Hombres

Paulo Méndez

Con alma de niño, espí­ritu revoltoso y una mente creativa que no para, el diseñador Paulo Méndez (29) hace rato que dejó de ser una promesa del diseño nacional, para convertirse en una marca consolidada. Sus colecciones triunfan en una industria a la que él aún intenta seguirle el ?vertiginoso ritmo?. 

  • Revista Mujer

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“Soy una persona revoltosa, pero me gustan los entornos tranquilos. El sur y su ritmo de vida me encantan, pero lamentablemente no hay mercado para el diseño de autor allá”. 

“Siempre quise usar anteojos ópticos, pero mi vista estaba perfecta, así es que decidí usarlos igual solo por gusto. Hacen que uno se vea más interesante y le dan un toque entretenido al look. ¡Tengo muchos!”. 

“Mi trabajo es lo que más me gusta hacer, diseñar me entretiene mucho, lo tomo casi como un juego. Lo haría aunque no tuviera la necesidad”. 

“Sufro con la velocidad de la industria de la moda, yo soy mucho más lento para crear. Si pudiera la desaceleraría, pero el mercado es el que se mueve así; la gente necesita de nuevas tendencias”. 

“El vestuario representa a la gente. Un buen diseñador es capaz de leer a la sociedad y sabe predecir cómo las personas van a reaccionar o a vivir ciertos momentos. En ese sentido, creo que soy un buen ‘lector’”. 

“No sigo la moda. Pasé por un periodo muy fashionista, pero ahora mi clóset es bastante básico y de tonos neutros. Privilegio ante todo la comodidad”. 

“El trabajo riguroso es lo que me ancla a tierra. La ‘fama’ es momentánea, finalmente un trabajo de calidad es lo que garantiza tu éxito en el tiempo y eso solo lo da la dedicación”.