Hombres

Tiago Correa

Cuando leyó por primera vez Juan y Beatriz se identificó tanto con la historia que tuvo que ponerla en escena (se estrena el 22 de marzo en el Mori Bellavista). "La obra planteaba muchos paradigmas que, en ese minuto, me estaba cuestionando. ¿Qué era para mí­ amar? ¿Podré volver a enamorarme y que me funcione?", asegura. Estas son algunas de sus reflexiones sobre el tema.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

“Soy superobsesivo en el amor; cuando alguien me interesa me involucro ciento por ciento y lo doy todo. Me lanzo con los ojos cerrados y me da lo mismo lo que venga”.

“Soy muy vergonzoso
con las mujeres. Para acercarme a alguien tengo que estar seguro de que no me va a ir mal. Si no, me da pudor y miedo”. 

“El amor es un tema cliché. A la gente le encanta hablar de él pero también le da pudor. Igual todos  finalmente buscamos ser amados y amar. El que lo consigue está feliz, tranquilo, y el que no, lo anda buscando todo el día”.

“Tengo un afán de libertad; no me gusta sentirme ahogado”.

“Soy toquetón, súper de piel. Pero en general no solo con mis  parejas, con todas las mujeres. Creo que es porque soy de colegio mixto, desde chico estoy acostumbrado a tener amigas”.

“Desenamorarse es un proceso que hay que vivírselo. En esos minutos  escucho canciones sufridas, para cortarse las venas. Me dura poco, no soy de los que se quedan pegados en esas emociones”.

“Me encanta bailar, es un momento catártico, y si uno se acompaña en eso como pareja  significa que hay algo. Si tengo una conexión con una mujer mientras bailamos, me quedo mucho más tranquilo”.