Belleza

Dime dónde vas y te diré qué llevar

Al fin llegó la hora de viajar. Sólo falta un pequeño detalle: preparar el neceser.
Consultamos a los expertos y armamos una lista de los cosméticos que no pueden
faltar, según el clima en el destino elegido. Sol, humedad, frí­o extremo... ¡toma nota
de estos consejos y empieza a empacar!

  • Revista Mujer

Compartir vía email

VACACIONES EN LA NIEVE

Paso 1: Protección

La nieve actúa como espejo del sol, y ese es el motivo por el cual a más altura, mayor radiación. Por ello hay que usar bloqueadores solares potentes, idealmente los de factor +50. Los labios, el contorno de ojos y las manos también requieren cuidados especiales. Se debe utilizar una barra labial con protección solar y una crema protectora para el contorno de ojos y párpados, además de lentes de sol especiales. Las manos deben estar cubiertas por guantes y, para prevenir que las uñas se quiebren por el frío, se debe aplicar un fortalecedor. En la montaña suele haber días nublados, pero esto no significa que la piel resulte inmune: las nubes dejan pasar la radiación y el daño en la piel es el mismo, por lo tanto los cuidados también. Las quemaduras solares de montaña pueden ser muy serias y en algunos casos hasta requieren hospitalización.

LA CLAVE: Preferir los productos que vienen en envases pequeños, como para poder llevarlos en el bolsillo y reaplicarlos cada tres horas.

Paso 2: Humectación

El frío extremo combinado con el sol seca la piel hasta quebrarla. Después de una jornada de esquí se aconsejan poner alguna crema humectante con vitaminas y efecto antiinflamatorio, o agua termal en spray, y reemplazar el jabón de ducha convencional por uno neutro. En las manos, utilizar por las noches una crema reparadora con aceite de almendras o directamente unas gotas de aceite de almendras dulces, que suaviza e hidrata. Para el pelo: una buena máscara capilar hidratante. Por último, debemos llevar alguna crema reparadora para pies. El frío los reseca y la práctica deportiva puede provocar aparición de ampollas. Según los especialistas hay que elegir productos que contengan extracto de palta, Vitamina E, mentol o silicona.

LA CLAVE: A menos que tenga el cabello graso, en la nieve no se lave el pelo todos los días. Las bajas temperaturas y los vientos hacen que pierda el brillo y se quiebre. Lo mejor es usar día por medio un champú nutritivo y después una crema reparadora.

 

Crema de manos reafirmante, Lubriderm.

Mascarilla hidratante intensiva, Pantene.

Creme Riche Désaltérante para Climas Fríos, Clarins.

Rouge Volupté SPF 15, Yves Saint Laurent.

Strong Results, fortalecedor de uñas, Avon.

Emulsión Fotoequlibrio FPS 50, Natura.

 

VACACIONES EN LA CIUDAD

Paso 1: Protección

Recorrer paisajes, visitar museos, descubrir rincones típicos. Y, mientras tanto, el smog y los radicales libres empiezan a hacer de las suyas: alteran varias proteínas celulares y los procesos metabólicos en la célula, e impiden que la piel transpire. Por eso, si se va a conocer una ciudad también se deben tomar cuidados esenciales para proteger la piel. Para empezar, es ideal reemplazar la crema diaria por alguna que contenga factor de protección solar 15. Aunque estemos en invierno, la radiación de todas maneras llega. A la hora del baño, se recomienda tomar duchas cortas y con agua no muy caliente, para no disminuir los mecanismos de defensa naturales de la piel. Se puede usar un gel de ducha que ayuda a la hidratación. La humedad presente en muchas ciudades es uno de los principales enemigos del pelo. Por eso, si se va a un lugar húmedo hay que llevar un antifrizz. Aplicarlo con las palmas, desde la nuca y hacia los largos.

LA CLAVE: Para protegerse de la oxidación y los radicales libres se pueden tomar antioxidantes en base a extracto de pepa de uva, algas pardas o de café (se consiguen en farmacias y son de venta libre) y complementar con una crema nocturna vitaminizada.

Paso 2: Limpieza

La mejor manera de eliminar los restos de suciedad que se acumulan en la piel es a través de una exfoliación. En el cosmetiquero no puede faltar un scrub suave o un jabón exfoliante. No hace falta aplicarlo todos los días, con dos veces a la semana es más que suficiente. Y, antes de ir a la cama, limpiar el rostro con una leche demaquillante, que actúa específicamente contra los radicales libres.

LA CLAVE: Las agresiones ambientales son responsables del envejecimiento de los labios. Haga calor o frío, hay que empacar una buena crema para el contorno de la boca. Las más apropiadas son las antirradicales libres.

Serum antioxidantes con Acai, Kiehl’s.

Prodigy Powercell Serum, Helena Rubinstein.

Serum Anti-Frizz, L’Oréal Paris.

Skin Life Protect SPF 20, Helena Rubinstein.

Vacaciones en la playa

Paso 1: Protección

Escapar al verano en pleno invierno siempre suele ser un gran plan. Pero para poder disfrutar a pleno, y sobre todo cuando la piel no se ha bronceado gradualmente, elegir la protección adecuada es indispensable. En la mañana, se debe utilizar una crema hidratante con filtro solar 30 o más. Para la cara los expertos sugieren elevar la protección y reaplicar, sistemáticamente, cada dos horas para evitar manchas y enrojecimiento. Para combatir la deshidratación del pelo es ideal utilizar cremas para peinar o máscaras capilares con protección solar. Los labios también merecen una dedicación especial: su piel es superdelgada y, por lo tanto, si no los cuidamos, enseguida se cortan y lucen chamuscados. Hay que llevar un buen bálsamo labial con filtro solar y, si se quiere agregar color, labiales de larga duración con FPS 15.

LA CLAVE: Muchas marcas han apostado por los protectores solares en spray, que han tenido una gran aceptación. Es cierto, son mucho más fáciles de aplicar. Pero en el caso del rostro, pueden producir irritación. Además, es difícil comprobar que todo el cuerpo haya quedado realmente cubierto por el producto. Lo mejor es aplicar primero una crema o leche protectora y usar el spray como back up para el resto del día, únicamente para el cuerpo.

Paso 2: Hidratación

Después de un día de playa o piscina es imprescindible limpiar y desintoxicar la piel para evitar que la sal y el cloro la resequen o la irriten. ¿Cómo? La mejor opción es ducharse y después elegir una loción o leche limpiadora suave con aloe vera, vitaminas o aceites esenciales. Luego, aplicar una crema hidratante y calmante en todo el cuerpo, haciendo especial hincapié en codos, rodillas y cuello, las zonas que más se resecan. En la cara, colocar una crema o serum antieage, ya que el sol acelera el proceso de envejecimiento de la piel.

LA CLAVE: Para lograr un efecto calmante luego de un día de sol, aplicar una crema con aloe vera o menta para evitar la hinchazón por exceso de sol y, a la vez, relajar la piel. Un truco fácil es guardar la crema en el refrigerador del hotel, ya que el frío por sí solo también tiene efecto descongestionante.

 

Crema corporal Nutrilift, L’Oréal Paris.

Máscara capilar hidratante MOMO, Pichara.

Crema nocturna Génifique Repair, Lancôme.

Hidratante labios Aquasource Non Stop SPF 8, Biotherm.

Chronos Passiflora SPF 15, Natura.

Emulsión Fotoequilibrio SPF 30, Natura.