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Como toda Mujer (de 35)

Giorgio describe la vida de la mujer de 35 a través de una canción de Marí­a Marta Serra Lima.

  • Revista Mujer

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María Marta Serra Lima, sí, la voluminosa cantante trasandina, dice en una de sus canciones más populares que, como toda mujer, “le da por callar injusticias y luego llorar en silencio o explotar”. Ciento por ciento de acuerdo señora Serra Lima, aunque a los 35 las mujeres de este lado de la cordillera hace rato que sacan la voz y el voto. Luego dice la blonda señora que, “como toda mujer, es la guerra y la paz, que sabe ocupar su lugar y no permite que nadie la engañe”. Y, claro, si ya va encaminada al cuarto piso –como señala una amiga– y se las sabe por libro, tanto familiar como profesionalmente.

En cinco años cumplirá 40, cambiará de folio, ya no será adulta joven y comenzará con el ritual de sacarle velitas a las próximas tortas y cantar “reloj no marques las horas”, cuando antes bailaba al ritmo de “son 15, son 20, son 30…”. Si nunca se metió al gimnasio ya lo hará y comenzará la batalla contra los rollitos, arrugas, canas y el tiempo. Batalla que, lamento decirle, a la larga, de una u otra manera, pierden todas, pero unas con más naturalidad, dignidad y menos silicona y botox que otras.

Como toda mujer, “se entrega al amor sin medida, sin tiempo y con todo cuando alguien la quiere”. ¿Qué bonito, no? Sabias palabras suyas María Marta. Escribí sobre lo lindo del pololeo sub40. ¡Y es verdad! La de 35 ya no anda ni pololea ni poncea. Se empareja, pero hasta donde quiere. “A tropiezos te hiciste coraje y no eres fruta prohibida de nadie”. No le vienen con cuentos: tiene 35 y ya pasó por todas (no se malinterprete… hablo de situaciones). O ya se casó y vive feliz con su pareja, su pega y sus hijos. O quizás no lleva anillo en el dedo pero sí un coche de guagua en el auto.

Como toda mujer, se emociona con “una flor, un te quiero, mil cosas”. Aquí no estoy tan de acuerdo María Marta. Para qué andar con cuentos: en realidad emociona “la roca” en el anular, la tarjeta de crédito en la billetera, la 4×4, el MNG Sour y los california rolls, las carteras de Louis, los perfumes de Carolina y todas las cosas pitucas. Como toda mujer, como todas. “Tan segura de sí y otras veces un poco cambiante. Eres débil y fuerte a la vez, con virtudes y defectos”. Claro que la vecina tiene siempre más defectos que tú y el marido de ella gana menos que el propio. La pega la pone mal genio pero con los niños se le pasa (a veces). Y si tiene pareja, no aguanta sus pastelazos, pero al bruto igual lo quiere. Un día amanece atravesada y al otro es un encanto. ¡Como toda mujer poh! Como toda. Cariños, Giorgio.