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PINA BAUSCH

Julio 1940 - Junio 2009. Hay quienes afirman que ha sido, por lejos, la figura más destacada de la danza contemporánea. No de Alemania, sino que del mundo entero. Creativa e innovadora, sus alucinantes -y a veces polémicas- puestas en escena fascinaban a todos por igual. Chile fue el paí­s al que dedicó su última obra.

  • Revista Mujer

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Ha sido calificada como la mejor coreógrafa del siglo XX. A lo largo de su carrera fue alejándose del ballet clásico, para crear un lenguaje corporal particular y convertirse en la principal referente del teatro-danza a nivel mundial.

Ganó más de treinta premios, incluyendo la Legión de Honor de Francia, el Goethe, el León de Oro de Venecia y la Orden al Mérito Pablo Neruda, en Chile. Tuvo una conexión muy potente con nuestro país. La primera vez que lo visitó, en 1980, conoció al poeta Ronald Kay, quien se convertiría en su marido y padre de su único hijo. También convivió con jóvenes marginales de La Legua y visitó Villa Grimaldi, siempre en su afán de impregnarse de los lugares que visitaba.

A los 68 años se le diagnosticó un cáncer fulminante. Murió cinco meses después. En ese momento se encontraba desarrollando la pieza Como un Musguito en la Piedra Ay, Sí, Sí, Sí, fragmento de la célebre canción de Violeta Parra Volver a los Diecisiete. En homenaje póstumo, su compañía presentó la obra en distintas partes del mundo, obteniendo un éxito rotundo.

Philippine Bausch había nacido en Solingen, Alemania, en 1940. A los 18 años se graduó en danza escénica y pedagogía de la danza. Un año después ganó una beca para perfeccionarse en Estados Unidos, siendo contratada por la Metropolitan Opera House de Nueva York.

En 1962 su antiguo profesor alemán la invitó a trabajar en el recién fundado Folkwang Ballet. Su carrera fue en ascenso. Pina cada vez fue obteniendo más prestigio y reconocimiento, como coreógrafa, como bailarina y como profesora de danza.

Sus temas preferidos eran la vida y la muerte, el amor, la soledad, las relaciones entre hombres y mujeres, la violencia contra la mujer. “No me interesa cómo se mueve el ser humano, sino aquello que lo conmueve”, proclamaba.

A partir de 1973 comenzó a dirigir su propia compañía, la hoy mítica Tanztheater de Wuppertal. No sólo trabajó con bailarines, sino que con artistas, como Caetano Veloso, Federico Fellini y Pedro Almodóvar, “amigos cuyo arte, que admiro y respeto, me anima a continuar mi propio camino creativo”. Algunas de sus obras más conocidas han sido Café Muller, Claveles, Los Siete Pecados Capitales y Danzón.

Pina Bausch hizo del baile su vida. Extremadamente tímida, empezó a bailar porque le daba miedo hablar, según decía. Como sea, con sus creaciones cambió la concepción de la danza contemporánea.

Cada vez fue obteniendo más prestigio y reconocimientos. Sus temas preferidos eran la vida y la muerte, el amor, la soledad, las relaciones entre hombres y mujeres, la violencia contra la mujer. “No me interesa cómo se mueve el ser humano, sino aquello que lo conmueve”, proclamaba.