Destacada Inicio

Las lecciones de Alexa Chung

A los 29 años es la ‘it girl’ del momento y un ícono internacional de la moda. Dj, musa, modelo y animadora de TV, en cada una de sus apariciones revoluciona un poco el mundo de las fashionistas

  • Florencia Sanudo

Compartir vía email

1_250La fascinación por Alexa Chung es un misterio. No porque no sea linda -lo es-, pero hay muchas que lo son aun más. En cuanto a qué es exactamente lo que hace, aparte de ser británica, haber trabajado como modelo desde el 2000 y aparecido en TV desde 2008 en una cantidad de emisiones de moda, reality y música, muchas ellas de corta duración, es difícil de saber. O sea, modelo y animadora. Sin embargo, Alexa Chung es más que eso: es un ícono de estilo internacional, una marcadora de tendencias y la ‘it girl’ por excelencia. La fascinación que tienen por ella los paparazis no conoce límites y solo es igualada por la de las editoras de moda, que disecan, interpretan y analizan su look cada vez que se muestra en público. De más está decir que en cuanto a la ropa que usa siempre produce un ‘efecto Alexa’, de la misma manera que existe un ‘efecto Kate’: como la duquesa de Cambridge, todo lo que Chung se pone se convierte de inmediato en el best seller de una dichosa marca.

¿Qué es lo que hace que una mujer supere el estatus de bien vestida para convertirse en un ícono? ¿Por qué entre muchas jóvenes originales y divertidas solo una se convierte en ‘chica it’? Quizás la respuesta se encuentre en el libro de Alexa Chung que acaba de salir, al que le dio el sucinto título de It. Allí comparte sus inspiraciones, sus reflexiones y su estilo personal y ecléctico a través de textos, dibujos y fotos. It cubre un poco de todo, desde sus pensamientos sobre la vida, el amor y la música a su pasión por los dinosaurios, los caballos, el karaoke, sus looks favoritos y cómo decide la forma en que habrá de vestirse cada día (bajo la ducha, con el champú en la cabeza). “Por primera vez en mi vida estoy aterrorizada -confesó poco antes del lanzamiento al semanario francés Madame Figaro-, ¡si solamente pudiera estar detrás de cada lector para advertirle que lo lea con ironía!”.

Precisamente la ironía es parte de la personalidad de Chung, que se refleja sobre todo en su particular visión de la moda. Si bien adora las frecuentes comparaciones con Jackie Kennedy Onassis de las que es objeto, su principal objetivo al vestirse es estar cómoda. “En mi manera de abordar la vida tengo un poco un comportamiento de varón, y eso en estilo se traduce en un amor incondicional por los zapatos planos. Siempre ‘quiebro’ las piezas muy femeninas con un toque masculino, más casual”, dice.

5_300

La etiqueta de ‘it girl’ le llegó rápidamente. Quizás porque en un medio donde la mayoría de los personajes se viste según el gusto de su estilista -“no corren riesgos, tienen miedo de ponerse algo que ya no es de esta temporada”-, ella siempre elige su ropa, como la mayoría de los mortales. En su clóset se mezclan en desorden la ropa de invierno con la de verano, la de vestir con la de todo el día, las piezas únicas con sus básicos ineludibles: camisas blancas, suéteres azules (por docenas), botas Dr. Martens y jeans. “No me gusta hacer un show ni la idea de atraer las miradas con un vestido sexi o tacos altos. Me pone incómoda. Prefiero que lo que se destaque sea mi personalidad”. Por eso en su libro no da consejos. “No quise ponerme de profesora de estilo. El estilo está al alcance de cada uno: basta con aprender a conocerse a sí mismo y a aceptarse. Hay que divertirse con la moda”. Aun así ella tiene sus ídolos vestimentarios -Françoise Hardy y Jane Birkin en los días en que está en un espíritu ‘girlie’; Mick Jagger y Kurt Cobain para aquellos en que se siente más ‘tomboy’- y una época que la hace soñar: los años 60. “Hubiera deseado que todo el diseño se hubiera detenido en 1967, cuando todo el mundo se veía fantástico”. En cambio detesta los 80 con convicción, “las hombreras, los colores brillantes, los cortes de pelo ingratos, ¡una herejía!”.

