Belleza

El sol, un buen aliado

EXPOSICIí“N RESPONSABLE. Si se toman las precauciones necesarias es posible obtener beneficios del tiempo dedicado a estar al sol. La clave está en encontrar el equilibrio entre hacerles la cruz a los rayos solares y la obsesión por un bronceado intenso a toda costa. El sol bueno existe y aquí­ le mostramos cómo sacarle partido.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

1. Es fuente de vitamina D
La exposición solar con moderación es necesaria para la activación de la vitamina D. “Esta vitamina regula el nivel de calcio en los huesos y la absorción de calcio en el intestino, además es fundamental en las respuestas del sistema inmune, disminuyendo o aumentando la producción celular según lo requiera el cuerpo”, explica Paola Negrón, nutrióloga de la Universidad Católica. Para mantener óptimos los niveles de vitamina D se recomienda “una exposición responsable, que corresponde tener al sol cara y brazos durante 10 a 15 minutos, 3 a 4 veces a la semana, sin protectores solares”, dice Negrón. Además, “esto cobra especial importancia a partir de los 65 años, cuando existe el riesgo de sufrir osteoporosis por falla en la síntesis o ingesta de vitamina D”, agrega el doctor Raúl Cabrera, jefe de dermatología de la Clínica Alemana.

2. Fortalece el sistema inmune
Un estudio realizado por un grupo de médicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), publicado en la revista Nature Inmunology, reveló que la vitamina D que aporta el sol jugaría un rol fundamental en la defensa contra las enfermedades del sistema inmune. El urgenciólogo de la Red Médica de la Universidad Católica doctor Franco Utili menciona que “el fortalecimiento del sistema inmunológico y la estimulación del metabolismo por medio de la exposición solar moderada y prudente es algo aceptado en la medicina hace años. Sin embargo, es importante mencionar que dichos efectos son leves y jamás deben ser considerados como única forma de prevención o tratamiento”.

3. Fomenta el buen dormir
Con un sueño profundo e intenso es como debería culminar un día con la ayuda de algunos rayitos de sol. “La exposición a la luz solar hace que se secrete serotonina y que funcione adecuadamente la glándula que regula la secreción de melatonina, hormona que equilibra los ciclos de sueño y vigilia. La melatonina disminuye la actividad cerebral y ayuda a inducir un sueño más profundo”, explica el doctor Utili. Además, “cuando se duerme bien, mejora notablemente el estado del ánimo durante el resto del día”, afirma la psicóloga de la Universidad Gabriel Mistral Paulina González.

4. Permite un dulce despertar
La luz solar permite tener un despertar más natural y espontáneo, lo que se traduce en un día con mayor energía. Así lo corrobora el doctor Utili: “La luz natural es capaz de estimular poco a poco la secreción de cortisol, la hormona responsable de nuestro despertar, que hace que el organismo se active”. En este sentido, la gran ventaja de la temporada estival es que los rayos solares aparecen más temprano, así es que es posible levantarse con el sol. Es tal la importancia de este despertar natural y enérgico, que incluso se han desarrollado relojes despertadores que simulan el aumento gradual de la luz que se produce durante el amanecer.

5. Mejora el aspecto de la piel

En algunos casos los rayos solares son una buena forma de ayudar en el tratamiento de enfermedades como el acné y la psoriasis, en las que el sol actúa como un agente de limpieza. “El sol ha sido históricamente beneficioso para el tratamiento de la psoriasis”, dice el dermatólogo Raúl Cabrera. La dermatóloga Claudia de la Cruz, de la Red de Salud de la Universidad Católica, concuerda: “La luz del sol contiene longitudes de onda que son muy beneficiosas para tratar a la mayoría de los pacientes con esta enfermedad”. En todo caso, ambos especialistas están de acuerdo en que cada caso y tratamiento debe ser supervisado por un médico para definir un plan de acción personalizado.

6. Pelo menos agredido
La exposición directa al sol reseca más el cabello que el uso del secador. Sin embargo, dejar que el pelo se seque al aire libre pero a la sombra resulta menos agresivo que exponerlo al aire caliente del secador. “Aprovechar el calor (a la sombra) y la brisa del verano es una excelente forma de secar el pelo sin resecarlo”, explica el estilista Sebastián Ferrer.

7. ¡Arriba el ánimo!
“Durante la época estival disminuyen los índices de depresión y tristeza”, afirma la psicóloga Paulina González. ¿La razón? “Con solo mirar al sol, o estar expuesto a terapia de luz (cuando no hay sol), se estimula la producción de serotonina -neurotransmisor encargado de regular el sueño, el apetito, la concentración y atención, y la energía en general-, y como consecuencia también el buen humor”, agrega. Y si a eso se le suman vacaciones y días de relajo, el resultado es mucho mejor.

¿Qué es una exposición responsable?


Aunque es difícil establecer una regla general, los especialistas coinciden en afirmar que una persona jamás debe exponerse al sol entre el mediodía y las 4 de la tarde, horas más peligrosas de la radiación UV. Además se debe utilizar factor solar como mínimo 30, reaplicarlo cada 2 horas y evitar la exposición directa durante más de 1 hora diaria. El uso de sombreros de alas anchas y anteojos también es recomendable.