Belleza

Guí­a de brochas: Maquillaje al pincel

Invertir en maquillaje pero aplicarlo con la mano o una esponja es una inversión poco rentable, aseguran los makeup artist consultados. Un acabado duradero, preciso y un look final más saludable y juvenil son algunas de las ventajas de incorporar estas herramientas a la rutina de belleza.

  • Revista Mujer

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Que son muy caras, difíciles de maniobrar y que es muy complicado elegir la adecuada. Todas son excusas para no usar pinceles que el senior artist de M.A.C para el Cono Sur, Sergio Erasmo, ha escuchado muchas veces pero espera que sean cada vez menos frecuentes. Lo importante es atreverse y usarlas porque, en su opinión, una vez que se crea el hábito es imposible dejarlas. Es que las brochas de maquillaje no son un accesorio secundario dentro del cosmetiquero, sino una herramienta clave para lograr un maquillaje de acabado duradero y preciso.

“La diferencia principal es el nivel de detalle. La brocha difumina vetas y líneas que el ojo no percibe con facilidad. Se pueden conseguir diferentes efectos y alcanzar lugares complicados como áreas pequeñas cercanas al ojo o aletas de la nariz, ya que están completamente pensadas y diseñadas para el rostro. Existe la creencia de que las brochas son solo para los entendidos, cuando la realidad es que el maquillador profesional las utiliza porque sabe que estas hacen el trabajo de manera más rápida y efectiva”, asegura.

Algo en lo que concuerda Alberto Lerda, maquillador de Natura, quien además agrega que los pinceles son capaces de evitar los trazos duros, que generalmente tienden a envejecer. “Logran un acabado difuminado, que da la sensación de una piel más sana, más lozana. Con ellos el maquillaje destaca más porque logra el objetivo para el cual fue creado”, dice. Mauricio Tapia, maquillador de Estée Lauder, agrega: “Te permiten trabajar con los productos en la cantidad apropiada y además ayudan a no contaminar el maquillaje”.

¿PELO SINTETICO O NATURAL?


No es que unas sean mejor que las otras, sino que fueron creadas para tareas diferentes. Las brochas de pelo sintético (generalmente hechas de fibra óptica) están diseñadas para aplicar productos en crema. Las de pelo natural, en cambio, son ideales para usar con todo tipo de polvos, desde rubor hasta iluminadores. Existen también pinceles que mezclan ambas fibras y sirven para aplicar y pulir en un solo paso. Estos últimos se pueden usar con distintas texturas de maquillaje.

BASE


Básica: se confeccionan de pelos sintéticos y su corte es asimétrico. Eso permite que con ellos se alcancen zonas más amplias como las mejillas. El maquillador Mauricio Tapia recomienda aplicar el producto desde la mitad del rostro hacia los bordes. “El centro es el que pierde naturalidad más rápido y necesita más corrección”, dice.
De corte transversal: también son hechas de pelos sintéticos y tienen un corte transversal que les permite llegar a rincones más pequeños de la cara. Ese ángulo lo hace ideal para retocar y esculpir. Esta última función es útil para crear sombras en el rostro, si lo que se quiere es un look más dramático y de noche.
Mixta: tiene pelos tanto sintéticos como naturales, los primeros son más largos. Esta brocha es multiuso, puede aplicar tanto primer ( pre base) y bases como polvos compactos. Muy útil para un maquillaje de día que requiere ser formal y de alta cobertura.

CORRECTOR


Básica: de corte redondeado y pelos sintéticos y compactos. La firmeza de sus cerdas hace que la aplicación del producto sea más fácil. “Este es un pincel que toda mujer debería tener”, asegura el especialista de Estée Lauder, quien, además, recomienda esparcir el corrector con toques muy sutiles desde el lagrimal hacia el exterior.
Larga: tiene una amplia cobertura ideal para el uso de correctores fluidos. Este pincel puede ayudar a corregir desde más arriba del lagrimal.
En punta: perfecto para aplicar el producto cerca del lagrimal. Después se debe esfumar con una brocha más ancha. Es un pincel muy específico, pero útil para mujeres que tienen ojeras muy pronunciadas.

