Belleza

Errores que suman años

El maquillaje puede ser su mejor aliado. O su peor pesadilla. Consultamos a cuatro expertas para armar un decálogo de desaciertos que todas deberí­amos evitar si queremos vernos más jóvenes. La clave está en elegir productos acordes con la edad de la piel y recordar que, salvo rarí­simas excepciones, en maquillaje menos es más.

  • Revista Mujer

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Equivocar el color o la textura de la base
Si elige un tono muy claro la cara se verá demasiado pálida, y eso es sinónimo de falta de salud. Y si aplica uno muy oscuro el resultado siempre será artificial. La clave está en identificar, primero, si realmente necesita base. Las pieles más jóvenes, sobre todo en verano, suelen verse bonitas utilizando únicamente polvos bronceantes.
Si va a usar base, lo ideal es escoger un tono igual al de su propia piel. Pruébelo directo sobre el rostro. El tono que mejor se funda es el indicado. Para elegir la textura, debe tener en cuenta que las bases gruesas hacen que el rostro se vea más cansado. Se marcan más los poros, pelitos y arrugas. Los maquillajes fluidos son ideales, y si tienen factor de protección solar, mejor aun.

Usar rímel en las pestañas de abajo o abusar del delineador
Si bien es cierto que la máscara de pestañas es uno de los básicos de cualquier maquillaje, las expertas aconsejan que en verano se utilice solo para la noche. Aunque es muy glamoroso y les da peso a los ojos, aplicarlo en las pestañas de abajo hace que los ojos se vean algo caídos, o demasiado redondos. Si lo que busca es una mirada joven lo mejor es usar un delineado muy delgado y pegado a las pestañas inferiores. Esto agranda los ojos y les da más definición. Pero -siempre existe un pero- un trazo muy grueso hace que la mirada se vea avejentada. Además, como consecuencia del calor el delineado inferior se puede correr a lo largo del día… y se transforma en una ojera supermarcada. ¡Evítelo!

Colocar sombra brillante sobre las patas de gallo

Las sombras tornasoladas reflejan la luz, dando protagonismo al lugar en que se aplican. Por eso evite poner sombras o iluminadores sobre las patas de gallo, y además en los párpados envejecidos, porque eso hará destacar las imperfecciones y las líneas de expresión.

Rellenar las cejas de manera muy marcada
Las cejas están de moda, sí. Pero si naturalmente las tiene poco tupidas evite el riesgo de convertirse en un payaso por abusar del relleno. Lo ideal es que elija una sombra o lápiz del tono exacto al natural. Lo debe aplicar con cuidado y en poca cantidad para que no se note. Las cejas exageradamente marcadas endurecen la mirada y el efecto es muy artificial.

Pestañas demasiado finitas
Un signo claro del paso del tiempo es la caída de las pestañas. Si naturalmente tiene muy pocas o muy finas, pruebe con una capa de máscara de pestañas para rejuvenecer la mirada. Fundamental que sea resistente al agua para que la transpiración no le juegue una mala pasada.

Aplicar polvo compacto sobre las arrugas
Nunca, pero nunca, debe aplicar maquillaje en polvo sobre arrugas o líneas de expresión. Lo bueno de esta textura es que se puede reaplicar durante el día, pero lo malo (muy malo) es que los  polvos tienden a acumularse con facilidad en los pliegues, por lo que las arrugas se  notan más. No hace falta que lo elimine de su cosmetiquero, pero sí que controle cuánto y dónde lo aplica. Debe ir sobre los pómulos y, sobre todo durante el día, la idea es que sea de un tono natural, para que simule una tez bronceada y saludable.

Usar polvos bronceantes en toda la cara
A la mayoría de las mujeres no les gusta verse blancas, pero tener la cara de color naranja tampoco es la idea. Lo primero que debe saber es que la solución para verse bronceada no es una base oscura sino una prolija aplicación de polvos bronceantes. Siguiendo la teoría del color, se deben aplicar únicamente donde se necesite simular un leve toque de sol (frente, nariz, pera y pómulos). Al ocuparlo en toda la cara los volúmenes desaparecen, ya que situamos todos los rasgos en un mismo plano. Es más, las facciones se endurecen y el resultado es un rostro avejentado.

Pintar con colores fuertes los labios finos
Los colores fuertes, flúor y los oscuros hacen que todas las miradas se centren en la boca. ¿Consecuencia? La delgadez de los labios se hace evidente. Los tonos ideales para este tipo de labios son los claros o los transparentes. Otro detalle a tener en cuenta es el delineado. Si quiere enmarcar la boca, asegúrese de hacerlo con el mismo color del labial, ya que al pasar las horas el rouge va deslavándose, dejando en evidencia el delineador más oscuro. Esto, además de no verse bonito, les da mucho peso a los labios y los hace parecer envejecidos.

Destacar los ojos y los labios al mismo tiempo

A menos que quiera lucir como vedette debe elegir lo que quiere destacar. Mucho maquillaje y todo llamativo al mismo tiempo no solo suma años sino que queda ridículo. Nada se luce y el maquillaje se pierde. Si va a utilizar una sombra potente elija un labial nude. Y viceversa.

Ocupar rubor muy cerca de la nariz
La función del rubor es crear ángulos y dar forma al rostro. Al aplicarlo muy cerca de la nariz se invade una porción de la piel que naturalmente va despejada, limpia y luminosa. ¿El resultado? La piel se ve sucia y el rubor se confunde con manchas producidas por la edad.

Agradecemos a: Laura Boettiger, Isabel Bruna, Rosario Valenzuela y Nicole Benado por su asesoría.