Belleza

Filtros solares: El FPS no es todo

Arrugada y con cáncer. Ese es el pronóstico más probable para una piel que toma abundante sol sin protegerse de la radiación. Pero ojo, que el FPS (factor de protección solar) solo filtra los rayos UVB. Para la cuidarse de los UVA, lo más nuevo son el bloqueador PA+, de origen japonés, y el PPD.

  • Revista Mujer

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Que los rayos UVA nos dejan la piel como pasa y que los UVB alteran la información genética de las células, sentando las bases para el cáncer a la piel. Esto se creía hasta hace poco, pero, según explica la doctora Ximena Raggio, dermatóloga de Clínica Avansalud, la situación es más compleja: ambos tipos de radiación nos hacen igual de mal para la salud y para la estética. “Los UVB también pueden contribuir al fotoenvejecimiento y la exposición a ambos puede provocar cáncer”, explica. Y nos recuerda lo importante que es cuidar la piel con productos solares no solo en la playa y la piscina, sino también en la vida diaria. Los 365 días del año.

Ahora que esto se sabe, el tradicional FPS (factor de protección solar), creado para filtrar la radiación UVB, ha dejado de ser suficiente. Por eso, los fabricantes de productos solares comenzaron a incluir además filtros para los otros rayos, los UVA, aun cuando las normativas al respecto no están estandarizadas a nivel internacional. Por lo general se trata de compuestos químicos que se mencionan con letra chica en la formulación -uno de los más populares es el Mexoryl SX-, pero no se anuncian de manera llamativa, como se hace con el SPF. Por eso, la gente distingue perfectamente la diferencia entre un FPS 2 y un FPS 50, pero se conforma con que el producto diga que tiene protección UVA, sin saber si se trata de una protección alta o baja.

¿Conclusión? Falta para los UVA un índice universal y fácil de entender, como el FPS. Según cuenta la dermatóloga, los japoneses fueron los primeros en avanzar en esa dirección: en 1996, la JCIA (Japan Cosmetic Industry Association) adoptó un método que mide el estado de pigmentación de la piel 24 horas después de que se expuso al sol. Si sigue tostada, estamos mal. Lo llamaron PPD (sigla que viene del inglés Permanent Pigmentation Dark, oscurecimiento pigmentario persistente). El año 2001 Corea asumió esta nomenclatura y el 2007 se sumó China. Al mundo occidental llegó recién el 2006, cuando lo adoptó la Comunidad Europea.

En Estados Unidos, la discusión recién comienza. “En junio de este año, la FDA emitió su esperada normativa para protectores solares, incluyendo por primera vez pruebas y requisitos de etiquetado para la protección contra los rayos UVA”, explica la doctora Raggio. Gracias a esto, los fabricantes no podrán abusar del tan usado término ‘protector de amplio espectro’, que podía significar cualquier cosa. La FDA les pidió a los laboratorios que midieran in vitro la profundidad con que los rayos ultravioleta de tipo A pueden entrar a la piel con el producto solar puesto. Mientras más profundo, menos protección.

Más allá de las exigencias legales, algunas marcas han adoptado estos filtros en el mundo y también en Chile. Eucerin, por ejemplo, incluyó un sticker que dice ‘Protección UVA conforme a la recomendación europea’. La Roche-Posay etiqueta sus productos con índices PPD de 30 o 36. Según Camila Moreno, química farmacéutica y formadora de la marca, “este es un índice alto, propio de productos dermocosméticos que se elaboran para pieles sensibles o propensas a alergias cutáneas”.
Otras marcas, como Murad, prefirieron utilizar el índice PA. “Este se mide en una escala de + a +++”, explica Jeff Murad, vicepresidente de Desarrollo de Producto de Murad Cosmetics. PA+++ es sinónimo de alta protección, equivalente a PPD de 8 o más; PA++ es protección media, PPD entre 4 y 8; y PA+ es baja, con un PPD menor a 4.