Belleza

¿Qué me pongo?

Para no convertirse en una 'ví­ctima' de las tendencias de moda, un buen ejercicio es asumir el cuerpo que cada una tiene y según esto elegir la ropa que saca partido y hace ver más armónica. Esta es una invitación a valorizar lo que una tiene más bonito. A ser narcisista, gustar de una misma. Cuando eso se cumpla es seguro que los demás también lo harán.

  • Revista Mujer

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Seamos realistas. Una puede tener una imagen saludable y estilosa sólo después de aceptar que su cuerpo no es exactamente como el de una modelo de pasarela. Ser un poco más alta que la mayoría, tener los hombros más anchos, cintura demasiado marcada o caderas anchas no está tan mal, cualquier figura se puede mejorar con la ropa adecuada. Y si el problema son unos kilitos de más hay dos alternativas: bajarlos o asumirlos, pero jamás tratar de vestirse como si no existieran. Lo importante es estar convencida de que si nos encontramos en la escala de posibilidades que hay entre la flaca musculosa perfecta y la obesidad peligrosa, siempre podemos encontrar una manera de vestir para vernos como queremos y sin nada que envidiar a nadie.

Eso sí, hay que considerar que el estilo es mucho más que una moda. Es aquello que una va construyendo con los años y que define la forma de vestir, de caminar, de hablar y hasta de pensar de cada cual. Las modas van y vienen: está bien mantenerse informada de las tendencias y escuchar las recomendaciones de expertos, pero lo que finalmente debe definir el qué usar o no es la figura, el tipo físico de la persona, su entorno-trabajo-ocupación, la personalidad y lo que quiere proyectar. La clave es sacarle partido a lo bueno y tener la inteligencia y astucia para disimular lo que nos molesta.

Resulta complejo definir cuáles son los tipos físicos más comunes. Por lo general, es una mezcla de más de uno. Aquí damos algunas claves para leer con atención, saber interpretar en cada caso y combinar de la mejor manera posible.

Doce verdades absolutas

Si tenemos las caderas, las pechugas, el traste o la guata más grandes, jamás hay que disfrazarlos con metros y metros de genero, porque todo se verá más grande aun. Si la pieza de arriba es ancha, la baja debe ser más ajustada y viceversa.

Las prendas oscuras hacen ver a las personas más esbeltas.

Las faldas plisadas hacen ver más gorda.

Las sandalias con correa de tobillo hacen que las piernas parezcan más cortas y por lo tanto hacen ver más baja. Lo mismo sucede con las botas usadas con polleras y vestidos cortos o a media pierna.

Las piezas apretadas y brillantes son como un mapa topográfico de todas las marcas, arrugas y rollitos de la piel.

La ropa monocromática estiliza la figura y es más discreta que las prendas donde se mezclan colores.

Una falda hasta la rodilla que se amolde un poco al cuerpo es mejor que una completamente recta. La lycra ayuda a crear ese efecto.

Las piernas se ven más apretadas cuando la parte inferior –zapatos, calcetines, botas– son del mismo color o tono que el vestido o la pollera.

Las mujeres de siluetas grandes o con sobrepeso deben olvidarse de los estampados florales exagerados, los motivos geométricos y las líneas horizontales. Sólo las altas pueden usar estos diseños. Para rellenitas y bajas las líneas verticales finitas son lo indicado.

Los cuellos altos y los echarpes disfrazan un poco los cuellos arrugados y flácidos. Quienes tienen este problema deben evitar gargantillas y aros muy vistosos.

Las prendas claras ‘levantan’ la fisonomía.

El escote en V alarga y afina el cuello.

Dime cómo eres

Mucha pechuga o poca, forma redonda o muy alargada, algo de guata, piernas gorditas o muy flacas. Da igual, cualquier forma puede mejorar. A continuación, presentamos ocho declaraciones (de esas que se hacen en solitario cada día) y la solución estética para cada una. El primer paso, entonces, es mirarse frente a un buen espejo, observar cada detalle de nuestro cuerpo y, aunque duela un poco, ser muy sincera con las conclusiones.

“SOY PLANA”

Es un hecho que la ropa cae mucho mejor en mujeres con esta característica, aunque la mayoría tiene la idea fija de aumentarlos. Además de la opción del cirujano, aquí hay algunos tips para realzar las pechugas.

QUÉ USAR

-Colores luminosos y líneas horizontales que amplían la región del tórax.

-Prendas con tirantes finos, escotes con tejidos o telas trabajadas en esa zona para ampliar volumen.

-Blusas drapeadas, ojalá sin mangas para aumentar volumen.

Escotes altos, redondo, bote, sin mangas, para llamar la atención en los hombros y no el busto.

 

-Prendas sin escote para realzar hombros.

-Sweaters de cuellos tortuga.

-Polleras y vestidos con cintura alta.

QUÉ EVITAR:

-El modelo imperio por que acentúa el cuello delgado.

