Moda

Janie Bryant, la mujer detrás de Mad Men

Janie Bryant, la estilista de Mad Men, la serie más 'fashion' del planeta -cuya cuarta temporada se emite actualmente en Chile-, inspira hoy en dí­a a los más grandes creadores de moda. La estética vintage y ultraglam de Mad Men invadió los desfiles? y nuestros armarios. Janie Bryant ha volcado sus conocimientos sobre estilo en un libro, The Fashion File (El Archivo de Moda), publicado en Estados Unidos e Inglaterra.

  • Revista Mujer

Compartir vía email

Desde que Patricia Field, la estilista de Sex and The City, empujó a toda una generación de mujeres  a subirse a los altísimos Manolos, ninguna diseñadora de vestuario había logrado ejercer tal influencia en los guardarropas de las mujeres. Más aun, Betty o Joan, encarnadas por la fría January Jones y la pulposa Christina Hendricks, respectivamente, se han convertido en una referencia que denota forma y estilo. ¿Eres una Betty o una Joan?  proponen los tests de las revistas de moda (si bien, en realidad, según las encuestas, la favorita del gran público es Peggy…).

Ahora, Janie Bryant ha volcado sus conocimientos sobre estilo en un libro, The Fashion File (El Archivo de Moda), publicado en Estados Unidos e Inglaterra, repleto de consejos y astucias para comprar y lucir mejor. Para empezar, Janie Bryant propone a los lectores una mirada en el clóset de Mad Men y revela el proceso de diseño detrás de cada uno de los personajes. Más adelante, ofrece un análisis detallado sobre cómo la mujer de hoy puede desarrollar su estilo personal, incluidos consejos para encontrar ropa o accesorios vintage y mezclarlos con gracia con jeans y zapatos modernos, cómo armar el look de cada día, cómo encontrar el talle perfecto de sujetador, cómo utilizar el color para transmitir un estado de ánimo, el secreto para resaltar lo mejor de sí misma y cuáles son las diez piezas esenciales de un guardarropa. También da consejos de maquillaje (de cómo resaltar los labios a lograr una mirada ahumada) y propone un minisección para los hombres. “Se trata de convertirte en el personaje principal de tu vida y desarrollar tu estilo personal, de enamorarte un poco de ti misma”, dice en sus páginas. Más específicamente “comprender tu cuerpo y sentirte bien sea cual fuere el estado en que estás, apreciar todo sobre ti misma y usar ropa que te haga sentir fantástica”. Menuda tarea.

Tras estudiar brevemente dibujo y pintura,  Bryant optó por seguir diseño de moda en el American College de Artes Aplicadas. Al terminar, se fue a París, con la ilusión de “convertirme en una  famosa diseñadora y aprender francés en seis meses”, pero debió abandonar su sueño y regresar a Nueva York, donde consiguió trabajo en el distrito de confeccionistas de Séptima Avenida. Tras conocer a una diseñadora de vestuario en una fiesta se dio cuenta de que eso era lo que ella quería hacer y fue así como entró en el mundo del cine y la publicidad en Manhattan. Su gran golpe de suerte lo tuvo cuando comenzó a trabajar para la serie Big Apple de HBO y  unos años después para Deadwood, otra serie de la misma cadena, por la que obtuvo un premio Emmy. Y luego vino Mad Men.

