Belleza

Cosmética en versión petit

Antes las niñas debí­an conformarse con los clásicos cosméticos infantiles Tammy o con los productos de belleza que desechaban sus mamás: una máscara seca, un rouge gastado y una sombra quebrajada eran los artí­culos de sus escuetos cosmetiqueros. Pero esto no era suficiente para  Willa Doss, una estadounidense de 12 años que decidió crear una completa lí­nea de cosmética natural especial para niñas de su edad.

  • Revista Mujer

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Su mamá le estaba dando un baño de tina y mientras le lavaba el pelo con un champú para bebés, Willa -en ese entonces de siete años- le preguntó por qué tenía que usar un producto para guagua si ella ya no lo era. Christie (su mamá) le encontró razón, así es que al otro día fue al supermercado y buscó algún producto específico para la edad de su hija. La misión no tuvo éxito, y para su sorpresa, todas las líneas de cuidado se saltaban de la categoría de infantes a adolescentes, con componentes químicos contra el acné. ¿Qué podían usar entonces las niñas como Willa?

Esa inquietud que surgió entre los chapotazos de un baño evolucionó en una línea cosmética desarrollada especialmente para niñitas y, lo más novedoso, hecha por una de ellas. “La idea fue hacer que el cuidado de la piel se convirtiera en algo divertido y agradable, y así incorporarlo como un deber desde muy temprana edad, además de crear maquillajes especiales para nosotras, en tonos suaves, aromas florales y frutales, y naturales”, cuenta Willa desde Los Ángeles (EE.UU.).  

Para ella, dice, lo fundamental es que las niñas tomen conciencia de los daños irreversibles a los que se somete a la piel, especialmente por los efectos de la radiación UV, y que incorporen el cuidado preventivo como un hábito desde pequeñas. Un discurso impresionante para una niña que recién comienza el 7° básico, aunque lamentablemente en su familia esa lección la tuvieron que aprender de la peor forma.

Antes de que sea demasiado tarde      

“Cuando tenía 29 años me diagnosticaron mi primer cáncer de piel producto de lo irresponsable que fui con la exposición solar cuando era más joven. He pasado gran parte de mi adultez tratando de remediar este daño y me propuse evitar que esta historia se repitiera con mis hijos”, cuenta la mamá de Willa, Christy Prunier, quien siempre les ha inculcado la importancia de la protección solar a Willa, Jack (11) y Julia (6).

Tanto se los repitió, que Will -como la llaman todos- lo comprendió a la perfección e impulsada por su insistente curiosidad fue un paso más allá. “Quería cuidarme, pero con algo que fuera especialmente para mi edad; que tuviera rico olor, no a bebé o a adulto, que se absorbiera rápido para no tener que esperar demasiado al lado de la piscina antes de meterme al agua, o maquillarme con colores que se adecuaran a mi edad”, dice al teléfono.

Y lo consiguió. En el año 2009, junto a su mamá, el maquillador Martin Maulawizada, su niñera Francesca Harell -graduada en diseño de la Escuela de Diseño de Parsons- y la asesoría de químicos y dermatólogos, crearon la marca Willa®, compuesta por más de 17 productos de belleza; todos libres de parabenos, sulfato y polietileno, y con la garantía de no haber sido testeados en animales. Jabones faciales, protectores solares con color y bálsamos labiales con un leve brillo, son algunos de los artículos que forman parte de su catálogo.

En el camino debieron enfrentarse en un juicio contra la multinacional Procter & Gamble, quienes tenían los derechos sobre Wella (belleza capilar), y argumentaron que el nombre se asemejaba demasiado a Willa. Para suerte de la minicosmetóloga aficionada, su marca homónima ganó la batalla y hoy sus productos están a la venta en 300 supermercados Target en Estados Unidos, en las tiendas J. Crew y Crewcuts, en farmacias y a través de su sitio web willaskincare.com. Su eslogan es simple y directo: “Comienza joven, para mantenerte joven”.

Jugar a la cosmetóloga

Un pijama party, una fiesta de cumpleaños, un recreo o un paseo a tomar helado, todas las reuniones con sus amigas son el mejor focus group para que a Willa se le ocurran nuevas ideas para su marca. “Mis amigas son una parte fundamental en este proyecto, entre todas se nos ocurren propuestas, probamos los productos, los aromas, hacemos de todo. Que ellas también participen en el proceso hace que todo sea mucho más divertido y objetivo”, dice.

La línea cosmética, ¿es trabajo o diversión? Un poco de las dos. Siempre lo he tomado como algo entretenido porque lo disfruto mucho, pero también lo asumo con responsabilidad, sobre todo porque la piel es algo muy delicado. Además, trabajar con mi mamá ha sido una experiencia increíble, con ella he aprendido mucho y me ayuda en todo, lo que lo hace aun mejor.

¿Discuten? A veces, pero poco. Es que cuando se nos ocurre una idea yo hablo por las niñas de mi edad y ella por sus mamás. Muchas veces tenemos diferencias, pero siempre llegamos a un consenso. Finalmente por mucho que a una niña le guste algo, si no convence a su mamá no se lo va a comprar. Somos un buen equipo.

¿Cómo compatibilizas Willa® con el colegio?
Las clases siempre van primero, y mi mamá se preocupa de que no falte nunca, a menos de que sea absolutamente necesario. Además, el hecho de participar en todo el proceso creativo, promocionar la marca en público, aprender de marketing y  visitar los laboratorios -¡que es mi parte favorita!-  ha sido de gran ayuda para entender mejor clases como oratoria, matemáticas o ciencias. Es como aprender jugando, pero en la vida real.

Willa está consciente de que ella aún no requiere grandes tratamientos de belleza, pero ya tiene incorporada una rutina ad hoc para su escasa edad. “Me lavo la cara todas las mañanas y las noches con un jabón para mi tipo de piel, me aplico crema hidratante también de día y de noche porque tengo la piel muy seca, y no importa si hay un sol radiante o una lluvia torrencial, no salgo nunca sin protector solar, eso lo aprendí de mi mamá. Además me pongo bálsamo labial con un poquito de brillo y con sabores frutales”, describe.