-Piezas con manga tres cuartos que exhiben la parte más delgada del brazo, afinando mucho la silueta.

-Modelos demasiado apretados que aplastan las pechugas y dejan en evidencia su escasez.

“ME GUSTAN PERO ME ASUSTAN”

El busto grande es valorizado por muchas. Hay algunas que pagan muchísimo por conseguirlo. Sin embargo, existe una gran cantidad de mujeres que lo tiene y que no se siente cómoda con él. Sea cual sea el caso, acá hay algunos secretos para disfrazar su volumen.

QUÉ USAR:

-Collares cortos.

-Colores oscuros en la parte superior del cuerpo

-Blusas y poleras con tirantes anchos, porque las finas hacen ver más grande el busto.

-Escotes cuadrados, en U y en V.

-Blusas y vestidos cruzados, dividen el busto dando una impresión de menos tamaño.

-Sweaters de textura fina, sin estampados.

-Chaquetas acinturadas de largo hasta la cadera, con las solapas en V pequeñas con sólo dos botones.

-Pantalones de pretina ancha para equilibrar las proporciones de la parte superior del cuerpo.

-Pantalones y polleras a la cadera (sólo para las que no tienen guata) que alargan la parte superior del cuerpo y disfrazan el tamaño del busto.

QUÉ EVITAR

-Ropa con brillos, aplicaciones, bolsillos y detalles en esa zona.

-Vestidos con la cintura alta y blusas de cuello alto.

-Telas acanaladas.

-Sweaters con líneas y puntos grandes (aumentan visualmente el tamaño del tronco).

-Polleras apretadas o muy amplias porque pueden desequilibrar las proporciones del cuerpo.

“SOY DESPROPORCIONADA”

El cliché dice que las piernas bonitas son las largas, como las de las modelos de pasarelas. Eso es falso. Las piernas pueden ser bonitas en diferentes formatos, lo que importa es que ayuden a afinar la silueta en general. Aquí, algunos trucos para que se vean más largas.

QUÉ USAR

-Blusas con sobreposición de prendas que disfrazan la parte superior y destacan las piernas.

-Vestidos de cintura alta, que afinan y alargan la silueta.

-Pantalones que cubran desde donde empieza el zapato. Un detalle en la costura lateral de un pantalón, como una cinta de otro tono de arriba abajo, alarga las piernas.

-Polleras cortas con zapatos taco alto. Nunca polleras hasta la rodilla.

-Botas altas con minifalda de la misma tonalidad.

-Zapatos de taco fino o con plataforma delicada. Los zapatos deben ser de color del pantalón o pollera para lograr una unidad visual y una continuidad que afina la silueta.

QUÉ EVITAR

-Blusas cortas que muestren donde comienzan las piernas, y que dejan la guata afuera.

-Chaquetas, sweaters o poleras largas porque ponen en evidencia el problema.

-Leggings, bermudas y pantalones pescadores porque cortan las piernas. Lo mismo pasa con pantalones capri, ajustados y los que tienen basta hacia afuera.

-Vestidos apretados pegados a las caderas y polleras largas con zapatos bajos.

-Zapatos de colores muy contrastantes con los de la ropa.

“DEMASIADO CHICA”

Las mujeres más bajas al vestirse deben enfatizar la parte de arriba de su cuerpo. Hay muchos recursos para lograr verse más alta. Aquí hay algunos de ellos.

QUÉ USAR

-Líneas verticales.

-Collares cortos.

-Aros pequeños.

-Vestidos tipo camisero o cruzados hasta las rodillas o sobre ellas, en tonos monocromáticos, combinando colores oscuros con otros más claros (mucho cuidado al escoger las medias).

-Pantalones rectos y del mismo color de los zapatos. Leggings y pantalones stretch.

-La chaqueta corta, como las clásicas de Chanel, son ideales para esta mujer. Dan más altura a la pollera, alargando la silueta.

-Poleras y blusas dentro del pantalón o pollera (no a las capas sobre capas)

-Zapatos con plataformas, no muy exagerados para que no llamen demasiado la atención y no revelen la intención.

-Zapatos con taco medio o alto.

QUÉ EVITAR

-Contrastes entre claro y oscuro que quiebran la unidad visual del cuerpo.

-Estampados grandes y pantalones de cintura alta que desproporcionen el tórax y las caderas.

“PAREZCO JIRAFA”

Las bajas quieren crecer, las altas se quieren esconder. Algunas mujeres se sienten incómodas con esto de ser tan grandes, tan vistosas. Aquí hay algunos tips para ellas.

QUÉ USAR

-Colores diferentes entre la parte de arriba y abajo del cuerpo.

-Sobreposición de prendas.

-Blusas de cuello alto, pero jamás con una pollera ajustada.

-Polleras con corte evasé.

-Prendas que corten el cuerpo.

-Pollera lisa o con pliegues hasta la pantorrilla en tejidos con volumen que den movimiento.

