ceñidas, sin mangas, otras enormes-, sus faldas con un corte al bies inédito, grandes pliegues en el pecho y todos los colores de la paleta. Los escudos escolares en mangas y solapas seguramente provocarán una ola de imitaciones.

El Saint Laurent de Hedi Slimane sigue siendo el adalid del ‘rock chic’, si bien esta temporada presentó una colección más sofisticada con algunas referencias -¡tan esperadas!- a YSL (camisas transparentes, chaquetas, pantalones negros, vestidos con un solo hombro) pero siempre con un objetivo: sus clientas jóvenes.

Si bien en la colección de Stella McCartney no faltaron los estampados (una extraña piel de cocodrilo y algunos temas florales bicolores), sí priorizó los colores lisos y su paleta se limitó a una gama de beige, bronce y terracota. Para feminizar su corte tradicionalmente masculino recurrió al uso del encaje.

“¡Vamos a divertirnos!”, parece ser el mensaje de Alber Elbaz de Lanvin. El 90% de su colección estaba formada por vestidos, trajes, pantalones, enteros y chaquetas en lamé de colores. O sea, una colección estrictamente para después de las siete de la tarde. Pero también demostró su maestría con sus versiones del little black dress. ¡Una joya!2

Alexander McQueen también sucumbió a la influencia de Africa, pero Sarah Burton no se contentó con los colores y grafismos sino que transformó a sus modelos en guerreras. ¡Girl power! Sus modelos desfilaron con plumas y mini-tops pero también con cascos y arneses de cuero. ¡Hasta las sandalias con tiras eran guerreras!

Riccardo Tisci, director creativo de Givenchy, envió a sus modelos con máscaras maquilladas en el rostro y sandalias planas. Una manera de evocar las influencias japonesas (kabuki) y africanas de su colección, también evidentes en la paleta de colores, rayas multiformes y drapeados, pero siempre en el look ‘street style’ que lo caracteriza.

La ropa de Clare Waight Keller para Chloé para la primavera 2014 parece hecha para flotar en las cálidas noches veraniegas, un efecto logrado gracias a una paleta de beiges, caquis, arenas, azules y blancos, y telas ligeras y sensuales trabajadas en tablas. La mujer Chloé este verano es bohemia, sensual, etérea y hace soñar con la brisa del mar…

En medio de un extraordinario show musical y una banda de sonido espectacular, es muy difícil concentrarse en la ropa de Jean-Paul Gaultier. El niño terrible de la moda sigue siendo irreverente pero no irrelevante. Nadie trabaja el cuero como él. Este año, mucho negro, ruedos irregulares, telas iridiscentes, encajes y una fabulosa falda de tul para usar con botas y chaqueta… de cuero.

Mini, mini, mini son los vestidos de Alexander Wang para Balenciaga. ¿O son camisas y blazers? En todo caso hace falta un par de piernas larguísimas y perfectas para lucirlos. El talle es muy alto y los tops dejan entrever un poco de vientre. Wang dio predominancia a la forma trapecio (que tan bien desarrolló el Balenciaga original) y los blancos y grises.

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Una vez más Karl Lagerfeld demostró su inagotable imaginación en una colección homenaje (y sátira) del mundo del arte. Nunca usó tantos colores (todos) ni propuso tantas variaciones de carteras, incluyendo una mochila. Pero todos los códigos de la casa están allí: del traje Chanel (en technicolor) a las perlas desmesuradas en collares y pulseras. Y los zapatos-media ‘dos en uno’ harán las delicias de sus clientas más jóvenes. Un verdadero creador en el apogeo de su arte.

La colección para Sonia Rykiel de Gerald de Conceicao tiene un indiscutible toque de los años 70, que recuerda mucho a una cierta… Sonia Rykiel. Los boleros, las faldas bajo la rodilla, los blazers, los tejidos y ese sombrerito ‘cloche’ que caracterizó a la marca, están debidamente revisitados y modernizados al gusto del día. Sonia Rykiel sigue siendo así el emblema de la parisina.

Marc Jacobs se despidió de Louis Vuitton con una colección-espectáculo “para la showgirl que todos llevamos dentro”, enteramente negra, que resumió los grandes éxitos de sus 16 años en la casa, desde el jean boyfriend a las chaquetas victorianas incrustadas de jade pasando por la cartera graffiti. Pero deja un seguro best seller para el año próximo: una nueva it bag -la New Noé- y el suéter con la cifra 14 en referencia a los 160 años de la casa en 2014.

Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli, el dúo de diseñadores de Valentino, se inspiraron en la Ópera de Roma. Resultado: una colección exquisita y romántica con múltiples referencias bizantinas tanto en sus colores como en su gráfica. Las modelos evocaban figuras renacentistas con su pelo trenzado y madonas romanas por sus sandalias planas.

Hermès no sigue la moda, sigue su camino. Su ropa es elegante y chic, de un lujo lánguido y simple. Christophe Lemaire presentó faldas amplias (bajo la rodilla) y blusas realizadas con carrés, camisas blancas, chaquetas y abrigos en cuero y una paleta de colores cool y discreta (verde petróleo, blanco, beige, amarillo) con un estampado aquí y allá. Perfecto e intemporal.

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[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Las tendencias de la próxima temporada[/highlight]


Bye bye tacos altos: Salvo algunas excepciones, los zapatos y sandalias planos son de rigor, y cuando se trata de tacos, son por lo menos 3 o 4 cm más bajos que la temporada anterior.

Adiós al minimalismo: Vuelven los colores, los estampados, las combinaciones arriesgadas. ¡Viva la primavera!

Estampados: las rayas, las flores tropicales y motivos exóticos y los cuadrados, ya sea inspiración damero, vichy o grunge. Y por supuesto, lo africano, sus colores, sus grafismos.

Piel a la vista: vientre al aire, agujeros en la espalda, grandes cortes que dejan ver las piernas. La piel se exhibe.

Las chaquetas de motociclista son el must de la temporada y con hombros redondeados, mejor aun.

Transparencias: no solo en tops sino para faldas y pantalones.

Las tablas, pero reinterpretadas de manera no convencional (en diagonal, por ejemplo) y los volados, garantes de femineidad.

Las prendas con mensajes, ya sea impresos, bordados o tejidos.

Los colores: como siempre en primavera/verano el blanco se impone así como el nude. El color block, cuya muerte fue erróneamente anunciada, viene con fuerza: los colores fuertes inflamaron todas las pasarelas. Y este año también mucha combinación blanco y negro.

Los materiales: el cuero, especialmente en los básicos (vestidos cortos, pantalón 7/8, chaquetas) y el encaje, fino y delicado, se imponen como los materiales favoritos de estas colecciones, así como las telas irisadas y las lentejuelas doradas, plateadas, coloreadas.

Los enteros, como en los años 80, pero amplios, para usar abiertos y dejando ver la camiseta debajo.

Y…¡ shorts, shorts, shorts!

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde?[/highlight]


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Eva Herzigova, elegantísima, en Dior, así como Valerie Trierweiler, la primera dama de Francia, que también estuvo en Saint Laurent. Natalia Vodianova en Dior y en Stella McCartney. Salma Hayek en Balenciaga, Saint Laurent y Stella McCartney. Audrey Tautou dio su apoyo al británico Gareth Pugh. La supermodelo Naomi Campbell fue la invitada de honor de la restrospectiva de Azzedine Alaïa en el Museo Galliera. Kim Kardashian y Kayne West, flamantes padres, en Céline y Givenchy. Lou Doillon, la hija de Jane Birkin, en Anthony Vaccarello y Chanel. Lenny Kravitz superexcitado en el desfile danzante de Rick Owens. Catherine Deneuve y Carine Roitfeld en Jean-Paul Gaultier. Poppy Delevingne, Kristin Scott Thomas y Lilly Allen en Chanel. Pamela Anderson en Vivienne Westwood. Paul McCartney y señora, habitués en Stella McCartney. Daphne Guinness en Alexander McQueen. Sofia Coppola en Louis Vuitton. Olivia Palermo en… ¿en dónde no estuvo?

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]¿De qué se habló en la Fashion Week?[/highlight]


