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Los dueños de la moda

Las modelos, los grandes diseñadores, el glamour de la pasarela son la cara más visible de la moda. Pero, ¿Quién mueve los engranajes de la industria, la hace posible y la financian?

  • Ana Muguerza

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[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Bernard Arnault[/highlight]


4_250Es una suerte de Tío McPato del lujo, un magnate francés propietario de un imperio cuyas cifras marean. Para empezar, su fortuna roza los 30.000 millones de dólares, patrimonio que lo eleva al décimo puesto en el ranking mundial de los más ricos, según la revista Forbes. Detrás de tanto cero se esconde uno de los conglomerados del lujo más poderosos del planeta, LVMH, del que Arnault, de 63 años, es dueño y señor. Cobija a firmas como Dior, Louis Vuitton, Moët & Chandon y Bulgari. En total, 60 exclusivas marcas, que se venden en 3.000 tiendas en todo el mundo. El grupo da empleo a 77.000 trabajadores y la cifra de negocios supera los 37.000 millones de dólares:el lujo no sabe de crisis y en 2012 las ventas crecieron un 12%.

La buena mano y el instinto de Bernard Arnault para los negocios están fuera de toda duda, pero este empresario, criado en una familia adinerada, no partió de cero. Colocó los cimientos de su imperio sobre una empresa constructora que heredó de su padre. En los años 80 decidió invertir en el sector textil y tomó el control de Dior, piedra angular de su emporio del lujo. Después vendrían Louis Vuitton, Fendi, Givenchy, Guerlain, Pucci y la española Loewe. Compró también una parte de Hermès, otro emblema del lujo, pero hasta ahora no ha conseguido su control. El pez chico se resiste a ser devorado por el grande.

A la fortuna de Arnault no le faltan pretendientes. El empresario tiene cinco hijos. La mayor, Delphine, acaba de ser nombrada número dos de Louis Vuitton y se vislumbra sucesora. Antoine Arnault también ocupa puestos de responsabilidad en el grupo aunque, fuera de la prensa económica, es más conocido por su noviazgo con la modelo Natalia Vodianova.

El patriarca cultiva un perfil bastante bajo y, al margen de sus movimientos empresariales, solo ha trascendido que es un importante coleccionista de arte y un amante de la música.

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[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Tadashi Yanai[/highlight]


6_250Se le conoce como el ‘Buffet japonés’ (por Warren Buffett, una de las mayores fortunas del mundo) o como ‘el rey del Zara asiático’. Lo cierto es que el empresario Tadashi Yanai (Yamaguchi, Japón, 1949) y Amancio Ortega -el amo de la auténtica Zara- tienen mucho en común. Ambos fabrican y venden moda para todos los gustos a muy buenos precios, aunque el gigante español se preocupa más de seguir las tendencias. Por ahora, Inditex lleva la delantera pues factura y gana mucho más, pero Yanai se marcó un objetivo: destronar a Zara y convertirse en 2020 en el mayor grupo de moda del mundo. Por el momento ya puso su mirada sobre la estadounidense GAP, otro de los grandes grupos de distribución de moda, que el empresario nipón estaría pensando en comprar.

El imperio de Yanai, levantado a punta de trabajo, se llama Fast Retailing y Uniqlo es su marca estrella. En Asia está muy extendida y la asignatura pendiente es expandirla por el resto del mundo (fuera de Asia solo cuenta con tiendas en EE.UU., Reino Unido, Francia y Rusia). Al estilo de H&M, Uniqlo ha encargado a varios diseñadores que elaboren colecciones para la firma y ha fichado a figuras de primera línea, como el tenista Novak Djokovic, para sus campañas de publicidad.

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[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Francois-Henri Pinault[/highlight]


11_250El magnate francés lidera el grupo PPR, fundado por su padre y rebautizado en junio de este año como Kering. Estos nombres no le sonarán mucho pero sí las marcas que agrupa bajo su paraguas: Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga y Puma, entre otras. Forman el segundo mayor conglomerado de firmas de lujo del planeta por detrás de LVHM, al que aspira alcanzar. Pinault está casado con la actriz Salma Hayek y se calcula que su fortuna asciende a 11.000 millones de dólares. Su lista de posesiones es interminable: es dueño del canal de televisión francés TF-1 y tiene participaciones en el diario Le Monde y la revista Le Point. Controla la sala de subastas Christie’s, las firmas Converse y Samsonite, y la cadena de música y libros FNAC, de la que ahora se quiere deshacer. Además posee una de las más importantes colecciones de arte del mundo, con 2.500 obras, Picassos y Mirós incluidos.

