Belleza

Para mí­ la edad es …

Cinco guapí­simas mujeres de distintos ámbitos nos contaron cómo viven el paso del tiempo. Para la mayorí­a es fuente de tranquilidad, experiencias, logros y muchas satisfacciones.

  • Revista Mujer

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Producción: Fernanda Zamora / Maquillaje: Rosario Valenzuela / Agradecimientos: Tienda Ananá.

Juanita Ringeling


“La edad no es un parámetro para definir a una persona”

“Siento que la edad te estigmatiza demasiado. Nunca digo cuántos años tengo, porque creo que el número no dice mucho. Una persona de 16 puede haber vivido experiencias mucho más intensas o tener una capacidad de análisis mucho mayor que alguien que tiene 30 y que tuvo una vida más fácil. La edad no es un parámetro para definir a una persona. Respecto al paso del tiempo, reconozco que le tengo cierto temor a la vejez. Me da susto que el cuerpo no me acompañe con los años. Me daría miedo mirarme al espejo y no reconocerme. Mucha gente me ha dicho que a pesar de la edad que tienen se siguen sintiendo de 20. Por otro lado, me he preguntado muchas veces cómo será la sensualidad en la vejez. Ando en bicicleta, practico yoga, me alimento saludablemente, no me expongo al sol sin ocupar bloqueador y sigo una rutina de cuidados de belleza diarios. Soy consciente de que todo esto te ayuda a mantenerte bien y saludable a través del tiempo. Encuentro que las líneas de expresión forman parte de la vida de una mujer. No estoy de acuerdo con aquellas mujeres que terminan deformándose la cara producto de las cirugías. Las arrugas son expresivas y hablan de cómo ha sido tu vida”, dice la actriz.

Catalina Birrel


“A mi edad comienzas a apreciar el estado completo del ser humano”

“En algún momento de la vida la edad deja de tener un número. Cuando llegas a los 56 años, los niños, los jóvenes y los adultos dejan de tener edad, y uno entra en un nivel en el cual se comienza a respetar mucho más al prójimo y lo aceptas tal cual es. De joven eres mucho más selectivo para elegir tus amistades o con quien quieres trabajar. A mi edad comienzas a apreciar el estado completo del ser humano y pasas a ser un niño, un joven y un viejo al mismo tiempo. Uno es una persona integral que con los años se va desarrollando, y lo que marca tu camino son las elecciones que tomas. A través de los años he logrado darle a cada cosa la importancia real que tiene. Respecto a cómo he ido asumiendo los cambios de mi apariencia física, nunca me ha importado mucho el tema de verme bien. Para mí esto tiene que ver con un deseo de protagonismo, con querer sobresalir entre los demás, y con querer que los otros te vean. A medida que vas creciendo te empieza a dar lo mismo que te vean, lo importante es que tú veas al otro”.

Francisca Goycolea


“Las arrugas son parte de nuestra belleza”

“Cuando observo a mis hijas me doy cuenta de que he comenzado a envejecer. ¡Sin duda el cuerpo se desgasta con los años! No soy enemiga de las arrugas, al contrario, me gusta que los demás sepan la edad que tengo y que me reconozcan con mis líneas de expresión bien conservadas. Me encanta ver el paso del tiempo bien llevado en las caras de la gente. Las arrugas son parte de nuestra belleza. Si bien después de los 40 el cuerpo cambia y ya no puedes usar el traje de baño que ocupabas a los 30, comienza una etapa superentretenida de la vida: tus niños están más grandes e independientes y empiezas a salir de nuevo con tu marido y a tener más tiempo para ti. La edad te entrega sabiduría y experiencia. Por otro lado, con los años una aprende a aceptar a los demás tal cual son y también aprendes a caerte y a volver a empezar. Uno es quien es gracias a las experiencias que ha vivido, y hoy, a mis 43 años, puedo decir que estoy muy contenta con lo que he logrado construir tanto en el plano familiar como en el laboral”.

Inés María Cardone


“Soy una mujer muy agradecida de la vida”

“La edad tiene dos caras: mientras te vas enriqueciendo espiritualmente, el cuerpo se deteriora con los años, y esto cuesta mucho asumirlo. Empiezan a salirte ojeras, bolsas en los ojos, y el rollito de la guata crece y cuesta cada vez más disminuirlo. Es por eso que a mi edad es superimportante hacer ejercicio para no engordar y mantenerse ágil. Las arrugas nunca han sido un problema para mí. Siempre he tenido una muy buena piel, y me he preocupado de utilizar cremas y hacerme masajes faciales. No volvería a los 20 ni a los 30 ni a los 40, pero sí a los 50, ¿y sabes por qué? Por la energía. Uno a los 68 años se cansa más. Me siento una mujer superrealizada en lo laboral y familiar. Trabajé durante 40 años en la misma empresa y cuando decidí retirarme se me ocurrió estudiar teatro. A los 62 años tuve que reinventarme y renovarme. La actuación me produjo una transformación interna muy importante. Me he llenado de energía, proyectos e ilusiones. Por otro lado, tengo tres hijos y nueve nietos que me han entregado pura satisfacción. Soy una mujer muy agradecida de la vida”, dice la periodista y actriz Inés María Cardone .

Macarena Matte


“La edad me ha entregado experiencia y tranquilidad”

“Cada vez me importa menos cumplir años y cada vez siento que es más rica la sensación del paso del tiempo. Me faltan solo 4 años para llegar a los  40, una edad que siempre había mirado como muy lejana. Nunca he entendido a las mujeres que esconden sus años, y tengo la impresión de que ese ocultamiento tiene que ver con un problema de autoestima, con tratar de verse siempre bien frente a los demás,  bajo estándares de belleza  que son cada vez más exigentes y artificiales.  Reconozco que le temo a la vejez, pero solo por un tema de salud, pues no me gustaría vivir tantos años como lo hizo mi abuela, quien murió a los 100. Cuando era chica pensaba que a los 30 me iba a ver supervieja, igual que la ‘clásica vieja de historia’, que se vestía con trajes de dos piezas. ¡Hoy me siento mucho más veinteañera que treintona y esto se debe a mi actitud para enfrentar la vida, y también a mi look.  La edad me ha entregado experiencia y tranquilidad. He aprendido a ser más paciente, a confiar más en la vida y disfrutar. Me he dado cuenta de que las cosas no cambian por apurarse y rechazo la sobreexigencia”.