Belleza

Lo nuevo contra la caída del pelo

Si antes las investigaciones científicas se centraban en frenar la caída y nutrir la fibra, ahora los tratamientos más novedosos estimulan las células madre del cuero cabelludo para reactivar el crecimiento

  • Valentina Ossa

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Hace más de veinte años un hallazgo científico cambió la historia de los tratamientos anticaída: dentro del folículo piloso habitan células madre que, una vez que el cabello se desprende, continúan vivas. Desde entonces quienes sufrían de alopecia vieron una luz de esperanza para que creciera pelo donde, literalmente, brillaba por su ausencia. Tiempo después diversos centros de investigación en Europa, incluyendo los de L’Oréal, revelaron que el buen funcionamiento de estas células permitía combatir la calvicie y en 2002 se probó cómo estimularlas. La conclusión fue decidora: ellas están ubicadas en un ambiente hipóxico, pobre de oxígeno, y al imitar los efectos de este elemento químico se activan. “Por diversas razones, externas y hereditarias, las células madre del folículo piloso entran en reposo. Al reavivarlas es posible generar pelos nuevos en espacios del cuero cabelludo vacíos, esto porque tienen la capacidad de despertar los bulbos capilares”, explica el doctor Robinson Guerrero, dermatólogo de la Universidad de Chile, especialista en alopecia y miembro de la American Academy of Dermatology.

Si hace dos años los productos actuaban cuando el cabello aún no se desprendía y apuntaban a fortalecer el existente, los actuales buscan el nacimiento de pelos nuevos. “El descubrimiento relacionado con las células madre marcó el inicio de una era; se dejó de hablar de tratamientos anticaída, los vigentes plantean el ‘renacimiento capilar’”, dice Verónica Henríquez, química farmacéutica y formadora de Vichy. El último lanzamiento de la marca, Dercos Neogenic, contiene un 5% de estemoxidina, una exclusiva molécula que ayuda al buen funcionamiento de las células madre en el bulbo piloso -origen de los cabellos nuevos- y favorece el entorno que el pelo requiere para crecer. Otros procedimientos novedosos: En Estados Unidos se trabaja en la técnica de implantación de células madre, aún en ensayo clínico, que extrae aquellas que están en los pelos de la nuca para ubicarlas en los sectores de la cabeza con pelones. Además, en China y Japón hay estudios para producir células madre a partir de las propias de cada persona, pero actualmente se realizan pruebas con ratones.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]¿Adónde se fue mi pelo?[/highlight]

El cabello pasa constantemente desde un estado de actividad a uno de reposo: crece, se cae, luego vuelve a salir y se desprende otra vez. La primera fase, llamada anágena, es la de crecimiento y dura entre tres y cinco años, las células de la matriz del folículo se dividen por mitosis y el pelo crece alrededor de 0,3 milímetros al día; posteriormente entra en un breve periodo de reposo de dos a tres semanas, conocido como catágeno, en el cual el folículo piloso suspende su síntesis celular y se contrae hacia la superficie del cuero cabelludo, el crecimiento se detiene; el ciclo finaliza con la etapa de descenso, conocida como telógena, que perdura tres meses aproximadamente; en este momento el pelo se cae. “Afortunadamente, cada bulbo es completamente independiente y asincrónico, ya que si los ciclos de crecimiento y de descanso fueran iguales seríamos calvos”, plantea Verónica Henríquez.

Los tratamientos tradicionales se esforzaban en optimizar estas tres etapas del ciclo capilar, es decir se aferraban a mantener el pelo en el cuero cabelludo. Las fórmulas nuevas se enfocan en una fase antes ignorada: la de latencia que se da entre cada ciclo capilar y dura entre dos y doce meses. “Se descubrió que en este periodo el bulbo capilar está dormido, no muerto. Para movilizarlo hay que crear un medio favorable para las células madre del folículo piloso, ya que estas tienen el potencial de reactivar los bulbos y, por ende, generar pelos”, añade la experta.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Sin mitos[/highlight]

Múltiples factores influyen en que una melena pierda volumen: los genes, la mala alimentación, las dietas extremas, la falta de fierro, el alcohol, el tabaco, el estrés, la contaminación ambiental, los rayos UV, la edad, el abuso de secadores y planchas y la utilización continua de extensiones. Además, el ciclo natural del pelo hace que este se caiga en otoño y en primavera; esto es así en todas las personas. Según el doctor Guerrero este fenómeno, denominado efluvio telógeno, no tiene relación con la alopecia genética. “Es crónico, se produce toda la vida y se recupera. En el caso de las mujeres el desprendimiento ocurre en las entradas; cuando interfieren causas hereditarias, el vacío se ve en la zona media de la cabeza”, aclara el doctor Robinson Guerrero.

El cuero cabelludo contiene aproximadamente cien mil cabellos y se eliminan en promedio unos cien al día, cantidad que pasa desapercibida. Hay que preocuparse solo si el porcentaje de pérdida es mayor. Hay dos pistas que delatan una caída de pelo alarmante: cuando el casco es visible más allá de la zona de la partidura y si la hebra capilar se adelgaza con el tiempo. “Actualmente existe un examen llamado ‘tricograma wash out’, que analiza el desprendimiento y permite diferenciar si es por efluvio telógeno o alopecia androgenética, incluso si se trata de alopecia areata, un trastorno de la piel que provoca la caída del cabello”, comenta el doctor Guerrero.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Cuidarse desde adentro[/highlight]

El alcohol y el cigarro liberan radicales libres que son tóxicos para la piel y sus anexos, como el cabello y las uñas. Además, una mala alimentación o dietas extremas producen un déficit de proteínas, vitaminas y aminoácidos que afectan el ciclo capilar, ya que el pelo se compone en un 80% de proteína; como consecuencia este se vuelve extremadamente delgado, similar a una pelusa. La recomendación es llevar un régimen rico en fibra, hierro, magnesio, zinc y vitaminas A, E y C. Mantener una vida saludable y dormir bien también benefician el crecimiento del cabello.