-Estampados grandes y rayas horizontales que acortan la silueta.

-Pantalón tipo pescador y capri.

-Accesorios grandes: cinturones gruesos, collares y pulseras demasiado vistosos.

-Zapatos bajos combinados con vestidos o polleras de tejidos fluidos (algodón, gasas, sedas)

-Marcar la cintura baja o las caderas con amarras o cinturones.

QUÉ EVITAR

-Ropas de corte recto. El cuello alto combinado con pollera ajustada puede crear una silueta demasiado larga.

-Ropa de un solo color.

“ESTOY RELLENITA”

La mayoría de las mujeres con sobrepeso quieren verse más flacas. Para eso es ideal conocer algunas reglas que nos ayudan a afinar el contorno.

QUÉ USAR

-Un body reductor.

-Géneros livianos, lisos en tonos oscuros. Si quiere estampados, elija los más discretos y delicados.

-Las polleras deben ser rectas y ajustadas hacia las rodillas, tipo Chanel. La chaqueta perfecta es la de dos botones, ajustada y que llegue justo donde comienzan las caderas.

-La sobreposición de prendas combinando lo más ajustado abajo y lo más suelto arriba. Aquí las blusas sirven mucho.

-Cuellos con vuelos discretos y mangas de tres cuartos. La boca de campana (con las muñecas más amplias que el resto de la manga) da delicadeza y longitud a los brazos.

-Vestidos de corte imperio.

-Pantalones de corte recto sin detalles ni bolsillos, ojalá una talla más grande (que sea muy sutil). Jamás usarlos apretados.

-Blusas con cuello en V o drapeadas y amarradas al lado.

-Medias oscuras y accesorios que le den valor a las partes delgadas del cuerpo: pulseras delgadas y collares largos.

QUÉ EVITAR

-Escote tipo bote. Rayas horizontales y mangas infladas.

-Estampas en pantalones y polleras.

-La ropa stretch y los tirantes finos.

-Zapatos puntudos de taco aguja y chatos redondos.

“YO, LA MUJER PERA”

Esa gordura que se nos acumula en las caderas es el temido formato pera: tronco estrecho, abdomen largo, piernas gruesas. ¿Por qué temido? Porque hace que una mujer flaca se vea gorda si al vestirse no considera los trucos que aquí revelamos.

QUÉ USAR

-Prendas que llamen la atención sólo en la parte superior del cuerpo: volumen, estampados, colores claros. Escotes amplios (el de tipo bote y el redondo quedan muy bien). En la parte inferior géneros oscuros y con cuerpo (gabardinas, jeans) que afinen la silueta. Son ideales los vestidos camiseros acinturados en géneros de caída vaporosa.¡Quedan muy bien con chaquetas acinturadas!

-Nada de marcar la cintura con lazos, elásticos o cinturones. La pollera se puede usar hasta las rodillas o largas.

-Los zapatos deben ser del mismo color que las medias (oscuras, lisas y opacas). Pueden ser de punta fina, pero de talón más grueso. Otra opción son los con plataforma. En verano, las sandalias taco alto sirven para estilizar los tobillos.

QUÉ EVITAR

-Las camisas demasiado largas. Nada que quede sobre la parte más ancha de las caderas. Pantalones con piernas ajustadas. Tampoco los tipo ‘cargo’ con bolsillos que enfatizan el volumen. Conviene olvidar los jeans apretados, las leggings y las polleras apretadas que causan el efecto sirena. También las botas de caña corta con pollera y sandalias con tiras.

“TENGO GUATA”

La guata es la enemiga número uno de la elegancia. Puede ser por anatomía, por embarazo, por lo que sea, pero todo se derrumba cuando aparece. La cuestión es que no hay para qué mostrarla, sino tener cuidado y astucia para disfrazar su existencia.

QUÉ USAR

-Géneros leves, sueltos y estructurados pero nada pegado en la cintura.

-Colores oscuros para la parte inferior de la figura.

-Prendas que resten atención de la zona abdominal. Es decir, blusas ajustadas en el busto o de tipo corsé, que estilizan el cuello y muestran hombros.

-Escotes pronunciados.

-Blusas fruncidas o con pliegues.

-Chaquetas y blazers cortos y acinturados.

-Pantalón con cintura más alta, con cierre lateral.

-Lencería modeladora.

-Accesorios para el cuello.

QUÉ EVITAR

-Todo lo apegado al cuerpo.

-Blusas y camisetas cortas o dentro de la pollera o pantalón.

-Chaquetas con cinturón que se amarren justo a la altura de la guata.

-Vestidos ajustados.

-Cinturones apretados.

-Túnicas amplias que hacen ver mayor.

-Polleras rectas y fruncidas en la cintura que aumentan el volumen de esa parte del cuerpo.

-Pantalones de cintura baja o apretados que dejan la guata afuera cuando una se sienta.