Belleza

Medio siglo de encanto y talento

Por más de tres décadas ha sido fiel representante
del equilibrio entre una mujer sensual y apasionada y
una de personalidad fuerte y espí­ritu libre. Con 47
años, la que fuera una de las actrices más taquilleras
en los 80 y 90, sigue imponiendo su estilo y carisma,
reinventándose como parte de un nuevo Hollywood y
como un í­cono de belleza y estilo.

  • Revista Mujer

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Fue la mejor pagada, la más deseada, la más polémica, la más fotografiada y en medio de todo esto, en la cima de su popularidad a fines de los 90, se retiró. Fueron seis años lejos de las luces, que terminaron con un regreso al cine bajo nuevas reglas: sin grandes presupuestos y sólo eligiendo proyectos que fueran capaces de cautivarla. Ahora a los 47 años, Demi Moore vuelve a recobrar su estatus como una de las bellezas más codiciadas de Hollywood. Sólo que esta vez más madura y fuerte que nunca.

Su reinvención fue osada e incluyó una comentada nueva relación sentimental. Cuando se casó con el actor Ashton Kutcher, 15 años menor, la actriz se convirtió en un referente de las llamadas mujeres cougar. Pero como siempre, Moore se rebela contra las etiquetas y así lo reconoció a la revista W: “Estoy segura de que no soy la primera mujer que se involucra con un hombre menor, pero de ninguna manera me interesa ser la vocera de esta nueva moda”. Más allá de la controversia, la actriz forma parte de un ‘nuevo Hollywood’. En las fiestas más cotizadas del momento, imponiendo tendencias en moda y conectada en Twitter, ha mostrado al mundo una renovada faceta que, aunque llena de glamour, parece mucho más cómoda y relajada.

Su tiempo lo divide protagonizando filmes independientes como la película Happy Tears, ya estrenada en Estados Unidos y que aún no tiene fecha para Chile; sus actividades de beneficencia en las que destaca su compromiso con la lucha contra el sida y la reinserción escolar de adolescentes, y su labor como rostro para el gigante de la cosmética Helena Rubinstein, hace más de dos años.

Esta última relación ha sido tan exitosa, que la marca se inspiró en ella para la fragancia con la que regresan, después de 26 años, al mercado de los perfumes. Wanted es el nombre de este nuevo aroma que busca interpretar a una mujer moderna, atractiva y en control de su vida. La misma Demi describió a Wanted, en su reciente lanzamiento en París, como “vibrante, muy contemporánea, sensual y al mismo tiempo elegante. Su botella es un símbolo de femenidad y fuerza”. Fuerza que a esta actriz le sobra y que ha sido su marca registrada en sus más de tres décadas de carrera.

A los 20: nace una estrella

Cuando llegó a Los Ángeles a los 16 años –después de una difícil niñez que la obligó a vivir en más de 30 lugares diferentes, junto a sus padres alcohólicos y desempleados– estaba decidida a ser parte de la industria del cine a toda costa. Con su mejor amiga, Nastassja Kinsky, recorrió audiciones y eventos en búsqueda de una oportunidad como modelo o actriz. Después de pequeños papeles en publicidad y televisión consiguió su primer rol en una película de alto presupuesto, Échale la Culpa a Río (1984), junto a Michael Caine. Aunque no recibió las mejores críticas por su actuación, este personaje logró posicionarla como la ‘chica de moda de Hollywood. Dotada de una fuerte personalidad y un look único, le sacó máximo provecho a su nueva exposición pública en una serie de romances –como el que tuvo con el también ochentero Emilio Estévez (hermano de Charlie Sheen)–, participando en las películas más taquilleras de la época y compartiendo créditos con estrellas como Robert De Niro, Sean Penn y John Cusack. Con un divorcio ya en su currículo –del músico Freddy Moore, el responsable del apellido que usa artísticamente ya que ante la ley es, desde el 2005, Demi Guynes Kutcher– en 1987 vuelve a casarse con el que sería su pareja por 11 años y padre de sus tres hijas, Bruce Willis. Juntos se convirtieron en una de las duplas más poderosas del cine, aunque a la actriz le faltaban unos años para consolidarse. En 1988 nació su primera hija, Rumer.

A los 30: altos y bajos

Los 90 comenzaron con el que es su mayor éxito a la fecha, Ghost (1990). Aunque no era la primera opción para el protagónico –que ya lo había rechazado, entre otras, Meg Ryan–con esta historia de amor desde el más allá Demi integró un selecto grupo junto a los nombres más taquilleros a escala global. Durante los siguientes años su ritmo fue imparable, ya había dejado de ser la ‘estrella en ascenso’ para convertirse en la mujer mejor pagada de Hollywood (llegó a ganar 12 millones por filme). Entre polémicas portadas –para Vanity Fair, en 1991 y 1992, donde aparecía desnuda fotografiada por la renombrada Annie Leibovitz– y arriesgados negocios como Planet Hollywood, realizó limportantes roles: Cuestión de Honor (1992), Una Propuesta Indecente (1993), Striptease (1996) e incluso bajo la dirección de Woody Allen, Los Secretos de Harry (1997). Pero no todo fue positivo en esta década, junto con el éxito también vivió fracasos tanto personales como en la cartelera. La Letra Escarlata (1995) y G.I. Jane (1997) fueron tropiezos que ayudaron a desequilibrar la carrera de Moore, quien también sufriría la separación de Bruce Willis, en 1998. Todos esos traspiés la llevaron a recluirse, por más de seis años, en su casa en la rural ciudad de Hailey, en el estado de Idaho. Se dedicó a criar a sus tres hijas.

A los 40: mejor que nunca

Saliendo del mar con una tabla de surf bajo el brazo y en un diminuto bikini negro. Así fue su regreso al cine en el rol de la malvada Madison Lee, en Los Ángeles de Charlie II: Al límite (2003). Su espectacular cuerpo logró captar la atención, y ponerla en el primer lugar de los ránkings como una de las actrices maduras más sensuales del cine. Pero su retorno no trajo cifras millonarias ni éxitos de taquilla. Después del exitoso filme con Drew Barrymore, le siguieron una serie de películas de más bajo perfil en los que Moore finalmente encontró la tranquilidad que necesitaba, con una perspectiva más calmada y escogiendo sólo los roles que le interesaban. Sus últimos trabajos son Happy Tears y The Joneses. La primera es la historia de dos hermanas en conflicto, del director Mitchell Lichtenstein, y que coprotagoniza junto a la actriz Parker Posey, y en la segunda, es la pareja de David Duchovny (Expediente Secretos X) en una crítica a la sociedad de consumo. En materia personal, a los 47 años Moore reconoce estar en uno de sus mejores momentos sentimentales junto al actor Ashton Kutcher, con quien se casó el 2005. Él es el responsable de introducir a Demi en las redes sociales –como Facebook y Twitter–de las cuales se considera fanática. “Ashton me recomendó no censurar nada de mi vida en Twitter y me resulta muy entretenido”, libertad total que reconoció este año en una visita al programa de Ellen DeGeneres. Recientemente declaró a Revista Elle que quiere tener un hijo. La edad no es un impedimento para ella. “Él ya es un padre maravilloso para mis niñas, así que no tengo duda de que si está en nuestro futuro (la crianza), será otra increíble experiencia en nuestro viaje juntos”.