Belleza

Familias olfativas: Un viaje al interior de los aromas

En materia de perfumes, las familias olfativas son algo así­ como el género de una pelí­cula. Tal como hablamos de comedias, dramas, suspensos, acción o musicales, en perfumerí­a nos referimos a los aromas del grupo cí­trico, chypre, floral, amaderado, frutal, dulce o herbal, según sus ingredientes y notas dominantes. Esta clasificación no es definitiva ni absoluta. A medida que pasa el tiempo se va ampliando, modificando y complementando de acuerdo a nuevas creaciones y descubrimientos de los perfumistas, quienes realizan un trabajo tan delicado como el de un artista, en el que se necesitan talento, sensibilidad, inspiración y, sobre todo, creatividad.

  • Revista Mujer

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Agradecimientos: María Laura Sabatini, experta de Natura Cosméticos.

Cítrico


Compone una familia olfativa a la que también se le conoce como hespérides, nombre presente en la mitología griega que alude a las tres hijas del titán Atlas, quienes eran dueñas o guardianas del jardín de las Hespérides, donde la leyenda dice que crecían manzanos que producían frutas de oro.
En este grupo destacan notas de frescura y ligereza aportadas por frutas cítricas como el limón y la naranja, específicamente el aceite esencial extraído de sus cáscaras.

También pertenecen a este grupo los aromas de pomelos y mandarinas, así como del aceite esencial de los azahares y el nerolí, la sustancia oleosa extraída de las flores del naranjo amargo.

Dulces


Se dice que la familia olfativa dulce tiene la propiedad de animar la creatividad de los perfumistas. Hay una subcategoría llamada oriental ( otros la conocen como ambarada, nombre que deriva del antiguo uso de una sustancia de origen animal llamada ámbar gris).

En las fragancias dulces se advierten notas de chocolate, vainilla y leche. A la vez, se asocian a este grupo aromas que nos evocan musgos, maderas, flores y especias. Por lo mismo, algunas clasificaciones hablan de la subfamilia oriental floral y de la oriental especiada, en este último caso cuando las notas incluyen canela, clavo de olor o nuez moscada.

Los perfumes que se catalogan como parte de la familia dulce son intensos, ‘marcan’ y poseen notas que inspiran sofisticación.

Amaderados


Dentro de este camino olfativo se encuentran aromas que entregan la sensación de humedad, cuando contienen pachulí, o sequedad, si provienen del cedro.

Los perfumes amaderados también pueden tener como materias primas sándalo, roble y una especie de gramínea llamada vetiver. Otras notas presentes en este grupo son las de pino y ciprés.
Las amaderadas suelen ser fragancias de carácter masculino, tal como aquellas que evocan el cuero. En algunas clasificaciones se indica a este elemento como otra de las familias olfativas. Entre sus características se cuentan la elegancia y la discreción, sus notas se definen como secas y se asocian al olor que emana de la piel curtida, con matices ahumados y de tabaco.

Floral


Las flores entregan algunos de los aromas favoritos de las mujeres y todos ellos componen la familia olfativa floral, la más usada por los creadores de perfumes. Se identifica con materias primas como el jazmín, las rosas, las violetas, la dama de noche, el muguet y el geranio, entre muchas más. La gran variedad resulta todo un regalo para los perfumistas, permitiendo combinaciones únicas, ricas y con personalidad.

Una fragancia que se identifica con esta familia puede componerse de una extensa variedad de notas florales o solamente incluir la esencia de una flor, la que igualmente se complementa con notas secundarias provenientes, incluso, de otros grupos. A la vez, dentro de la familia floral se pueden encontrar subfamilias, por ejemplo, la aldehídica, grupo que habría surgido una vez creado el célebre perfume Chanel N° 5 y que proviene de la presencia de aldehídos, compuestos orgánicos que surgen de la oxidación de algunos alcoholes.

Chipre


Mezcla de musgo, roble, bergamota, madera, flores, cuero, fruta y la planta pachulí, las fragancias de esta familia se caracterizan por su alta penetración y persistencia.

El nombre del grupo tiene su origen en un perfume fabricado en la isla de Chipre con una sustancia que ya era utilizada en la Antigua Roma y que habría sido redescubierta en las primeras décadas del siglo XX por el perfumista francés François Coty, el padre de la perfumería moderna, según algunos.

Las notas de la familia chypre o chipre se mezclan bien con aquellas de tipo frutal o floral. Y, según algunas clasificaciones, de esta familia derivan dos grupos: uno con notas florales, por ejemplo, rosas y jazmín; y otro de tipo frutal, en el que sobresalen aromas como el del melocotón y la ciruela.

La personalidad de los aromas


Herbales: Livianos y frescos, los perfumes de esta familia resultan muy apropiados para usar durante el día.
Florales: Femeninos, delicados y románticos, sus notas son perfectas para el día y la primavera.
Frutales: Vinculados con un carácter dulce, romántico, jovial y alegre, los aromas frutales nos recuerdan el verano, el día y las noches estivales.
Cítricos: Acordes con personalidades jóvenes, alegres y activas, los cítricos son aromas femeninos y frescos. Se relacionan con el día y las noches de verano.
Chypre: Muy femeninos, los perfumes de esta familia se asocian con la elegancia, la formalidad y la sofisticación. Resultan absolutamente apropiados para usar en la noche.
Dulces: Femeninos y muy penetrantes, las fragancias de esta familia son perfectas para personalidades misteriosas, sensuales, seductoras y cálidas. A la vez, son aromas muy adecuados para la noche, el invierno y el otoño.
Amaderados: Los aromas de este grupo están dominados por notas de carácter varonil que también evocan elegancia y misterio.