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ROSALYN YALOW

Julio 1921 - Mayo 2011. Sus investigaciones en el área de las hormonas la hicieron merecedora del Premio Nobel de Medicina, en 1977. Siempre dijo que sus descubrimientos pertenecí­an a la humanidad, "auténtica destinataria del progreso cientí­fico".

  • Revista Mujer

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Rosalyn Sussman nació en el Bronx, Nueva York, en el seno de una humilde familia judía. Sus padres, quienes no pudieron terminar el colegio, supieron inculcarle el gusto por la lectura y el aprendizaje de todo tipo de materias. Siempre quisieron que Rosalyn fuera profesora, como la mayoría de las niñas judías que vivían en Estados Unidos en el tiempo de entre guerras. Pero ella, antes de cumplir los quince años, demostraba una fascinación poco habitual por la química y la física, pasión que se reforzó cuando leyó la biografía de Marie Curie. Mientras estudiaba en el Hunter College de Nueva York, siempre fue la alumna más aplicada de la clase. Por eso la becaron para estudiar física en la Universidad de Illinois. Egresó con honores y después siguió estudiando, convirtiéndose en la primera mujer en doctorarse en Física Nuclear, en el año 1945, en la misma universidad. De paso conoció a Aaron Yalow, quien sería su marido y padre de sus dos hijos.

Después empezó a trabajar en el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital de Veteranos del Bronx, y al poco tiempo se convirtió en la jefa del departamento. En forma paralela, hacía clases de física y de química en el colegio que la había visto crecer. Entre una cosa y otra comenzó a investigar las hormonas y su relación en el tratamiento de enfermedades de la tiroides, diabetes, trastornos de crecimiento y esterilidad. Así fue como derivó en el radioinmunoensayo, técnica revolucionaria en la época, hoy conocida mundialmente como RIA. Con ella demostró, entre otras cosas, que los diabéticos tratados con insulina de origen animal desarrollaban anticuerpos que, finalmente, bloqueaban la enfermedad. La técnica comenzó a usarse en todos los laboratorios y hospitales estadounidenses, y luego en el mundo entero. Gracias a ella cambió la forma de diagnosticar y tratar cualquier tipo de desorden hormonal en niños y adultos. Bien merecido, obtuvo el Nobel de Medicina en 1977.

Rosalyn Yalow nunca quiso patentar su método. Consideraba que hacerlo era “privar a la gente de los descubrimientos con el fin de ganar dinero”.

Murió en mayo del año pasado, a los 89 años. Y trabajó hasta sus últimos días. Estaba convencida de que las “continuas revoluciones producidas por la ciencia liberarán a la humanidad del hambre y de las enfermedades”.

Cambió la forma de diagnosticar y tratar cualquier tipo de desorden hormonal en niños y adultos. Bien merecido, obtuvo el Nobel de Medicina en 1977.