Moda

Anna Dello Russo: Exceso Russo

Tiene 50 años, es italiana y la editora y asesora creativa de la edición japonesa de la revista Vogue. Gracias a su estilo exorbitante, Anna Dello Russo es una de las figuras más visibles de la industria de la moda y la última colaboradora fichada por H&M. La cadena de retail la invitó a crear una lí­nea de accesorios -que salió a la venta el 4 de octubre-, para que plasmara en ella su teatral forma de ver y vivir la moda.

  • Revista Mujer

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La colección que Anna Dello Russo diseñó para la cadena de retail H&M es pomposa, aparatosa. Exuberante en dorado, color turquesa, brillos y adornos. Los clutches tienen bajorrelieves y los anteojos de sol están decorados con lagartos de metal o incrustaciones de circonio. Las sandalias resplandecen y sus tacos son, obviamente, muy altos. Los aros y los brazaletes son grandes -casi toscos-, con formas de animales salvajes o con colgantes de sus iniciales. Y, por último, las maletas llevan uno de los símbolos que se repiten en su blog y sus fotografías: un marco barroco. Una observadora de la moda podría opinar que la editora general de Vogue Japón no fue muy creativa. Que sus carteras de mano están inspiradas en las de Diane von Furstenberg, las pulseras de serpientes en las de Giambattista Valli, y los zapatos, en los de Jimmy Choo, y así. Pero eso pasa a segundo plano porque lo más característico de esta línea de accesorios -que salió a la venta el pasado jueves 4 de octubre en todas las tiendas y en el sitio web de la marca- es que expresa la fascinación de Anna Dello Russo por los complementos y, más todavía, por la grandilocuencia de la moda. “Es una línea onomatopéyica. Cada pieza es un signo de exclamación. El collar es excesivo; los pendientes, gigantescos; los brazaletes, enormes, y el bolso cofre es casi una joya”, dijo para la revista SModa del diario El País.

Su colaboración con H&M -que abrirá su primera sucursal sudamericana en Santiago durante el primer semestre de 2013- forma parte de una estrategia comercial que busca asociar la marca con los rostros más destacados de la moda mundial. Al lado de nombres como Stella McCartney, Roberto Cavalli, Lanvin, Versace, Marni, Viktor&Rolf y Karl Lagerfeld, que ya crearon colecciones cápsulas para la firma sueca, estará el de Dello Russo, la única de la lista que no es diseñadora de profesión. “Es la primera vez que H&M cuenta con una directora de moda para un proyecto de estas características. Simboliza una importante evolución en el mundo de la moda, y al mismo tiempo me honra haber sido elegida”, afirmó en el comunicado de prensa emitido por la empresa.

La explicación de haberla escogido puede encontrarse en que Anna Dello Russo siente una verdadera obsesión por la moda, que se refleja en lo osado de su vestimenta. “La moda es mi enfermedad. Nunca me aburre. Es mi adicción, una que es mejor que las drogas”, aseguró para el periódico británico The Guardian. Por algo el fotógrafo Helmut Newton la describió como una “fashion maniac”. Al lado de la siempre sobria, severa y distante Anna Wintour, Anna Dello Russo es salvaje, divertida y políticamente incorrecta. Tiene 50 años, pero no le avergüenza usar sombreros y diademas que están al borde de ser un disfraz, como las guindas que suele llevar en la cabeza; o tocados de plumas largas y vistosas, con malla para cubrir el rostro. Con un cuerpo tonificado por la práctica de yoga, luce cómoda en minivestidos ceñidos, llenos de lentejuelas o de pelos fosforescentes, y en vestidos strapless, de ruedo amplio y colores explosivos. “Elijo mi ropa con los mismos parámetros con los que visto a una modelo en una sesión de fotos, porque creo que tienes que poner pasión en tu estilo para transmitirlo a los demás”, contó para el diario inglés The Independent. Para ella, un vestido nunca es solamente un vestido. En su entrevista para SModa explicó: “Para mí, la moda es semiótica, una disciplina con su propio lenguaje. Es una vía de expresión única que te permite representar tu propio yo desde diferentes perspectivas”.

La máxima “exceso es sinónimo de éxito”, que ha dicho en innumerables ocasiones, le ha dado resultado. Gracias a su descarada ostentación es una de las favoritas de los blogs de moda y de street style como The Startorialist y Jak & Jil, que le han proporcionado una vitrina mundial incomparable. La divulgación a través de internet de sus atuendos, de su forma teatral de vivir la moda, la transformó en una de las caras más reconocibles de la industria. “De donde provengo (Bari, Apula, la región que le da nombre al ‘taco’ de la ‘bota’ de la península itálica), la excentricidad es algo vivo. Las personas tienen muy buen gusto y son amantes de los colores. Se visten para vivir”, describió para The Guardian. “Cuando era chica se hacían carnavales y desfiles religiosos. Todos usaban joyas grandes, pesadas, y ropas de colores vibrantes. Esa forma de expresarse tan poderosa me impresionó. Mi estilo está contaminado por mis viajes por el mundo, pero Italia sigue siendo mi mayor influencia”, describió.

Los primeros recuerdos que tiene Anna Dello Russo de su pasión por la ropa datan de su infancia. Como las veces que su madre le preguntaba si acaso quería un jeans, interrogante a la que ella respondía que no, que prefería un vestido de alta costura. O como el día que le pidió a su padre, con motivo de su cumpleaños número 12, que le regalara un set de Fendi que incluía una cartera, una billetera, una bufanda y un paraguas. “¿Para qué quieres el paraguas si acá prácticamente no llueve? ¿Adónde irás con eso?, me preguntó. Yo le dije: ¡Al colegio, pues!, es parte del look”, contó para ese mismo medio. Coleccionista de prendas de marcas de lujo y jugando a ser otra desde la adolescencia, Dello Russo se niega o se escapa de la abulia a la que, tarde o temprano, lleva la rutina. “Mi imagen es excesiva, inesperada, terapéutica siempre”, declaró en la entrevista para SModa. “La realidad es demasiado descarnada. Lo más humano es ser positivo. Y la moda es, sin duda, la mejor vía de escape”, agregó.