Belleza

Renovarse en invierno

La deshidratación de la piel por el frí­o y la calefacción, los daños causados por la exposición solar durante las estaciones anteriores y los agentes contaminantes a los que nos exponemos a diario hacen de esta la época ideal para realizarse tratamientos de belleza que rejuvenecen la epidermis. La importancia de hacerlos en invierno es que para ellos el sol es el peor enemigo y las nubes, las mejores aliadas.

  • Revista Mujer

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Peeling con ácido glicólico

El ácido glicólico pertenece a la familia de los alfa-hidroxiacéticos (AHA), y su pequeña cadena molecular le permite penetrar la piel más rápida y profundamente, lo que hace que sus propiedades sean muy efectivas. “Los principales beneficios de este ácido es que exfolia, hidrata, oxigena y revitaliza la piel como ningún otro tratamiento”, explica la cosmetóloga María Olga Estrada. Pero el gran riesgo de su aplicación en peelings faciales o corporales son las manchas por exposición solar, ya que la piel queda demasiado permeable. “Es como si las células muertas fueran una especie de barrera contra los rayos UV”, agrega Estrada. Otro factor que lo hace un tratamiento ideal para invierno es que durante este período es cuando la piel se encuentra más deshidratada y visualmente reseca por las bajas temperaturas, mala calidad del aire y sistemas de calefacción.

Peeling con ácido tricloroacético

Este ácido tiene más de 50 años de historia en el uso cosmético, y de acuerdo con la dermatóloga de la clínica Dermovein Vierocka Tomulic, su aplicación se recomienda para el tratamiento de manchas de la piel, cicatrices provocadas por el acné y arrugas finas. Sin embargo, su principal inconveniente es la hiperpigmentación residual que pueden provocar los rayos UV, incluso con protección solar, por lo que se aconseja realizarla sobre todo en invierno. “El ácido elimina la capa superficial de la piel a través de una costra, sacando a relucir una (piel) más nueva y vulnerable, ya que tiene muy poco pigmento. Aunque la paciente sea prudente con la exposición a los rayos UV y se aplique factor solar, es mejor abstenerse de este tipo de procedimientos en períodos en que la radiación solar es intensa”, agrega Tomulic.

Friz en su máxima expresión

Alisado antifriz: “Durante el invierno el cabello se friza mucho más por la presencia de mayor humedad y la inclemencia del clima”, advierte el estilista Sebastián Ferrer. Eso explicaría que un tratamiento de alisado antifriz pueda ser más necesario durante esta época del año. Aunque un alisado de este tipo no varía su efectividad según la estación, siempre y cuando sea cuidado constantemente, el no exponer el cabello al agua de mar y/o piscina podría prolongar su duración. Además, Ferrer recomienda un tratamiento con proteínas para dejar la fibra capilar firme contra el mal tiempo y la contaminación durante estos meses, y jamás dejar de utilizar productos portables o sin enjuague. “Al tener un producto que proteja la fibra capilar todo el día evitamos el impacto de los factores externos”, agrega.

Terapia fotodinámica

Es un tratamiento relativamente nuevo, para pieles que han sido dañadas por la exposición UV -directa o a través del solárium- y el acné, que promete revertir en parte sus nocivos efectos. “Consiste en aplicar sobre la piel ácido aminolevulínico. Se deja incubar por un par de horas, luego se expone la zona a una fuente de luz con longitud de onda específica que activa el medicamento, provocando una muerte celular instantánea de lo dañado o con potencial maligno”, describe Tomulic. Al procedimiento le siguen una inflamación y descamación gruesa de la piel, dejando una piel nueva, sin manchas ni lesiones de acné y notoriamente revitalizada. Eso sí, la especialista recomienda realizarla en invierno para evitar complicaciones como el oscurecimiento posinflamatorio (manchas en la piel), acentuadas por la exposición UV.

Remover manchas con láser

Si quiere eliminar manchas de la piel con láser, ya sea por la edad, exposición solar, cicatrices provocadas por el acné, etc., ahora es el momento. El láser remueve estos pigmentos con la energía de la luz, que absorbe la lesión de la dermis. El pigmento indeseado es destruido, removiendo o aclarando la lesión. “La oferta es amplia, actualmente existen láseres específicos para cada situación, como eliminar manchas provocadas por el sol o rosácea”, explica Claudia de la Cruz, dermatóloga de la red de Salud UC. Sin embargo, todos los que provocan cambios a nivel cutáneo exigen el mismo requisito: cero exposición solar. Si no, la cura puede volverse peor que el problema. “El láser provoca una película delgada color mate que se va descamando. Durante este período hay que estar fuera de circulación y no exponerse al más mínimo rayo de sol”, enfatiza la doctora de la Cruz.

¡Hidratar el doble!

“Existen dos períodos del año en que la piel se encuentra más reseca: en el auge del verano por efectos del sol y del agua de la piscina, y durante el invierno, por la acción del frío y de los sistemas de calefacción”, describe la dermatóloga Claudia de la Cruz. A eso se suman una disminución en el consumo de líquidos y un aumento del sedentarismo en los meses más fríos. El resultado: deshidratación. La recomendación es preocuparse el doble y de manera constante. Aplicarse cremas hidratantes adecuadas para cada tipo de piel día y noche, evitar cambios de temperatura bruscos con el uso de guantes y bufandas, y nunca (¡aunque esté nublado!) olvidar el uso de protector solar.