POLVOS


Grande: esta brocha es una de las fundamentales. Es de mayor tamaño, generalmente redonda y su función principal es aplicar polvos translúcidos. Se utiliza con un movimiento de ‘bolilla’ haciendo giros cortos y muy delicados. Eso hace que el polvo se selle y se mantenga por más tiempo. “No hay que aplicarlo rápidamente y a lo largo de la cara como lo hacen muchas mujeres”, dice el experto de Estée Lauder.
Mediana: diseñada para polvos translúcidos e iluminadores. Sirve para quienes tienen la necesidad de aplicar polvos sobre todo en la zona T (frente, nariz y mentón), que tiende a producir brillos durante el día. Además es perfecta para retoques.
De contorno: su porte es mediano y sus pelos terminan en punta. Sirve para hacer detalles como afinar la nariz o destacar pómulos, entre otros. Cuando se usa esta brocha con rubor es importante ir en el sentido del pómulo, desde adentro hacia fuera.

CEJAS Y PESTAÑAS


De cejas: generalmente son de pelo muy grueso. Por ejemplo, las de Bobbi Brown son hechas de cerdas de jabalí. Sirve para rellenar y dar forma a las cejas y se debe utilizar desde el centro hacia afuera con movimientos ascendentes. El truco es solo rellenar donde haya menos pelos y nunca sobrepasar el arco de la ceja.
Dúo: sirve para peinar cejas y definir pestañas. También para eliminar el exceso de máscara de pestañas.

SOMBRA


PARA EL PARPADO MOVIL
De profundidad:
sirve para marcar y dar profundidad. Esta brocha es, según la maquilladora de Makeupinsiders Laura Boettiger, una en la que vale la pena invertir. Es compacta, de pelos apretados y termina en punta. Según el especialista de Estée Lauder, debe aplicarse el color con movimientos suaves que vayan de menos a más en intensidad y color.
Difuminador: pule el maquillaje y da ese efecto sutil. Es de corte escalonado y de pelos más abiertos. Este es el pincel ideal para hacer que se mezclen los tonos en un maquillaje típico de noche como el ‘smokey eyes’.

PARA DELINEAR
Biselado:
con un corte diagonal sirve para hacer detalles de precisión. Es de pelos sintéticos y muy compactos. Ultrafino: sirve para hacer detalles difíciles como la cola de gato en el exterior del ojo. Está pensada también para el delineador en gel.

Los cuidados


Limpiar
En un vaso limpio colocar aproximadamente 50 cc de agua y un chorro pequeño de jabón neutro o, mejor aun, de los limpiadores especializados para brochas. Es importante que la mezcla nunca sobrepase el límite del mango para que el líquido no se filtre. Eso podría dañar la madera del soporte y acortar su vida útil, asegura el maquillador Sergio Erasmo. Una vez lista la solución se debe sumergir el pincel y mover suavemente, de manera circular, hasta liberar todo el residuo de maquillaje. Al sacarlo, lo recomendable es eliminar el exceso de agua con una toalla de papel absorbente y dejarlo secar acostado. Idealmente este procedimiento debe hacerse en la noche para que en la mañana esté listo para ser utilizado nuevamente.

Guardar
Juntos (al maquillar) pero no revueltos (al guardar), así deben mantenerse los pinceles. “Lo ideal es tenerlos en un cosmetiquero aparte y que no se mezclen con el maquillaje”, dice el senior artist de Bobbi Brown, Juan Álvarez. “Así se protege el pelo del pincel”, agrega.

Desechar
La ‘carrera’ de un pincel termina cuando sus pelos ya no conservan su forma original y cuando comienzan a desprenderse al usarlos. Una brocha de buena calidad debería durar como mínimo cuatro años y máximo siete, aunque su vida útil depende mucho del cuidado que se le haya dado.

LABIOS
Medio: los pinceles para labios deben ser de pelos sintéticos, firmes y definidos. El pincel medio en particular es de corte escalonado e  ideal para el día a día. Ayuda a dar forma a la boca y prolonga la duración del labial.

Fino: tiene las mismas características que el anterior solo que es más pequeño y perfecto para lograr detalles. Para tener más precisión en el delineado de labios, el maquillador Mauricio Tapia recomienda usar el dedo meñique como apoyo.

BIENESTAR ANIMAL
Los pelos naturales utilizados en brochas generalmente provienen de cabras, aunque también se utilizan cerdas de animales como caballos, diferentes tipos de ardillas, entre otros. Muchas de las empresas del rubro se han comprometido a no maltratar a estos seres vivos en este proceso. Por ejemplo, las cabras de Bobbi Brown viven en Sudáfrica, se alimentan equilibradamente y descansan varias horas al día; M.A.C tiene una campaña llamada ‘Belleza sin crueldad’ y solo se utilizan de ellas los pelos que se desprenden al peinarlas.