Belleza

Todo sobre la base

Punto de partida. Elegir la textura y el color correcto es esencial para lograr un rostro prolijo y una piel uniforme. Tres expertos enseñan cómo identificar cuál es la mejor opción según la edad y el tipo de piel.

  • Revista Mujer

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Por algo se llama base o fondo de maquillaje. Equivocarse al elegirla es un pasaporte al fracaso. Por más bonitos que maquillemos los ojos, si la piel no se ve uniforme el resultado no será bueno. “Cuando no elegimos la base correcta el maquillaje se transforma más bien en una pintura mal hecha que en una cara perfecta”, explica la maquilladora Carla Gasic. Todo influye al momento de optar por la ideal: el tipo de piel, el color, las imperfecciones, las manchas y las líneas de expresión son determinantes a la hora de elegir una u otra. También importa si se trata de una dermis joven o madura, ya que la edad cronológica no siempre acompaña el envejecimiento cutáneo. Una persona de 30 años que ha tomado harto sol va a tener una piel más madura que otra de la misma edad que se ha protegido sistemáticamente todos los veranos.

Carla Gasic, Taly Waisberg y Christian Álvarez, tres reconocidos makeup artist chilenos, revelan sus trucos para no errar en la elección.

TIPOS DE PIEL

Joven: Estas pieles necesitan muy poco o nada de base. Deben optar por productos livianos de baja cobertura, o una mousse, que deja una textura de seda. También las bases que son a base de siliconas y las cremas humectantes con color.

Madura: Son las que a simple vista se ven arrugadas. Estas pieles deben buscar bases en crema que sean flexibles y que no se acumulen en las arrugas. Cada vez hay más  específicas para estas pieles, como las llamadas ‘efecto lifting’, que además de cubrir son tratantes y atenúan las marcas. En este tipo de pieles la humectación previa al maquillaje es fundamental para evitar que el producto se deposite en las arrugas y se acentúen las imperfecciones.

Seca: En estos casos es ideal utilizar una base que sea luminosa, con un acabado más hidratante. Generalmente son fluidas o en crema, para evitar que se marquen las líneas de expresión ya que la luz rebota y por efecto óptico las líneas se minimizan. ¿Un truco? Aplicar antes del maquillaje un par de capas de crema hidratante hasta sentir la piel con una textura pareja y turgente. Recién ahí aplicar la base en crema o líquida.

Grasa: Son las pieles que brillan mucho. Para neutralizar el exceso de sebo, lo mejor es elegir bases con terminación polvo; base en polvo compacta, mousse mate, o líquida con terminación polvo. Las bases HD (high definition) y las bases de aerógrafo igualmente funcionan bien en estos casos. También existen unos matificadores para la zona T (frente, nariz y pera) que pueden aplicarse sobre el rostro y sobre la base en polvo, que eliminan el brillo.

Normal o mixta: Son las pieles que soportan cualquier tipo de base. En este sentido, un truco muy efectivo es mezclar la base con una crema hidratante de día para hacerla más liviana.

¡NO LO HAGA!
•Nunca pruebe la base en la mano, ya que su color no es igual al del rostro. Lo mejor es hacerlo en la mandíbula y con luz natural. El tono que mejor se funda y se confunda con la piel es el que corresponde
•No utilice la base para parecer bronceada. El fondo de maquillaje debe servir para unificar la piel, no para totalizarla. Para eso se usan los rubores, tonalizadores o polvos bronceantes.
•Jamás utilice una base más oscura a la que le corresponde. Generalmente, estas envejecen y nunca quedan prolijas.
•No olvide su escote. El rostro termina, precisamente, en el escote. Si olvida maquillar esta zona el resultado será desprolijo, por el contraste de colores.
•No olvide los contornos. Uno de los errores más comunes es olvidar maquillar la zona de las orejas, las aletas de la nariz y el crecimiento del cabello.
•No empiece por la base
Cualquiera sea su tipo de piel, es imprescindible aplicar primero una crema hidratante antes de comenzar el maquillaje.
•No ocupe la misma base durante todo el año. En verano, cuando la piel se broncea, se debe usar una base uno o dos tonos más oscura que la que se ocupa durante el invierno.

Agradecimientos: Christian Alvarez Makeup Artist (09) 87511022, Taly Waisberg para Mac Cosmetics y Carla Gasic www.escuelademaquillaje.cl

Y EL GANADOR ES… EL PINCEL


Hay distintas maneras de aplicar la base. Hay quienes utilizan una esponja, otras usan únicamente los dedos y algunas prefieren los pinceles. Para decidir cuál es la mejor opción, Glenda Barra, studio manager de Bobbi Brown, propone el siguiente ejercicio-desafío: coloque un poco de base sobre sus dedos, otro poco en la esponja y otro en el pincel. Tome un espejo y pinte utilizando los distintos métodos. ¿El resultado? Verá que la base aplicada con la mano cubre poco. La que se aplica con esponja cubre más pero se desperdicia bastante producto. Y el pincel cubre a la perfección. Los buenos pinceles no son baratos pero duran años. Una inversión que, según la experta, realmente vale la pena. Para un acabado liviano y natural lo ideal es utilizar pinceles de fibra óptica.