Moda

Workshop: Experimentar con la intuición

Para iniciar su programa anual, Raí­z Diseño junto al British Council, y el apoyo de la Universidad de Las Américas, invitaron al diseñador y cineasta Julian Roberts (42) a dictar el taller Subtraction Cutting. Durante cinco dí­as, destacados exponentes del diseño de vestuario, textil y de joyerí­a aprendieron la técnica de corte de patronaje ideada por el inglés, que se basa en la experimentación intuitiva a través de agujeros y túneles de tela. "Es un invitado de lujo que vino a enriquecer el diseño nacional con una nueva forma de abordar el moldaje, ya no desde el dibujo, sino desde la acción", dice Laura Novik, directora de Raí­z Diseño. A continuación algunos de los resultados más sobresalientes.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

Por: María Paz Maldonado O. Producción: María José Contreras Fotos: Alejandra González Maquillaje y pelo: Carmen Bottinelli Agradecimientos: Estudio fotos Nostalgic/Vintage

Para iniciar su programa anual, Raíz Diseño junto al British Council, y el apoyo de la Universidad de Las Américas, invitaron al diseñador y cineasta Julian Roberts (42) a dictar el taller Subtraction Cutting. Durante cinco días, destacados exponentes del diseño de vestuario, textil y de joyería aprendieron la técnica de corte de patronaje ideada por el inglés, que se basa en la experimentación intuitiva a través de agujeros y túneles de tela. “Es un invitado de lujo que vino a enriquecer el diseño nacional con una nueva forma de abordar el moldaje, ya no desde el dibujo, sino desde la acción”, dice Laura Novik, directora de Raíz Diseño. A continuación algunos de los resultados más sobresalientes.

Carlota du Pontavice, artista textil


Esta inglesa instalada en Chile hace 8 años, además de su amor por el diseño, comparte con Julian la formación académica. “Estudiamos en la misma escuela en Londres, por lo que ya estaba familiarizada con su método poco estricto de crear prendas, aunque estos cinco días han sido de mucho aprendizaje”, dice. Como extranjera, pero también como artífice del diseño nacional, considera fundamental que se incorporen nuevas visiones a la industria chilena, que fomenten la experimentación, el ensayo y error, y las experiencias colaborativas. “Las clases de Julian y este tremendo taller han sido una iniciativa increíble que permite que los artistas nos enriquezcamos mutuamente y que se reinventen las particulares visiones de cada uno”, concluye.

Chantal Bernsau, orfebre


“Cuando me invitaron a participar tuve algunas aprensiones porque lo mío son las joyas, y las prendas que he diseñado las construyo directamente sobre el cuerpo, sin ningún patrón, pero me pareció un buen desafío”, confidencia. El aprendizaje fue de cero a cien, porque no estaba familiarizada para nada con la técnica de Roberts, pero logró dominarla y rescatar conceptos como la libertad creativa, que sin duda aplicará en su marca. “Este taller logró romper los prejuicios que tenía respecto a la rigidez del moldaje, me sirvió para comprender que del papel a la tela hay una infinidad de posibilidades, y que como artistas debemos dejarnos sorprender por el resultado. Además, no saber cómo va a quedar lo que estás confeccionando hace que el proceso sea mucho más estimulante”, reflexiona.

Piedad Aguilar, directora de Hall Central


Prendas visualmente muy complejas, pero que en términos prácticos son de fácil construcción. Con esa impresión se quedó esta artista visual luego de una semana como pupila de Julian Roberts. “Me cautivó la rapidez de la técnica, cómo con 3 o 4 pasos muy simples creas una prenda bastante compleja, entretenida, con una historia cuyo desenlace es cosa del azar”, dice. Y agrega: “Este workshop permitió darnos el tiempo para crear sin pretensiones y para dejarnos sorprender por la experimentación. El resultado de todos los participantes ha sido increíble y un tremendo aporte para renovar la visión del diseño nacional”.

Fabiana Persia, diseñadora y socia de Savia Indumentaria y Arte Textil


Ya estaba acostumbrada a trabajar alejada del patronaje tradicional (en plano) y hacerlo sobre el maniquí, así es que la técnica de Julian reforzó su método más libre y experimental de construir prendas. “Lo más atractivo de lo que nos enseñó Julian, es que su filosofía creativa permite liberarte como diseñador, despojarte de las estructuras y crear piezas increíbles a partir de la intuición y experimentación. Lo sorprendente es que nunca sabes cuál será el resultado hasta que lo haces, nada es planeado”, dice. Si bien no estaba acostumbrada a trabajar con volúmenes de tela tan grandes, la sorprendió cómo la unión de los agujeros logró definir perfectamente la silueta de los diseños.

