Belleza

Tecnologí­a y belleza natural

En un mundo que cada vez se preocupa más de proteger el ambiente, existen diversas alternativas naturales para cuidar la piel. La clave está en los avances tecnológicos que han permitido seleccionar los principios activos más potentes que nos ofrece la naturaleza.

  • Revista Mujer

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Ciclovías, bolsas reutilizables, elementos reciclables, alimentos orgánicos, ahorro de energía y agua. Esos son algunos de los hábitos verdes que se expanden fuertemente hoy en día y que pretenden hacer del planeta un lugar más amigable y con menos daño ecológico.

El acercamiento hacia lo natural se da en todo orden de cosas y la cosmética no ha quedado atrás: constantemente se buscan ingredientes que sean amigables con el ecosistema y, por eso, muchos laboratorios han optado por utilizar sustancias naturales. Víctor Perl, médico cirujano, magíster en Ciencias Médicas de la Universidad de Chile, explica que la naturaleza ha “testeado” por años este tipo de ingredientes y, por lo mismo, tiene experiencia al respecto.

Siguiendo las tendencias de lo natural, la industria de la belleza se ha preocupado de seleccionar los principios activos más adecuados del entorno y para que estos sean efectivos, es fundamental que los laboratorios cuenten con procesos tecnológicos avanzados. Por eso, el doctor Perl advierte que hay que tener cuidado con los productos que se escogen: “En el caso de las cremas artesanales es cuestión de suerte, porque no hay garantía de que logren los efectos que dicen. Los estudios que determinan las funciones o usos que estas sustancias pueden tener en la piel, están inspirados en productos elaborados con extractos puros. Pero no es lo mismo ponerse la hojita de té en la cara, que extraer sus propiedades profesionalmente. Además, se debe tener cuidado con el origen de los ingredientes, porque pueden estar contaminados y no es comprobable su calidad ni su concentración”. La tecnología permite, entre otras cosas, descubrir cualidades (ocultas a nuestro conocimiento) y extraer sus principios activos, purificarlos y estabilizarlos, cuestión clave para que no se degraden fácilmente y mantengan sus propiedades y concentración.

La dermatóloga de la Clínica Vespucio, Laura Cossio, explica que antes de aplicarlos, se debe tener la precaución de confirmar que hayan estudios científicos que garanticen su seguridad y eficacia sobre la piel, porque de lo contrario, pueden ser riesgosos.

Una de las marcas que se ha interesado en este tipo de ingredientes es Garnier. Y para lograr una correcta extracción de los principios activos que hay en la naturaleza, utiliza Bioscreening, un método de exploración molecular usado en la industria farmacéutica que a través de un proceso operado por robots de última generación, testea y selecciona los mejores ingredientes activos naturales, obtiene sus propiedades e identifica su acción en la piel. Esta innovación aumenta las opciones de uso de este tipo de sustancias en el ámbito de la cosmética.

Naturaleza en la piel

La experiencia ha demostrado que el cuerpo recibe bien los ingredientes naturales. Alexander Mac-Guire, microbiólogo de la Universidad de British Columbia, Canadá, asegura que estos aportan nutrientes, antioxidantes, enzimas, minerales, vitaminas o aceites esenciales que son importantes para alimentar, proteger, reparar o regenerar el tejido seco y dañado. Además, se absorben con facilidad y no acarrean reacciones alérgicas normalmente. Mac-Guire aclara, eso sí, que “no porque sea natural implica una buena penetración en la piel. El objetivo es que la crema se fabrique con ingredientes que actuén como vehículos para que los nutrientes trabajen efectivamente sobre ésta. Y los que lo consiguen bien son el aceite de emú y la vitamina E. El experto aclara la importancia de los principios activos concentrados y da un ejemplo: “No es lo mismo aplicarse una crema con aloe vera que el producto puro en la casa. Esta última opción puede provocar una irritación”.

Para el microbiólogo, consultor en nutrición del Packard School of Nutrition, Canadá, es muy importante que los consumidores se aseguren de que los cosméticos naturales no cuenten con químicos (como conservantes) que irriten.

Por otro lado, el doctor Perl destaca que la piel es un buen vehículo para administrar sustancias al cuerpo, porque se ha comprobado desde hace algunos años, que utilizar la vía transdérmica para lograr una mejor terapia de reemplazo hormonal en mujeres menopáusicas es una buena alternativa y, en la mayoría de los casos, la más ideal. Esto porque “uno ingresa desde el exterior el principio activo (en este caso hormona) en una dosis adecuada y sin evitar todos los cambios que se producen al tomar una pastilla. Es más dirigido”.

Activos potentes en cosmética

Aquí detallamos una lista de poderosos ingredientes naturales utilizados en la industria de la belleza.

Cafeína: Este compuesto se encuentra principalmente en el té y el café. Además de ser antioxidante (protege de los radicales libres), tiene un efecto vasoconstrictor, que evita que se produzcan edemas (salida del líquido de los vasos sanguíneos) que manifiestan como bolsas en los ojos y/o rosácea. Además, según sugiere un estudio realizado en ratones por el Laboratorio para la Investigación del Cáncer Susan Lehman Cullman, de la Universidad de New Jersey (EE.UU.), puede ayudar a proteger del riesgo de cáncer en la piel inducido por la radiación ultravioleta.

Omega 3: Se encuentra en fuentes vegetales como la rosa mosqueta y las nueces. Este tipo de ácidos grasos esenciales son necesarios en las membranas de todas las células de nuestro cuerpo para mantener un óptimo funcionamiento en cada una de ellas. Su acción en la piel es principalmente de rejuvenecimiento, porque logra que la célula funcione de una manera más eficiente, como era años atrás.

Jengibre: También es interesante destacar esta planta que crece en las regiones tropicales, porque tiene un efecto en las micro-contracciones de la piel que originan las líneas de expresión. Al ser aplicado en la dermis, hace que se relaje y así se evitan las arrugas.

Vitaminas y minerales: Le dan nutrición a la piel. La vitamina C, por ejemplo, le otorga resistencia a las agresiones externas. La vitamina E, antioxidante muy conocido, promueve la formación de colágeno (vital para la firmeza de la piel). En el caso del zinc, participa en la regeneración del tejido cutáneo y en la síntesis del colágeno y elastina, que son los que proporcionan la elasticidad y tonicidad de la dermis. Y no hay que olvidar el magnesio, que estimula la actividad y metabolismo celular.

Aceites naturales: Son lípidos de buena calidad y de buena tolerancia para la piel, ideales para ejercer una función de barrera y de hidratación equilibrada. Los más usados son el de nuez, castaña de indias y almendras, pero según Perl, hace poco se descubrió que el aceite del cuesco de las ciruelas secas (a pesar de que todavía no se ha utilizado) sirve, porque al igual que los nombrados antes, son lípidos de buena calidad y tolerancia para la dermis.

Para cada necesidad

El microbiólogo Alexander Mac-Guire recomienda algunos ingredientes que al aplicarlos son muy efectivos para tratar los distintos tipos de piel.

Seca: Rosa mosqueta.

Grasa: Hamamelis y aloe vera.

Dañada por la edad: Vitamina E, noni y rosa mosqueta.