Moda

Templo de la moda

Llegaron todos. Durante tres dí­as (del 4 al 6 de julio) los peregrinos ‘fashionistas’ se encaminaron con sus maletas al mí­tico aeropuerto de Tempelhof para participar en la nueva versión del Bread & Butter en Berlí­n. Esta feria, que reúne cerca de 600 marcas, anticipa lo mejor de las tendencias europeas para la temporada primavera/verano 2013.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

De stand en stand, de copa en copa y, lógicamente, de tendencia en tendencia. Así arrancó el Bread & Butter en la semana de la moda berlinesa. Es ‘la’ feria donde todos quieren estar: su éxito es arrollador. Desde el año 2001 el evento se realiza dos veces por año (en enero, corresponde al invierno europeo, y en julio, verano). Nació en Colonia y después se trasladó a Berlín para luego realizarse un par de años en Barcelona. En 2009 volvió a tierras alemanas y se quedó en el antiguo aeropuerto de Tempelhof.   

Según Karl-Heinz Müller, presidente del encuentro, el lema escogido para esta versión fue The Rock (La Roca), el mismo que se vio graficado y estampado sobre bolsos y revistas. “La campaña se centra alrededor de la roca, símbolo imperturbable de la estabilidad y la inmovilidad, lo que refleja la fortaleza de carácter y la constancia de Bread & Butter”, dijo a los medios. Esta feria ya tiene prestigio internacional y por algo recibió más de 50 mil visitas, número que versión tras versión ha ido en  aumento.

El Bread & Butter reunió a las mejores marcas de ropa urbana de Europa y de otras latitudes, adelantando las novedades que vendrán en la próxima temporada primavera/verano 2013. También hubo presencia chilena: el joven dúo conformado por Matías Sierra y Florencia Tagle. Su marca Coyote mostró mochilas diseñadas y confeccionadas por ellos. Los compatriotas se ubicaron en el sector Treasury, espacio dedicado a productos de nicho, y especialmente a accesorios, como una alternativa al mercado retail que se encuentra en los galpones que rodean el aeropuerto de Tempelhof. “Ha sido una experiencia increíble, nos ha dado la oportunidad de mostrarnos al mundo y abrirnos a nuevos mercados, algo que no esperábamos que sucediera tan rápido. A solo seis meses de haber empezado con este proyecto, este es, sin duda, un punto de inflexión para Coyote”, dice Matías Sierra. Y agrega: “Durante los días de feria hemos realizado muchos contactos con gente de Europa, Asia y Norteamérica. Haber sido invitados es algo muy significativo; han sido tantas experiencias y aprendizajes en pocos días, que solo traerán frutos de ahora en adelante”.

Expositores y asistentes se distribuyeron en los hangares del aeropuerto divididos bajo diferentes conceptos. El recorrido comenzaba por el Sport Street + D.O.C.K., donde se pudo ver a un gigante como Puma, con un espacio que celebró al deporte, y también empresas debutantes como la marca alemana Mazine, que destacó por una manufactura impecable en su propuesta de ropa sport. El área de Street Fashion fue un mix entre marcas líderes  y algunas independientes como la australiana Quayeyeware, con sus anteojos ecoamigables elaborados en bambú. Luego seguía el sector Fashion Now, ideal para las mujeres: zapatos, carteras y vestidos bajo marcas como Chipie Shoes, Birkenstock, Lavand y Fever London. Seguido venía el sector Style Society; ahí  Monkee Jeans brilló con sus clásicos diseños de los años 50 y los inagotables skinny jeans en variados colores. Luego estaba Denim Base, con marcas como Desigual, Vans, Pepe Jeans y Hilfiger Denim.

Los platos fuertes fueron Urban Superior Women, que supo combinar tendencias con prendas básicas, y Urban Superior Man, que brilló por llevar al frente la herencia de la moda mezclada con el estilo deportivo proveniente de los países escandinavos y los países occidentales de Europa. Para finalizar, la zona llamada L.O.C.K presentó marcas históricas como la inglesaBarbour (con ropa de cacería) y otras contemporáneas como Carhartt Work in Progress que reivindica la moda callejera. En esta ocasión el Bread and Butter destacó por su mixtura entre el diseño joven, lo actual, la onda callejera, la vuelta a lo clásico y  la continuación del estilo nórdico.