collage-6¿Sería esta colección Primavera/Verano 2014 la última de Marc Jacobs para Louis Vuitton? Lo fue. El misterio se desveló el último día, al terminar su desfile. En la nueva tendencia de los desfiles-espectáculos estuvo el asombroso show de Rick Owens, con 40 bailarinas bien entradas en kilos en zapatillas bailando al ritmo de un stepping. Otro desfile sorprendente, el de Jean-Paul Gaultier con las modelos bailando rock o tango con coreografía de Blanca Li, una fabulosa Coco Rocha a lo John Travolta en Grease y Rossy de Palma haciendo de las suyas. Alegría al estado puro… Del anuncio tan esperado: ¡lSchiaparelli por fin tiene director creativo!: el italiano Marco Zanini … Del nombre a seguir atentamente: Maxime Simoens, el benjamín del grupo LVMH, de apenas 29 años. De la invasión de dos feministas del grupo Femen en el desfile Nina Ricci. Topless con eslogans pintados en el pecho “Moda dictaterror” y “Modelo no vayas al burdel” fueron rápidamente neutralizadas por agentes de seguridad, mientras las modelos continuaron desfilando como si nada. De ‘la modelo’ de la temporada: Edie Campbell, omnipresente en las pasarelas y desnuda, cubierta de graffitis abriendo el desfile Louis Vuitton. De las fabulosas escenografías de Chanel -clara y luminosa-, quien emuló una galería de arte, de Louis Vuitton -oscura y barroca- que evocó los grandes hitos de desfiles pasados y de Dior, un exuberante invernadero vegetal… De la disputa entre Saint Laurent y Colette, la tienda más cool de París, a causa de la camiseta que esta puso en venta y que se burla de la decisión de Hedi Slimane de borrar el “Yves”. “Ain’t Laurent without Yves” (No es Laurent sin Yves). Saint Laurent decidió cortar los lazos profesionales con Colette y su dueña fue ‘desinvitada’ al desfile.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Las plagas de los desfiles[/highlight]


3Aunque parezca mentira, en otras épocas asistir a un desfile era un poco como una misa, una respetuosa inmersión al universo de un diseñador. Las modelos pasaban en silencio y el público simplemente… miraba con atención y si algo le complacía particularmente, aplaudía. Hoy en día, ni lo uno ni lo otro es totalmente evidente. Los desfiles son un verdadero mar de celulares y iPads. Quien no está tomando fotos o filmando (y cuando se trata de un iPad o similar, obviamente obstruyendo la vista a la persona de atrás), está escribiendo algo para twitearlo. Y cuando el desfile termina, difícil aplaudir cuando una o las dos manos están ocupadas sosteniendo algún aparato electrónico…

Pero esta no es las única plaga que invade los desfiles. Ejemplos:

Aquellas que se paran frente a los fotógrafos con aire de ‘perdidas’. Nadie se lo cree y todos saben que están a la caza de un fotógrafo o bloguero que la inmortalice. ¡Por eso se ha puesto una maceta en la cabeza y un enterito de leopardo!

Aquellos que se sientan en el lugar de otro. Cada uno debe sentarse en el lugar que se le ha asignado y así evitará la humillación de tener que moverse cuando llega la persona a quien se le ha asignado el lugar. Que en el 99% de los caso, siempre llega.

Aquellos que hablan todo el tiempo y parecen olvidar que otros están allí para ver.

Los diseñadores que retrasan el inicio del desfile hasta 45 minutos a la espera de ‘la gran editora’ que no llega y ‘la gran editora’ que llega cuando se le da la gana.

Aquellas que se toman fotos a sí mismas (selfies) antes, después y, lo más incomprensible, durante el desfile.

Aquellos que twitean, suben fotografìas a Instagram o se retratan en las escaleras al salir del desfile bloqueando la salida a los demás.

Aquellos que no aplauden: aun si la ropa es de su agrado. Un desfile implica una inmensa cantidad de trabajo de muchísimas personas que merecen un reconocimiento aunque sea por eso.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Las celebridades de la primera fila[/highlight]


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Los famosos en los desfiles son parte integrante de las fashion weeks y los diseñadores se valúan de acuerdo a la importancia de aquellos que asisten al suyo. Por cierto, algunas celebridades lo hacen porque son realmente amigas, aunque no es un secreto que la mayoría cobra, hasta 100.000 dólares (como Jennifer Anniston, Jenifer Lopez o Beyoncé) solamente por sentarse en la primera fila y mirar.

Sin embargo, según las fuentes próximas a la industria, hoy las marcas están menos dispuestas a pagar por una celebridad que en el pasado. Más aun, la ‘época de oro’ parece haber llegado al pico en 2009. Hoy en día es más común una compensación en ‘especies’, es decir el traslado, hotel, servicio de maquillaje y, por supuesto, un regalo importante en ropa (de un precio de 5.000 dólares es la norma).

El problema, por cierto, es financiero (la crisis) pero también de saturación. Si una celebridad asiste a varios desfiles durante la FW, su impacto es evidentemente menor y también lo es la remuneración: es más valiosa su asistencia a un primer show que al segundo o tercero. De más está decir que cuando se paga el precio fuerte se exige una total exclusividad.