Hombres

Jorge Baradit

El escritor de novelas fantásticas se puso a hablar de sí­ mismo frente a la grabadora y no paró más. Aquí­, un extracto de las cosas que pasan por la alocada cabeza de un diseñador gráfico que de noche se transforma en creador de mundos impensados, y cuya primera novela, Ydrasil, ya es un libro de culto más allá de nuestras fronteras.

  • Revista Mujer

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Quién es:
Soy diseñador gráfico, y a eso me dedico en horario de oficina. Hasta el año 2005, cuando publiqué Ydrasil, no sabía lo que era lanzar un libro. Pero un día me lo propuse y lo hice. Ocurre que soy medio obsesivo. Mi peak de manías fue cuando tenía cerca de 25 años. En esa época hice muchas estupideces casi patológicas. Quería convertirme en una persona, porque uno no nace persona, hay que convertirse en una. Y para eso hay que hacer un largo camino. La vida como un proceso iniciático, místico. Una vez, en Valparaíso, durante un temporal, yo salí de noche en calzoncillos. Me quedé una hora sentado en el suelo, bajo el agua. Más tarde hice el Camino del Inca solo y medio enfermo. Todo tenía que ver con forzar el cuerpo, fortalecer la mente, hacerme dueño de mí y un montón de otras tonteras de las que ahora me río, pero que igual me han servido. A los 30 dije ‘voy a escribir una novela’. Antes de eso había escrito apenas un poco de poesía. Me lo planteé como una producción, un hijo. 9 meses. Si yo escribo una página diaria, me dije, al cabo de 9 meses voy a tener 300 páginas. Y lo hice.

Qué piensa:
Me gusta esta nueva aproximación a la literatura que se está haciendo: lo de Álvaro Bisama, lo de Francisco Ortega, lo de Mike Wilson. Es como decir ‘el boom de José Donoso era rock sinfónico, Pink Floyd, una cosa grande y compleja. La Nueva Narrativa, los Fuguet, son más Synthop, tipo Depeche Mode. Y lo de ahora es punk. Es garaje. Le pegamos patadas a quien sea y da lo mismo. Y vamos pa’delante’. Lo chori en este país es que como nadie lee, podemos decir de todo, ofender hasta al Papa y a nadie le importa. Hay permiso para que el arte sea freakeado. En la tele se preocupan de que no aparezca un pedacito de pezón, pero a media cuadra venden Lolita, la historia de un cincuentón que se enamora de una niña de 12.

Qué trama:
He publicado una novela anual, algo que no hacen todos los escritores, y además he estado en proyectos paralelos. El año pasado armé los guiones para la versión cinematográfica de mi novela Synco -que dirigirá Nicolás López-, haciendo un podcast semanal llamado Desde el Fin del Mundo, junto a Francisco Ortega, y preparando una novela gráfica, Karma Police. En ella convoco a un dibujante, un ilustrador experto en color, un grupo de música electrónica de la Patagonia a cargo del soundtrack y un equipo de desarrolladores web que prepara unos motion comics. Pretendo que sea un proyecto colectivo. Es algo que todavía no se hace, un experimento que seguramente va a fallar, pero no me importa.