¿Quién es Julian Roberts?


Está tan comprometido con su técnica, que incluso sobre sus brazos lleva tatuajes de los túneles y agujeros característicos de su forma de ejecutar el diseño. Estudió moda en Newcastle upon Tyne y continuó su formación en diseño masculino en la Royal College of Art de Londres, donde actualmente es profesor. Ha participado 13 veces en el London Fashion Week y recorre el mundo dando cátedra de su método de corte y substracción: “Una técnica aplicable sobre grandes volúmenes de tela (al menos tres veces el alto de una persona), que consiste en hacer agujeros que originan túneles para dar forma a las prendas. Básicamente sacar para crear”, explica. Gracias a esta innovadora interpretación del patronaje se ha adjudicado cinco veces el premio New Generation que otorga el British Fashion Council. “La experimentación que promuevo va mucho más allá del diseño de vestuario, tiene que ver con una filosofía de vida que invita a seguir la intuición y dejarse sorprender por los resultados”, agrega.

Pamela Cavieres, artista visual


“La visita de Julian fue un regalo que permitió conectarnos con una nueva dimensión del diseño de vestuario, algo que trascendió la planimetría del patronaje para crear a partir de la deconstrucción y libertad”, resume Cavieres. Lo que más la impresionó fue cómo las prendas cobraban vida al ser habitadas por el cuerpo, algo que a su juicio no es tan evidente cuando se utiliza el moldaje tradicional. “Él (Julian) fue muy generoso y didáctico para transmitirnos sus conocimientos. Espero poder transmitírselos a mis alumnos, y que a su vez ellos hagan lo mismo, porque es una filosofía que merece ser contada”, dice.

Sabrina Granucci, diseñadora


Esta brasileña radicada en Chile hace tres años quedó cautivada con la simpleza y rapidez con las que se puede construir una prenda a través de la substracción de pedazos de tela. “Cuando comencé a estudiar diseño de vestuario me costó mucho dominar la técnica de moldaje tradicional, creo que quizás por eso la reinterpretación del patronaje que hace Julian me hizo tanto sentido. Con ella se abren miles de posibilidades, diferentes caminos que invitan a probar y equivocarse, y a obtener resultados de esos errores”, cuenta. De esta iniciativa, también se queda con la enriquecedora experiencia de compartir con más de 20 exponentes de la moda en un mismo taller: “Que cada uno tenga su propia técnica y visión sobre un punto común hace que se genere una atmósfera de trabajo mucho más rica y amplia”.

Juana Díaz, diseñadora


“La charla introductoria fue el primer acercamiento que tuve con su metodología, y la verdad es que fue una sorpresa y un regalo. Lo que más me gustó del taller es que invita a la experimentación, es una técnica que te sorprende todo el tiempo y que permite liberarte de los aprendizajes previos”, dice. Además de esta reinterpretación del patronaje, Juana rescata el ánimo creativo que Julian logró transmitir a quienes participaron en el workshop: “Es muy interesante la actitud que inculca en el diseñador, ese positivismo y la inquietud de atreverse a probar cosas nuevas es algo que sin duda incorporaré en mis diseños”.

Juan González, diseñador y dueño de Martín J


Como uno de los principales exponentes nacionales de la moda deconstructiva y del movimiento slow fashion, la técnica de Roberts calzó perfecto con la visión del diseño de Juan. “A pesar de que llegué al taller sin saber nada de Julian, él logró transmitirnos rápidamente la filosofía de su método para que pudiéramos crear de manera independiente. Para mí fue un workshop de libertad, porque más que imponernos un modo, nos dio la base para experimentar y sorprendernos con el resultado”, reflexiona. Confiesa que le costó entender la técnica, y que decidió reinterpretarla a su modo, un camino que el mismo Julian aplaudió. “Él es un tremendo profesor, no solo como diseñador, sino que como ser humano, que logró guiarnos y potenciar nuestro imaginario creativo”, agrega.