Gastronomía

@la comensala

Semana del 27 de enero de 2013.

  • Revista Mujer

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Cascarrabia


Unos colegas me contaron que les había gustado mucho este lugar, abierto hace unos meses y que llamó mi atención desde que lo estaban remodelando. Tiene una pared de plantas vivas, afuera dice ‘restaurante boutique’, y también me gustó el nombre, una palabra linda que mi padre usaba mucho. Así que al día siguiente de la recomendación invité a una amiga a almorzar a Cascarrabia. El lugar es más bien oscuro de día, la cocina a la vista es el centro de atención, y su capacidad es pequeña, para unos 25 o 30 comensales. La carta es breve y ofrece especialidades de la cocina italiana, pero con toques de autor. Su chef, Angelo Polloni, estudió y trabajó en Sídney, Australia, y volvió a Chile a instalar este negocio. Partimos probando unos antipastos: bruschettas de vegetales grillados y prosciutto, y cozze. Venían cuatro crujientes tostadas con berenjena y pimentón muy bien hechos, coronados con buen prosciutto; el plato era suficiente como aperitivo para ambas. Como también lo era el cozze, choritos deliciosos y perfectos, con salsa de tomate jugosa y harto ajo. Como el local ofrece menú ejecutivo ($6.900), también lo pedimos; compartimos la copa de vino y probamos el fondo: papardelle del mar, pasta fresca a punto con una sabrosa salsa de mariscos sin crema, con ajo y bien aliñada. De la carta escogimos un ravioli -que me pareció podría haber sido un pelín más delgado- de centolla con salsa de camarones, calamares y grandes ostiones grillados, con gustosa salsa. Era una tremenda porción, considerando que habíamos comido todo lo anterior, así que no la terminamos… Pero igual probamos un postre, una pannacotta muy distinta a las que he conocido, pues era más dulce y menos cuajada. El chef, a quien llamamos un rato a conversar, nos dijo que su tiramisú era de película y demoraba tres días en hacerlo, pero no tenía. También nos contó que hasta el Presidente de la República había ido un día a comer el plato de wagyú, llevado por unos amigos. El servicio ese día, aunque lento, fue muy bueno, y los platos estaban muy sabrosos, por lo que nos pareció una grata experiencia y un lugar para volver. Especialmente por los choritos…

Consumo: $35.500 lo descrito + 2 cafés y 1 copa de vino. Cascarrabia Vitacura 4085 / 220 64701. www.cascarrabia.cl

Nota 6,2/7

Cocina chilena en tu mesa


El negocio partió como delivery de pollo al coñac a domicilio. Pero a poco andar se fue transformando en una experiencia completa, con aperitivo, entrada, plato de fondo y postre. Así nació Migreda.cl, un servicio de lindos carritos que se encarga de toda la comida con hermosa presentación en platos y fuentes de greda. El cliente elige el carrito de cocina chilena que prefiere: “Choclero”, “Plateada”, “Pollo al Coñac” o “Ármalo tú Mismo”. Un dato rico y bien chileno.

Teléfono: 8-230 3493 – 8-839 0845. pedidos@migreda.cl. www.migreda.cl

Sopa fría de zanahoria


En Chile somos poco entusiastas para convertir las verduras en sopa. Pero he aquí una excepción, y veraniega más encima: Tomás Olivera, chef del restaurante Casamar, se luce con una de estas preparaciones en su carta de verano. Es una fresquísima sopa fría de zanahoria con un buñuelo de centolla; un festival de sabores y aromas donde juegan la menta, el jengibre y el jugo de naranja.

Casamar, Avenida Padre Hurtado 1480. Teléfono 2954 2112.