LOS 60, UNA EPOCA FANTASTICA
Doblemente ganadora del premio de la Asociación de Diseñadores de Vestuario de América (en 2009 y 2010) por su labor en Mad Men, Bryant es en parte responsable por el éxito mundial de la serie, cuyo estilo ha influido en la moda, en la calle y en las pasarelas. La clave de este éxito es, según ella, la autenticidad, una condición fundamental para perfeccionistas obsesivos como ella y Michael Weiner, el creador de la serie. “Michael tiene ideas muy específicas y muy claras acerca de lo que quiere ver, y a mí me agrada ofrecérselo y proponerle algo más. A él le importan mucho los detalles y a mí también”, dice. Un ejemplo: las actrices de la serie tienen prohibido entrenarse físicamente, pues las mujeres de entonces no tenían músculos y si lucían bien era gracias a un verdadero arsenal de ropa interior: combinación, medias, sostén armado y una faja que cortaba el aliento. Por esta razón, todos los personajes de MM  llevan reproducciones de ropa interior de época, a excepción de la de Christina Hendricks (Joan)… que es auténtica. Otro: ella decidió que Bertram Cooper (Robert Morse), el excéntrico socio principal, debía lucir las cuatro puntas de un pañuelo de seda sobresaliendo de su bolsillo, como la corona de un rey, mientras que el bolsillo de Don Draper (Jon Hamm), el guapísimo director creativo, apenas dejaría ver una línea horizontal de un banal pañuelo en algodón blanco. Los trajes de Roger Sterling (John Slattery), son vieja escuela, como corresponde a un hombre de su origen social, mientras que los de Pete Campbell (Vincent Kartheiser) son azules, “pero no azul marino, sino un azul muy 1960” y no tan bien cortados como los de sus superiores jerárquicos. Además, puesto que cada temporada avanza en el tiempo, pueden apreciarse pequeños cambios, especialmente en los dobladillos de los personajes femeninos que van subiendo lentamente.

Bryant admite que si bien todos los períodos de la historia de la moda tienen su atractivo, ella siempre tuvo una particular predilección por los ‘icónicos 50’, aun más que los 60 representados en la serie, pero afirma que también ama este período de Camelot (como suele referirse a la presidencia de John Kennedy) y de la América de antes de los desastres, los asesinatos y la guerra de Vietnam. “Una época fantástica, de verdadera elegancia en que la gente se vestía para ir a trabajar, usaba guantes y sombreros.  Eso ya no existe más”.

GRACE KELLY Y SOFIA LOREN, FUENTES DE INSPIRACION
¿Cuáles son las fuentes de inspiración para los diferentes vestuarios? “Mi inspiración comienza al leer el guión -comentaba recientemente en una charla en el Fashion Institute de Los Ángeles-, siento el clima y el ritmo de la historia, y a partir de allí voy a otras fuentes: viejos filmes, catálogos, libros de época, internet, viejas revistas como Time y Life”. Pero también se inspira en personas reales. “Para Betty Draper, en mi abuela, que era una mujer elegantísima, y en Grace Kelly. Me encanta su imagen porque es cool y nunca se puede penetrar más allá de su exterior. Aun en las películas siempre pone una distancia, como Betty. Para Joan, mi inspiración fue definitivamente Sofia Loren, con su figura curvácea”. Por su parte, Elisabeth Moss (Peggy Olsen) suele rogarle que no la vista más en color mostaza. “Pero esos tonos de amarillos y verdes eran populares en la época y creo que transmiten la modestia del personaje”, dice.

January Jones, quien escribe el prefacio del libro, relata cómo llega al estudio siendo ella misma “y una hora y media después me encuentro transformada por el pelo, maquillaje, la ropa. Janie Bryant no descuida ni un detalle. El sostén, medias, enagua, todos esos elementos contribuyen a hacerme sentir, caminar y posicionarme como Betty”. Cada episodio requiere entre 75 y 200 modelos, sin contar los de los extras. Si bien ella diseña una gran parte desde la raíz, otros son vintage que encuentra y renueva, y algunos se alquilan. “Me encantaría poder diseñar la ropa de todos lo que participan en la serie, pero tomaría demasiado tiempo, sin hablar del costo”, admite.

Bryant -también creadora de una línea de ropa en venta por internet (www.qvc.com)- está encantada de la influencia del estilo Mad Men, que pudo apreciarse en algunas colecciones de Marc Jacobs, Michael Kors o Prada, así como en marcas como Banana Republic o Brooks Brothers. “Me siento muy gratificada que la industria de la  se haya mostrado interesada e inspirada por la serie, pero sobre todo  me alegra que la gente se sienta estimulada para vestirse mejor y me honra tener una parte de responsabilidad en ese fenómeno”.