Destacada Inicio

Mixtura de géneros

La historia de Casey Legler, quien habitualmente modela vestida como hombre, plantea la disyuntiva sobre la androginia actual

  • Janet Barra

Compartir vía email

coco-rocha-2La canadiense Coco Rocha (25) sabe cómo llamar la atención. La top model se dio a conocer cuando cerró la pasarela otoño-invierno 2007 de Jean Paul Gaultier con un histriónico baile celta, y desde entonces su belleza clásica -larga cabellera, grandes ojos celestes y rasgos finos- ha sido el centro de atención de campañas publicitarias para marcas como Balenciaga, Lanvin y Diesel, y diversas editoriales para revistas como Allure, Vogue y Harper’s Bazaar. El pasado 12 de agosto sorprendió a sus más de 480 mil seguidores en Instagram, pues compartió ‘en vivo y en directo’ las fotografías de su radical cambio de look. La maniquí siguió el boom del ‘pixie cut’ que lucen la cantante Miley Cyrus y las actrices Tilda Swington y Anne Hathaway. “Muchas gracias a Anh Cotran por darme el corte de pelo más cool de mi vida”, comentó la modelo en la red social. Este peinado se suma a la estética varonil que diseñadores como Hedi Slimane, Stella McCartney, Mary Katrantzou y Jonathan Saunders validaron en la pasarela con trajes superestructurados para la primavera-verano 2013-2014. Estos ejemplos demuestran que el look andrógino está en alza.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’] Un poco de historia [/highlight]

3_200
La modelo Kristen McMenamy

Los límites entre lo femenino y lo masculino se han diluido hace bastante tiempo, y el mundo de la moda, el cine y la música ha reflejado esta convivencia entre ambos. En la década de los 30, por ejemplo, las jóvenes lucieron sus melenas supercortas y comenzaron a usar el pantalón de vestir, antes reservado para los hombres. En la película Marruecos (1930) la actriz Marlene Dietrich vistió como un caballero, y desató elogios y críticas. Y cómo olvidar aquella vez que el cantante Mick Jagger usó un vestido en el concierto de The Rolling Stones en Hyde Park el año 1969. Los músicos David Bowie, Prince, Grace Jones y Annie Lennox también experimentaron con la ambigüedad de género a lo largo de sus carreras, y en el cine lo hicieron las actrices Joan Crawford, Greta Garbo y Diane Keaton, entre otras.

El diseñador Yves Saint Laurent propició este fenómeno cuando creó el esmoquin femenino en 1969, el mismo que exhibían frecuentemente sus musas Catherine Deneuve y Betty Catroux. Su sucesor, el diseñador Hedi Slimane, explotó este código en 2013 al usar en la campaña de la línea masculina de la marca a la modelo Saskia de Brauw (32), quien también aparece en un rol varonil en el video The Stars Are Out Tonight, de David Bowie.

1_200
Casey Legler en la pasarela de la marca masculina Michael Bastian.

Su caso no es aislado. Varias maniquíes han aprovechado sus rasgos andróginos como Stella Tennant en la publicidad de Givenchy para el otoño-invierno 2012; Kristen McMenamy en la primera campaña de Alexander Wang para Balenciaga, y Agyness Deyn para los bototos Dr. Martens en 2011.

Sin embargo, la experiencia más inédita es la de Casey Legler (36), la primera modelo que firma un contrato para aparecer vestida exclusivamente de hombre en pasarelas, revistas y campañas publicitarias. Esta francesa irrumpió en 2013, cuando su amigo el retratista Cass Bird la invitó a participar en un editorial para Muse Magazine. Sus imágenes llegaron hasta un agente de Ford Models, y al día siguiente firmó como uno de sus rostros masculinos. Hasta ese momento su relación con la moda era nula. A los 13 años se convirtió en nadadora profesional y luego fue parte del equipo francés que participó de las Olimpiadas de Atlanta (1996). En 2007 estudió arte y arquitectura, oficios que ejerce actualmente en Nueva York y que compatibiliza con su ascendente carrera en el modelaje. De hecho es uno de los rostros protagonistas de la última campaña de Diesel. “Los humanos contamos con varias y diferentes formas para identificarnos como hombres o mujeres, pero son limitantes. El mundo sería mucho más lindo si no juzgáramos si alguien quiere usar un vestido o un pantalón”, declaró Legler en una entrevista con Time Magazine.

 

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’] Ellas como ellos [/highlight]

collage-2

La androginia ha estado presente en el ropero femenino gracias a las creaciones de diseñadores como Coco Chanel, en los años 30, e Yves Saint Laurent, en los 70. Estas revoluciones en la indumentaria han influenciado, con mayor o menor fuerza, a las sociedades a lo largo del tiempo. “Estas estéticas plantean fracturas que proponen el surgimiento de alternativas a las identidades tradicionales”, afirma Laura Novik, experta en tendencias, codirectora de Blink Design y creadora de Raízdiseño.org. Su punto de vista lo comparte Carolina Paz Martínez, booker internacional de la agencia We Love Models: “Las personas cambian, lo que es reflejo de lo que afecta a toda una sociedad. Cuando un pueblo acepta algo como la estética andrógina demuestra que el género no es una ‘heteronorma’. Las reglas se han difuminado y son las nuevas generaciones las que se han aproximado a la diversidad”.

Hasta el momento, la publicidad no ha utilizado estos estereotipos en campañas masivas y en Chile el panorama es aun más limitado. “Este es uno de los mercados más conservadores. No se acepta que las marcas jueguen con lo ambiguo, y lo que las compañías internacionales quieren decir, hacer o mostrar llega filtrado a nuestro país”, opina Martín Osorio, gerente general de Universal McCann Chile. Por ello los cánones de belleza han vuelto a sus roles más tradicionales, tanto en el caso de hombres como el de mujeres. “La modelo clásica de pelo castaño o rubio de ojos azules siempre se va a utilizar en todo tipo de campañas. Las jóvenes andróginas son una alternativa para la publicidad un poco más transgresora”, complementa María de los Ángeles Paúl, directora de Elite Model Chile.

En las pasarelas, el ‘boyfriend style’, el traje sastre y las prendas XL seguirán marcando pauta, por lo menos hasta el otoño-invierno 2014, gracias a las propuestas de Alexander Wang, Céline y Stella McCartney. “No solo es el traje. Es la forma en que lo usas, de manera que realmente no puedes decir si es masculino o femenino. Es parte de la persona, y estoy convencido de que eso es algo que va más allá de las tendencias”, comentó recientemente Dries van Noten a la revista Vogue. Quienes usan un vestuario de estas características ciertamente realizan, a su modo, una declaración de principios. “La moda no solo es el púlpito de los dictadores de estilos de vida tradicionales, sino una curiosa vitrina que valida las identidades de un mundo diverso”, concluye Laura Novik.