Belleza

Pequeños desastres / Grandes soluciones

Mucho corrector, cejas disparejas, una tintura mal hecha. Por complicado que parezca, en belleza todo (o casi) tiene solución. Los expertos cuentan cómo corregir los errores más comunes sin morir en el intento.

  • Revista Mujer

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Exceso de sombra


A todas nos ha pasado. Nos entusiasmamos con un color nuevo y al cabo de unos segundos nos miramos al espejo y descubrimos que se nos pasó la mano. La clave es nunca desmaquillar. Sacar el excedente con un pincel limpio, idealmente el que se utiliza para aplicar la base del maquillaje. Luego tomar un poquito de corrector y con ayuda de la yema del dedo aplicar con pequeños toques.
Para que no vuelva a pasar, lo ideal es primero preparar bien la piel para evitar que la sombra se pegue: aplicar muy poquito corrector en el párpado y luego secar con polvo fino y translúcido. Así la sombra se deslizará y podrá difuminar con mayor facilidad.

Enrojecimiento posláser o depilación


La piel del rostro es especialmente sensible. Luego de una limpieza de cutis, un tratamiento láser o una depilación tradicional el enrojecimiento es inevitable. Para camuflar el resultado es ideal usar un neutralizante o corrector color verde y luego maquillar como de costumbre. Si además los poros se ven dilatados, se puede sumar un producto específico: se llama pore minimizer y hay varias marcas disponibles en el mercado.

Abuso del rubor


Todavía tenemos el verano en mente y el deseo de lucir una piel bronceada es inevitable. El rubor sirve para crear ese efecto de piel saludable, pero abusar del recurso es un arma de doble filo: queda artificial y ya no se usa. Para retirar el exceso pase un algodón seco suavemente y luego, con ayuda del pincel de base o una esponja, aplique un poco de corrector. Recuerde ir de menos a más con toquecitos suaves.

Tintura mal hecha


Lo hicimos en la casa y no nos quedó como la modelo del envase. O fuimos a la peluquería pero el tono no es exactamente el que esperábamos. Lo que no se debe hacer es volver a teñir de inmediato, porque se trata de un procedimiento agresivo para el pelo. Lo primero es reparar el cabello, regalonearlo con un masaje y al cabo de unos días volver a tinturar. Eso sí: para esta segunda vez, mejor ponerse en manos de un experto.

Cejas disparejas


La intención era perfilarlas, pero algo salió mal. Lo primero es dejar la pinza a un lado y no tocarlas más. La manera de rellenar las cejas despobladas es con un lápiz de cejas o con una sombra y un pincel fino. Debemos elegir uno o dos tonos de sombra más claro que el color de las cejas y debe ser mate. Con ayuda del pincel, siguiendo el sentido del crecimiento del vello, rellenar el fondo para dar la sensación de unas cejas abundantes. Ojo con oscurecerlas demasiado, ya que hace que se endurezca el rostro. Si directamente hay que redibujar las cejas se recomienda hacerlo con un lápiz, que marca más que la sombra.

Demasiado corrector


Muchas mujeres creen que cuanto más corrector aplican más se disimulan los defectos. Grave error: en maquillaje menos es más. Llenar las imperfecciones de producto no hace más que destacarlas. Para corregir, pasar el pincel de la base bien limpio, limpiar y volver a repetir todas las veces que sea necesario. Nunca pasar leche o agua desmaquillante, ya que provocará aureolas y la piel se verá manchada.

Mancha de rímel


Justo cuando creemos haber terminado, descubrimos esa maldita mancha negra en medio del párpado o debajo de los ojos. Parece el fin del mundo, pero no lo es. Para retirar la máscara de pestañas cuando aún está húmeda, pasar suavemente un cotonito seco, luego corrector, polvo translúcido y repasar la sombra en el caso del párpado superior. Si el rímel se ha secado, colocar una gota de desmaquillante en el cotonito y luego continuar con el procedimiento.

Agradecemos a Eliana Muñoz, Responsable de Formación de Lancôme Chile, a las maquilladoras Carla Gasic y Poli Picó y al estilista Sebastián Ferrer por su asesoramiento.