Hombres

Salí­ con… rodrigo salinas

El Ratoncito de El
Club de la Comedia es
demasiado divertido,
no paró de burlarse de
sí­ mismo y de hacerme
reí­r con su especial
y un poco ?morboso`
sentido del humor.

  • Revista Mujer

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El dibujante Rodrigo Salinas (34) no sólo es capaz de interpretar célebremente al perverso pero a la vez tierno Ratoncito de El Club de la Comedia, de Chilevisión, sino que también demostró ser un verdadero maestro para reírse de sí mismo. Apenas nos juntamos me preguntó por qué lo había convidado a salir si era un guatón tan horrible. “Todavía no entiendo por qué me invitaste. Seguramente ya se te acabaron los galanes y ahora no te queda otra que tener citas con los guatones feos. Y después, ¿con quién vas a salir, con los tuertos y los cojos?”, me cuestiona, y yo, para seguirle el leseo nomás, le digo que no lo considero taaan feíto.

–Debes tener algún tipo de atractivo oculto –le comento, y él entre risas me responde que se encuentra cada día más lindo. “Hoy día, por ejemplo, me siento más hermoso que ayer. Y mañana me sentiré más bello que hoy”, afirma, y luego, poniéndose muchísimo más serio, comienza a relatarme la historia de su vida, de cómo el humor lo ha acompañado en todo momento.

“Desde chico siempre fui el guatón chacotero, y después cuando descubrí que me podía ganar la vida con esto,me puse a hacer historietas…Tuvo que pasar un largo período para que desembocara como guionista y actor de El Club de la Comedia”, cuenta, y me explica que fue en ese lugar donde se le ocurrió inventar al ya famosillo Ratoncito de los sketches (ese pérfido que después de hacer sus ‘travesuras’ enternece cantando “perdón, perdón, yo sé que la embarré…”). “La idea era pervertir un poco el mundo de Disney. En el fondo quería hacer una versión chilena de Mickey, que fuera más como un guarén. Un roedor desclasado que mata gente y se hace caca sólo para molestar a los finolis”.

–¡Qué interesante! Y dime, ¿al Ratoncito cómo le va con las féminas? –le pregunto, y me contesta que bastante bien por ahora, pero que en el pasado, durante toda su juventud y adolescencia, sufrió las de Quico y Caco. “El problema era que me gustaban puras minas preciosas, quienes estaban completamente fuera de mi alcance. Yo les escribía cartas y les dibujaba y sólo lograba convertirme en su ‘personita especial`. Llegué a ser el mejor amigo de las mujeres más ricas de Chile, pero no conseguía acostarme con ninguna.”

–¿O sea que para ti todo siempre ha girado en torno al sexo?–le pregunto con tono ingenuo, y me responde que sí, que de hecho ahora que está casado y asegurado, ya no se interesa por ninguna otra; ni siquiera como amiga.

“Nunca he creído en la amistad hombre-mujer, a mí sencillamente no se me da”,me comenta y después me aclara que a estas alturas ya aprendió a conformarse consigo mismo. “Estoy súper bien. Incluso me gusta ser guatón, yo mismo me construí esta guata ¡y cómo no la voy a querer! Si basta con que la muestre en el programa para que todos se caguen de la risa”, dice, poniéndome la cara típica del Ratoncito que me hace estallar en carcajadas.