Quizás porque se crió en un pueblo de Hampshire (su madre inglesa, su padre mitad chino) rodeada de hermanos, desde pequeña tuvo que aprender a ganarse su lugar en un mundo masculino. De allí su destreza en montar a caballo y la naturalidad con que lleva los overoles. Aun así, a diferencia de muchas bellezas que recién florecieron al fin de la adolescencia, ella siempre se sintió bien consigo misma. “A los 11 años me veía realmente sexi”, confiesa. Cuando a los 16 fue descubierta por una agente de modelos en un festival de rock llevaba pantalón de skater y flores en el pelo. Sus hermanos, que siempre se burlaban de ella por su aspecto de chico, tardaron en creerlo. Su inesperada entrada en el mundo de la moda abortó su ingreso a la universidad (había sido aceptada por el prestigioso King’s College para estudiar Literatura), pero no por su amor por los libros y una particular pasión por Vladimir Nabokov y el poeta Tom Hughes. Hasta hace un tiempo juraba que continuaría sus estudios “porque siento que hay muchos agujeros en mi educación, nunca quiero parar de aprender”, afirmó al diario inglés The Guardian, en 2008. Pero entonces tenía 24 años y quizás no imaginaba que cinco años más tarde seguiría estando bajo los focos, aún en medio de una frenética actividad que ella considera “una suerte increíble que estaría loca de no aprovechar”.

4_300Y Alexa aprovecha. Durante sus primeros años de modelo viajó por todo el mundo, pero nunca aceptó posar desnuda ni hacer fotos muy sexis. “Primero, porque no me sentiría cómoda y además porque cuando sea mayor quiero tener un programa de radio para hablar de libros. ¡No me gustaría que surgieran fotos de mi pasado con los pechos al aire!”. Chung es la musa de muchos diseñadores y aparece con frecuencia en la lista de mejor vestidas. Es una modelo habitual en Vogue, Elle y Harper’s Bazaar y se la ve a menudo en la primera fila de los desfiles. En 2010, el British Fashion Council le dio el premio por “encarnar la moda británica y ser su embajadora internacional” y obtuvo el British Style Award en 2011, 2012 y 2013, un récord, votado por el público. En 2009 la marca de carteras Mulberry creó el modelo Alexa en su honor, que sigue siendo un best seller. Chung también colaboró con Madewell, la marca de J. Crew, para quienes creó dos colecciones, inspirada en los backstage de los conciertos.

Obviamente es muy requerida para encabezar campañas publicitarias (Maje, Agatha, L’Oreal, Lacoste, Superga, entre otras), para animar eventos como Dj y presentar programas de TV en Inglaterra, pero también en Nueva York, donde vive actualmente y presenta el programa Fuse News en la cadena musical Fuse. Sus admiradores son legión: entre ellos Anna Wintour, que la describió como “un fenómeno”, y Karl Lagerfeld, quien dice de ella que es “bella, inteligente y verdaderamente moderna”.

Como toda it girl recibe toneladas de invitaciones, un promedio de tres por noche. Por supuesto, no asiste a todas y aunque admite que al principio los flashes de las cámaras la excitaban, forzosamente, con el tiempo la permanente intrusión la volvió “un poco paranoica”. “No quiero ser famosa por salir”, dice. Consciente de que la industria de la moda es muy caprichosa, ella desea seguir desarrollando sus otras actividades: escribir y trabajar como Dj y en TV. El 5 de noviembre cumplirá 30 años, ¿qué tipo de fiesta piensa organizar? “Seguramente iré a hacer rap en un bar karaoke y rezar al cielo para que la próxima década sea tan buena para mí como lo ha sido la que pasó”, admite, probablemente con una pizca de ironía.

3_700
Autoretrato de Alexa Chung, campaña Pepe Jeans de 2010 y portada de Harper’s Bazar.