Moda

Mix latino

Junto con invitar a algunas de sus marcas emblemáticas a desfilar, la última versión de Be Fashion Parque Arauco convocó a seis diseñadores emergentes de paí­ses vecinos, para apelar a lo que llaman 'sentimiento latinoamericano'. ¿La principal conclusión? La moda latina es mucho más que el cliché de la lana de alpaca y los bordados de raí­z indí­gena.

  • Revista Mujer

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Fotos pasarela: Joaquín Vergara

Al hablar de moda latinoamericana, suelen salir a flote una serie de ideas preconcebidas. Por un lado, está el look ceñido y curvilíneo que reina en el Caribe. Por otro, se asoman los referentes altiplánicos, con lanas obtenidas de camélidos, o los bordados tradicionales de Centroamérica.

En el mejor de los casos, estos referentes tradicionales son llevados a la moda con una actualización o upgrade en sus códigos estéticos. “Es valioso ponerle diseño al producto tradicional, como pasa en Perú con la alpaca o el algodón pima, porque lo contemporiza. Pero no está bien que solo le den cabida a ese tipo de propuestas, porque también hay otras”, acota el peruano Diego Labrín, creador de la marca Ladrón de Guevara, una de las convocadas en este Be Fashion. Y la uruguaya Valeria Fernández, quien participó con su marca Vale Valuschi, le da la razón: estuvo en la última versión de Proyect Runway Latin America y cuenta que los diseñadores sentían que debían luchar contra los clichés que el jurado tenía de lo que se supone que es la moda latina.

Por eso, el evento Parque Arauco Be Fashion, realizado en este mall el 8 y 9 de noviembre, decidió convocar no solo a algunas de sus marcas (esta vez fueron Adidas Originals, Armani Exchange, Tatienne, Brooks Brothers, Gap y Marquis) sino también a un grupo de diseñadores emergentes que mostraran un diseño latino diferente, actual, con propuesta. Además de Labrín y Valeria, fueron invitados Cavalera y Fkawallys de Brasil; Camilo Álvarez de Colombia y 12-na, dupla creativa argentina que trabaja en Chile. ¿La idea? Ser un nuevo impulso para el desarrollo de una moda regional, con una identidad tan diversa como lo son los países latinoamericanos, pero nuestra.

Cavalera / Brasil


Igor Cavalera (46) alcanzó la fama en el mundo de la música: fue baterista y miembro fundador de Sepultura, mítica banda de trash metal que nació en Belo Horizonte en 1986. Por lo mismo, cuando decidió dedicarse a la moda, sus colecciones pasaron a estar entre las más esperadas de la Sao Paulo Fashion Week.
Desde hace algún tiempo, Cavalera ha estado trabajando con la estética far west, pero esta vez se acercó a lo mexicano, en lo que él describe como “un camino lógico”. “México tiene a Frida Kahlo, una figura muy potente y muy asociada con el sello Cavalera. Además, el rojo y el verde de su bandera está en todo su folclore, que es de una gran riqueza. Y además tienen la celebración del Día de los Muertos, con muchas calaveras, pero alegre y feliz”, explica.
La ‘bajada’ mexicana no es literal, como debiera esperarse de un buen diseñador. Igor sorprendió con una polera en la que el estampado de la cara de Frida se cruzaba con una calavera, y con vestidos bordados que recordaban el folk mexicano pero tenían a la vez una cuota de rebeldía sexi.

Camilo Álvarez / Colombia


Camilo Álvarez (26), Premio Revista Cromos al Diseñador Revelación 2008, es conocido como el niño estrella de la moda colombiana, pero no es precisamente un enfant terrible. Al contrario: es simpático, relajado, y en sus dos marcas (Circular, línea juvenil de prendas básicas, y Camilo Álvarez, más experimental) el trabajo en equipo es una constante. La colección que presentó en Santiago, versión editada del desfile que mostró en Colombiamoda, es un buen ejemplo. “Los diseños se armaron con el trabajo de cinco personas”, cuenta. “Estaba leyendo unos textos de Francis Bacon sobre la no forma, y por eso se me ocurrió que entre todos hiciéramos manchas con pintura. Ellas sirvieron de inspiración para las formas de la colección, que por eso se llamó Mancha”.

