Hombres

Juan González

A los 21 años creó la marca de ropa Martí­n J, y desde el primer momento fue reconocido por su trabajo. En Chile es uno de los diseñadores más representativos de la moda deconstructiva y del slow fashion. Su colección otoño-invierno 2013 se llama Out of Wood/Fuera del Bosque, y se puede encontrar en las tiendas Porquetevistes y Snog.

  • Revista Mujer

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Un día le dijeron que ya no más. Que lo había hecho mal. Que ese certificado no servía; que debió haberlo llevado antes. Que no importaba si era uno de los mejores alumnos de su generación. Eso le plantearon hace doce años en el instituto profesional donde estudiaba diseño de vestuario. Juan González (33) acababa de reprobar el ramo de expresión oral y escrita por tercera vez. Cómo iba a aprobarlo si desde niño había sido diagnosticado de dislalia, una alteración del lenguaje que le impedía expresarse con claridad. “Me dijeron: ‘Usted no sirve; se va’. Me dio rabia, entonces pensé: ‘No voy a apelar, y de aquí para delante veré cómo lo hago’. No me arrepiento, porque me ha funcionado”, reflexiona.

Desconoce si quienes firmaron su certificado de expulsión han escuchado o leído de Martín J, su reconocida marca de ropa para mujeres y hombres; de sus presentaciones en pasarelas internacionales como Cibeles , o de su próxima labor como académico universitario. En fin, del reconocimiento que ha logrado desde 2001, cuando comenzó a desarrollar un estilo que lo catapultó como uno de los representantes del slow fashion chileno.

Out of Wood/Fuera del Bosque se llama su colección otoño-invierno 2013. El bosque al que alude no es una construcción intelectual. Es real. Está en Águila Norte, un sector rural de la comuna de Paine, ubicado a unos 50 kilómetros de Santiago. Su parcela está rodeada de especies de bosque nativo. “Cuando volví de España en 2010 quise buscar nuevas formas de conectarme con mi trabajo, sin que eso significara una ‘volá’. Uno puede ser muy creativo, pero el producto tiene que funcionar; me di cuenta de que para crear de esa manera tenía que estar inserto en un ambiente como el de Águila Norte. A veces me pongo un poco ermitaño, pero sé que tengo que compensar ese lado agradable y fascinante y compartirlo con el resto de la gente. Por eso el nombre Out of Wood. Es superliteral”, comenta. 

Prendas que sirvan para todo el año y para salir a cualquier parte. En eso pensó cuando ideó su nueva colección. Pero también en algo más: que la ropa fuera linda y utilitaria, al mismo tiempo. “Esa es la mezcla: decorar, pero a un punto de que ese elemento decorativo sea útil”.

Abrigos y chaquetas de paño grueso son parte de Out of Wood 2013. “Es un paño de calidad Súper 120’s. La idea es que te pongas una camiseta, una camisa, un pañuelito y la chaqueta, y que cuando llegues a un lugar donde haya aire acondicionado te la saques y te sientas cómoda. Es funcionalidad con atractivo visual”. 

También diseñó vestidos de noche. “Quise ser fiel a lo que he hecho antes, y aunque hago ropa unisex, mantuve una línea muy femenina. Entonces, usas estos abrigos ‘capototes’ y abajo te pones estos vestidos atemporales, frágiles, de seda, suaves, en un solo tono”. Telas ciento por ciento lana, cuero, organza, shantung y poliéster antiguo de buena calidad son algunos de los materiales a los que recurrió para armar su propuesta, además de los tejidos a croché que elaboran las costureras con las que trabaja. “Tejieron unas mangas que se ven como si fueran enredaderas de flores con hojas. Es maravilloso lo que hacen”, comenta.

Muy pronto Juan comenzará a edificar su casa-taller, cerca del bosque. Ahí aplicará lo que aprendió cuando en su época de estudiante construía mediaguas para el Hogar de Cristo. Martillará, forrará y taladrará los materiales reciclados que ha ido reuniendo. Será un bloque de 40 metros cuadrados. “Quiero que sea una casa hecha a mano, con el mismo nivel de factura de la ropa de Martín J”. 

Esa es la mezcla: decorar, pero a un punto de que ese elemento decorativo sea útil”, dice sobre sus diseños.