A fines de los años 90 Pinault protagonizó un sonado enfrentamiento con su rival en el mercado del lujo, Bernard Arnault, por la compra de Gucci. El caso llegó a los tribunales y fue Pinault quien se quedó con el control de la exclusiva marca.

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[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’] Stefan Persson [/highlight]


13_250Es el dueño de H&M, otro gigante de la moda, que nació en 1947 en Suecia. Su fundador, Erling Persson, padre de Stefan, quiso importar al país nórdico un concepto de tienda que había visto en Estados Unidos: comercios con grandes volúmenes de venta a precios muy asequibles. El primer establecimiento se llamó Hennes (Para ella) y años más tarde lo fusionó con otro de artículos masculinos, dando lugar a Hennes & Mauritz, H&M. De la mano de Persson hijo, el grupo ha acelerado su diversificación y expansión geográfica. Hoy cuenta con 3.000 tiendas en más de 45 países, entre ellos Chile, donde la empresa se instaló a principios de 2013. 

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El concepto de negocio es parecido al de Inditex: moda cheap and chic, aunque la sueca ha visto como el gigante español le hacía sombra en los últimos años, le ha superado en ventas y beneficios. Una de las iniciativas más exitosas de Stefan Persson ha sido la colaboración de H&M con diseñadores famosos y celebridadescomo Stella McCartney, Karl Lagerfeld, Madonna o Kylie Minogue, quienes han creado colecciones de bajo costo para la firma.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’] Amancio Ortega[/highlight]


14_250Este empresario español de 77 años es el mejor ejemplo de ‘self made man’. El dueño del imperio Inditex, con la marca Zara como buque insignia, se estrenó en el mundo de la moda a los 14 años trabajando como niño de los mandados de una camisería de lujo. De familia humilde, también se desempeñó como dependiente en una tienda de ropa, donde conoció a su primera mujer, Rosalía Mera, quien murió el pasado agosto. Por la noche, los dos cosían a mano batas acolchadas y con el tiempo fundaron un modesto negocio de confección, el germen de Zara.

Hoy, 40 años después, Ortega es una de las mayores fortunas del mundo, la tercera en la lista de Forbes. Suma 57.000 millones de dólares y pisa los talones a Carlos Slim y Bill Gates, oro y plata entre los más ricos del planeta. El grupo Inditex, que incluye marcas como Massimo Dutti, Bershka o Uterqüe, además de la archiconocida Zara, cuenta con 120.000 empleados y 6.000 tiendas en 86 países del mundo. En 2012 facturó 21.000 millones de dólares.

Es el resultado de un exitoso modelo de negocio basado en vender las últimas tendencias en moda a precio barato. Ortega ha invertido en otros sectores, como el inmobiliario y el hotelero, pero ninguno le ha dado tantas alegrías como la moda. Según el periodista español David Martínez, autor de su biografía, el sueño del dueño de Zara es ser protagonista de la moda global. “Quiere que las clientas de Chanel o Dior compren también en sus tiendas y no se sientan avergonzadas de ello”, afirma Martínez.

Ortega es un hombre sencillo. Sus millones no se traducen en extravagancias. Tan solo se permite algún capricho automovilístico y el club hípico que le construyó a su hija. Aunque hace un par de años dejó el timón en manos de un ejecutivo, le cuesta despegarse del negocio y es habitual verle en mangas de camisa por los cuarteles generales de Inditex, en la localidad gallega de Arteixo.

Su hija menor, Marta, de su segundo matrimonio, parece llamada a dirigir la empresa. Se ha preparado en las mejores escuelas de negocios del mundo y trabaja en el conglomerado familiar. Como su padre, empezó desde abajo y su primer empleo fue de vendedora en una tienda de Zara en Londres.

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