12-Na / Chile-Argentina


Mechi Martínez (33) y Mariano Breccia (39) son argentinos, operan desde el año 2006 en Santiago y exportan gran parte de su producción a Japón. Trabajan de-construyendo prendas usadas, rompiendo sus morfologías y creando piezas únicas de atractivos diseños, en un proceso que ellos llaman ‘doceñar’. Su última colección, Kusiclos, se inspira en el Kusillo, personaje mitológico aimara, por lo que ofrece una fusión de referencias altiplánicas, máscaras y ponchos. Cuando se presentó en el festival Raíz Diseño, a comienzos de octubre, el desfile fue premiado con el primer lugar por un jurado internacional, debido a su alto nivel de creatividad. Esta vez el dúo presentó una versión editada (20 pasadas en lugar de 30), pulió algunos diseños y estrenó un nuevo video como telón de fondo.

Ladrón de Guevara / Perú


Diego Labrín Ladrón de Guevara (23) es peruano, pero estudió diseño de indumentaria en Buenos Aires y en esa ciudad vive desde hace seis años. La marca que lleva su segundo apellido ofrece prácticamente solo ropa de hombre (ha hecho para mujeres, pero poca) y se vende en Chile a través de la tienda virtual Snog, en tiendas del barrio Miraflores de Lima y en Argentina.
Labrín trabaja junto a un matemático, un arquitecto y un diseñador, animado por el deseo de crear ropa en la que estén presentes valores como la precisión y el equilibrio. El resultado es una apuesta rectilínea y funcional que roza el minimalismo. “Me gusta la conceptualización de las cosas; no soy nada de literal”, explica. “Si me inspiro en algo, nunca se va a notar”.
Para su desfile optó por un styling inspirado en la ortopedia: los modelos tenían varillas en el cuello, rodilleras, zapatos con plataforma. La idea, explica, era hacer alusión a un hombre discapacitado, en el sentido de que depende completamente de la tecnología. ¿Alguien duda que hoy el celular es como una verdadera prótesis?, pregunta él.

Vale Valuschi / Uruguay


Hasta hace poco, Valeria Fernández (25) era una estudiante de arquitectura, pero tras su paso por el programa Proyect Runway Latin America decidió dejar las maquetas para dedicarse por completo al diseño de moda y a su marca, Vale Valuschi, que se vende en Montevideo y, durante el verano, en Punta del Este.
“Yo siempre digo que no tengo un estilo, pero parece que sí”, dice con la misma espontaneidad con la que reconoce que “no le importa” si sus padres la odian por haber dejado la arquitectura y que “tener un poco de inconciencia sirve mucho en moda”. Pero, ¿cuál sería este estilo al que se refiere? “Lo mío es fluir”, explica. “Me gusta animarme, sin rozar la vulgaridad. He trabajado mucho con huecos que dejan ver, y en esta colección llevé esa idea a transparencias y telas livianas, plisadas, en colores amables como el negro y el crudo. Solo el azul es un poco más fuerte. Me gusta la idea de que la ropa sea tan liviana que te haga levitar; por eso hice que mis modelos se pararan como mirando al cielo”.

Fkawallys / Brasil


“Yo creo que ya existe mucha ropa, no se necesita más”, dice Fabio Gurjao (30), responsable de la marca Fkawallys, para explicar por qué le gusta trabajar solo con prendas de ropa usada que customiza a pedido, para clientes tan vip como la actriz Gwyneth Paltrow, Michael Stipe, bajista de la recién separada banda R.E.M, e Ivete Sangalo, cantante brasileña.
Fabio comenzó como ilustrador para revistas como Vogue y Elle, y sigue trabajando en eso, ahora también para marcas de moda de Brasil o incluso internacionales, como Macy’s o Hermès. Además tiene una banda de rock que se llama Alloyna Copacabana. Su ropa es fiel reflejo de este mix: prendas de aires rockeros, con llamativas tachas, efectos desteñidos, flecos y brillos, se combinan con poleras en las que su paso por la ilustración se hace evidente debido al uso de estampados serigrafiados. “Mostré una colección verano-invierno, mezcla de pieles con zungas. Me gusta hacer ropa efectista, de show, porque lo que es único se vende mucho”, concluye.