Belleza

Tradicional vs. permanente

MANICURE. En verano las uñas están más expuestas; hay que estar más atentas a las agresiones del medioambiente como la arena, el agua del mar, de las piscinas y la vida al aire libre. En el Spa One & Only probamos dos modalidades de manicure -la  tradicional y la permanente- para comparar sus diferencias.

  • Revista Mujer

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Por: Montserrat Molina y Josefina Strahovsky / Fotos: LatinStock

TRADICIONAL
Así es la manicure tradicional en Spa One & Only: si uno llega con esmalte, este se limpia e higienizan las uñas. Luego se pulen las durezas de los dedos, se liman las uñas (en forma ovalada o cuadrada) y se aplica removedor de cutícula. Los cueritos que sobran se retiran con una esponja suave. En seguida la manicurista realiza una exfoliación con un masaje verdaderamente relajante. Antes de aplicar el color, se esparce una crema hidratante y se quita la grasitud de las uñas para que el esmalte quede bien adherido. Dependiendo de la calidad de las uñas se aplica calcio o vitaminas. La sesión, que dura aproximadamente una hora, finaliza con una segunda mano de color y un brillo secante que hace que el esmalte quede brillante y con un acabado perfecto.
Este tipo de manicure es recomendable para aquellas mujeres que generan mucha cutícula en poco tiempo, que les crecen las uñas muy rápido o les gusta cambiar de color constantemente. Lo ideal es hacérsela una vez a la semana, pero si le falta tiempo la especialista aconseja hacer, de vez en cuando, un esmaltado simple (limpiado, crema, pulido y pintado). Ideal, por ejemplo, en una semana en que se picó el esmalte pero no crecieron las cutículas. En ese caso se retira el color, se echa una crema en las manos, se liman las uñas y luego se pintan.

PERMANENTE
La promesa es real. Al hacerse una manicure permanente el esmalte se mantiene intacto, no hay actividad doméstica ni agresión externa que pueda inmutar su color brillante y perfecto. Un rojo cereza que normalmente es complicado de mantener por más de un par de días, después de una semana sigue como si nada.  En el Spa One & Only prometen dos semanas de duración, pero eso depende, en gran parte, de la velocidad del crecimiento de la uña y la cutícula.
El proceso es distinto al de una manicure tradicional, principalmente porque la uña debe estar completamente libre de líquidos y químicos para aplicar el esmalte en gel. Por eso no se puede remojar ni exfoliar antes de comenzar. De todas maneras hay cosas que se comparten con el método original: limar, cortar cutícula y pulir la uña. Luego se aplica un ‘deshidratador’, que es la primera capa de las cuatro requeridas en esta manicure. Este producto es el encargado de limpiar la oleosidad natural de la uña para que esta no se dañe con el esmalte. Las siguientes son dos de color y una última que aporta brillo. Cada una de ellas requiere 3 minutos de secado. En total el proceso demora algo más de una hora.

Este tipo de manicure es ideal para quienes quieren olvidarse de sus manos por un par de semanas (pero que se sigan viendo perfectas) y para quienes tengan un crecimiento lento de la uña ya que eso asegura su durabilidad. Para las que desean cambiar de color de acuerdo con el atuendo del día no es recomendable. Además hay que tener en cuenta que este esmaltado permanente debe ser removido por profesionales. Usar el quitaesmalte tradicional en casa no funciona. En One & Only recomiendan intercalar una manicure tradicional antes de volver a hacerse una permanente. Lo ideal, dicen, es dejar pasar como mínimo dos semanas entre cada una para no estresar las uñas. Teniendo esto en cuenta, vale la pena atreverse.

FICHA


Dónde: Spa One & Only. Luis Pasteur 6451, Vitacura.
Tels.: 245 0760 / 241 8789
Tradicionales (color o francesa): desde $4.500 a $16.000
Permanente (color o francesa): $20.000 Sacarlo cuesta $4.500