Gastronomía

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  • Revista Mujer

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@lacomensala
Juan y Medio, carretera al sur

¡Ah!, el Juan y Medio, en la Ruta 5 Sur… Su solo recuerdo nos hace muchas veces viajar más de la cuenta sin detención, solo pensando en el plato que nos comeremos al pasar por allí. Mi familia y yo no somos los únicos, puesto que el lugar estaba de bote a bote ese domingo como a las 3 de la tarde.
La gracia de este restorán es que si te dicen que hay 20 minutos de espera, son 20 minutos de espera. Por lo menos así ha sido las veces que hemos parado en este restaurante carretero.
Transcurrido el rato estábamos sentados en el gran salón de paredes amarillas y manteles a cuadros, atendido por diligentes mujeres que paseaban sus bandejas con humeantes plateadas, cazuelas y bifes a lo pobre. Nosotros pedimos un pastel de choclo, aliñadito al comino y bien rico; un par de humitas tremendas (acá todo es grande, en honor a don Juan y Medio, que era un señor de casi dos metros) y ensalada de tomates XL. Yo no me pude resistir a un sándwich de lengua con tomate, mayo y ají verde, uno de mis favoritos. El único problema es que ¡era demasiado! Venía una verdadera montaña de tajadas de lengua de vacuno y de tomate que se escapaban del pan y que tuve que comerme primero antes de poder siquiera tomar el pan como si de veras fuera un sánguche. Cuando eso pasó, no me lo pude terminar pues estaba repleta.
De todo lo descrito comimos 2 adultos y 3 niños, y sobró una humita completa, la que fue envuelta como la mayoría de los platos que el público no se alcanza a comer. Como en toda picada que se precie, hay bebidas de litro y medio. En suma, Juan y Medio sigue siendo una excelente parada en relación precio-calidad. Eso sí, para la próxima, pido otro pan amasado y me hago dos sánguches de lengua. Consumo: $16.630 todo lo descrito + una bebida de 1,5 l.

Juan y Medio
km 109 sector Rosario, Ruta 5.
Nota:
7/10

No olvidar, en esta época, lo rico que es un vino tinto con frutillas o un vino blanco con duraznos. Hay que servirlos bien helados y se les puede agregar bebida blanca al gusto para bajarles el alcohol.