Hombres

Gonzalo Ramí­rez

Del Buenos Dí­as a Todos  al noticiario central del domingo en TVN. De practicante a rostro del área de prensa. ¿Ascenso meteórico?  Más bien, paso a paso. En ocho años de carrera, este periodista solo puede afirmar que la vida le ha dado muchas oportunidades y que él las ha sabido aprovechar.

  • Revista Mujer

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Son las 2 de la tarde y, en teoría, Gonzalo Ramírez terminó su día laboral. Pero cuando nos juntamos en un pequeño café de Providencia se le nota que viene recién saliendo de su última entrega del noticiario en el canal de cable 24 Horas (la señal de cable de TVN dedicada exclusivamente a la actualidad). De riguroso terno negro, con algo de maquillaje y muy bien peinado parece listo para dar el siguiente avance de la mañana o un pase para la nota humana del día. No es que no se relaje, pero tampoco se sale mucho del personaje. Gonzalo Ramírez ahora es un serio hombre de prensa, pero uno con alma de niño bueno. Algo que le quedó de sus días como notero del matinal donde llegó a hacer su práctica y desde donde lo tentaron para buscar nuevos rumbos dentro de canal. “Creo que tengo una forma de ser que está muy ligada con mi imagen del Buenos Días. Soy espontáneo, de repente no tengo complejos en cagarme de la risa, y hasta el momento nadie me ha llamado la atención ni me han sugerido que cambie. Yo, como televidente, valoro cuando la gente es así”, cuenta con un café en mano.

Lleva ocho de sus 33 años en el canal estatal. Y aún no se la cree. Todavía vive, ahora eso sí mucho más controlado, con el mismo temor con que llegó a la capital desde la V Región: el miedo a quedarse sin pega. Gonzalo viene de San Antonio, una ciudad azotada por la cesantía, y algo de ese espíritu porteño lo acompaña incluso hoy cuando, entre otras labores, es rostro oficial del noticiario central del día domingo. También fue padre joven, hoy su hija mayor tiene 13 años (además tiene una pequeña de 10 meses con Paloma, su actual señora), y estar sin trabajo no era una opción. Ella fue su motor para ‘sacarse la mugre’.  “Es heavy, aunque me he demorado siento que todo ha pasado superrápido. Estoy muy agradecido, soy un provinciano que al salir de la universidad pensó que no iba a tener pega, ese era uno de mis temores. Pero gracias a Dios se me han dado muchas oportunidades y por fortuna las he sabido aprovechar. Además me ha tocado estar en situaciones muy noticiosas que han ayudado a que mi carrera se haya lucido”.

Uno de esos momentos clave fue el rescate de los 33 mineros. Estuvo más de 17 horas al aire en momentos de total tensión. Semanas comiendo atún, mientras encontraban un minuto para dormir en la casa rodante que tenían junto al equipo. Fue una experiencia que le cambió la vida, su prueba máxima, el último examen de grado. “Me marcó definitivamente;  hasta ahora ha sido lo más importante en mi carrera, espero que vengan otras noticias importantes pero hasta el minuto los mineros han sido clave. Tenía que ser un reportero rápido, prudente y cuidadoso, y todo eso en vivo, con semanas de cansancio en el cuerpo. Fue muy enriquecedor”, recuerda. Y sobre la polémica con Amaro Gómez- Pablos (al que le reprocharon llegar poco antes del rescate dejando a Gonzalo fuera de cámara), él se ríe. “Se vio extraño que  le pasara el micrófono en cámara. Pero la verdad es que yo estaba mal, me venía aguantando toda esa emoción que tenía adentro y no me podía exceder. Había estado un mes ahí y ya me sentía parte de las familias”.

El balance de la experiencia fue extremadamente positivo, no solo en lo personal sino también profesional. Fue una verdadera vitrina para su trabajo. “Yo no me tomo la vida gravemente. No soy ‘cabezón’, ni de esos periodistas que andan con el diario colgando bajo el brazo. Pero entiendo que tengo una responsabilidad, y por eso siempre llego preparado a todas mis entrevistas”. Por eso, cuando termina sus labores, Ramírez sigue estudiando, revisando noticias internacionales y, entre otras cosas, aprendiendo inglés. “Es que no me quiero mandar un luchitojarazo”, afirma entre risas. “Cuando hay que ponerse serio, nos ponemos serios. Pero me encanta la chacota. Aunque no lo creas, en el canal 24 Horas lo pasamos superbién, somos un equipo joven y entre nota y nota hay muchas bromas”.