Columnas

Lo mejor y lo peor del 2009

Sonia hace un rceuento de los hitos más importantes de este año.

  • Revista Mujer

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Durante el año que se va, las mujeres fueron protagonistas privilegiadas. Y eso casi siempre es bueno, como veremos a continuación.

Al parecer, se trató de una tendencia mundial porque tanto Carla Bruni, en Europa, como Michelle Obama, en Estados Unidos, relegaron a un segundo plano a sus poderosos maridos más de una vez.

Nuestro país no se quedó atrás. Por eso, ordenemos el 2009 entre lo memorable y lo que preferiríamos olvidar.

*Mejor olvidar: El copiloto guardaespaldas portátil femenino. Prefiero que me asalten a pasar la vergüenza de andar con este acompañante de conductoras solitarias. Si se encuentran con uno, los delincuentes se mueren de la risa y, acto seguido, se lo roban.

*Memorable: Cómo Michelle Bachelet le dobló la mano al machismo imperante en la política nacional. Los mismos que le criticaban hasta los suspiros por el solo hecho de vestir faldas, no disimularon su oportunismo cuando comenzó a subir en las encuestas. ¿Irá la presidenta en el 130% de aprobación?

*Mejor olvidar: Los abusos del Photoshop. No se trata de erradicar por completo el retoque digital, pero si Demi Moore necesita que le peguen el cuerpo de una modelo de 20 años para aparecer en la portada de una revista, ¿qué queda para el resto de las mortales?

*Memorable: Cómo la empleada puertas adentro se convirtió en el primer arquetipo femenino 100% chileno en llegar a Hollywood (o casi). Ni peloláis ni actrices cosmopolitas. La Nana, del cineasta Sebastián Silva, se lleva por ahora todos los honores.

*Mejor olvidar: El “look murciélago” impuesto por las estrellas de cine adictas al bótox y por una que otra celebridad local. No se trata de irse a los extremos, pero una línea de expresión, una patita de gallo, no le hace mal a nadie.

*Memorable: Eso de que “los 40 son los nuevos 30”, “los 50 son los nuevos 40” y así hasta el infinito. Esta moda o simple optimismo sólo nos puede traer ventajas. Por ejemplo, esperar un nuevo año frescas como lechugas. Total, si “los 40 son los nuevos 30”, entonces, cualquier cosa es posible. ¡Feliz 2010!