Belleza

Descanso en la tina

Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo y cumple la doble función, de ponernos en contacto con el exterior y, a la vez, de aislarnos de él. En invierno, una buena alternativa para mantenerla suave e hidratada es recurrir a un relajante baño de tina que, acompañado de esencias o ingredientes naturales, puede convertirse en un verdadero placer.

  • Revista Mujer

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No hay nada mejor que sumergirse en un baño de tina caliente para liberar tensiones y paliar el cansancio diario. La sensación de dejarse envolver por agua cálida nos hace sentir más tranquilos y relajados, además de darle a la piel lo que necesita: hidratación, nutrición y suavidad. Pero no es llegar y llenar la tina con agua caliente. El baño es un ritual que tiene sus secretos. Primero, es necesario tener en cuenta que la inmersión en la tina es un placer para disfrutar sólo uno o dos días a la semana, porque la exposición prolongada al agua caliente puede producir alteraciones en la piel, como problemas de elasticidad (dedos arrugados) o resequedad, en el caso de que ciertos ingredientes como la espuma permanezcan por mucho tiempo en contacto con el cuerpo. El resto de los días es preferible optar por una ducha tonificante.

Otro buen consejo es reservar el baño para el final del día, porque su efecto relajante ayuda a inducir el sueño. Además, suele ocurrir que en la noche se dispone de más tiempo para preparar el ambiente perfecto: luz tenue o velas aromáticas y música ambiental suave, si se quiere una desconexión total. Para que el relajo sea completo hay que realizar los movimientos de manera pausada. ¿Por cuánto tiempo? 15 a 20 minutos es lo más indicado.

Sumergirse en agua caliente trae muchos beneficios, desde estimular el sistema circulatorio, hasta aliviar dolores derivados de contracturas físicas. Es la instancia perfecta para soltarse, renovar las energías y aprovechar las propiedades de los diferentes elementos que se pueden añadir al agua como sales, aceites o leche (tal como hacía Cleopatra, según cuenta la leyenda).

Se pueden utilizar plantas relajantes como la lavanda, hierbas calmantes como la manzanilla, extractos revitalizantes como la naranja, el pomelo, el kiwi o el limón, que también resulta favorable para equilibrar el exceso de grasitud de algunas pieles. La leche también es un buen elemento para incluir en baños de tina por su gran poder nutritivo que la hace ideal para pieles secas. Junto a ella, los aceites de oliva y palma chilena aportan hidratación y nutrientes al cuerpo; si se opta por el de oliva, además se pueden aprovechar sus propiedades antioxidantes. Y por último, la sal de mar, (un puñado) que se recomienda, porque retiene la humedad de la piel, abre los poros, alivia dolores musculares y síntomas del resfrío.

Mientras esté sumergida en el agua, puede aprovechar de ponerse una mascarilla purificante, hidratante o relajante sobre la cara. En ese estado de calma y con los poros dilatados por el vapor, logrará una terapia completa. Lo mejor para finalizar es aplicar crema hidratante en la cara y otra en el cuerpo, después de salir del baño.


Baños terapéuticos

Un baño común puede ser una pérdida si no se aprovecha ese espacio agregando ciertos elementos al agua. A continuación detallamos algunas opciones para preparar baños con propiedades específicas.

Aliviador de estrés: Prepare tres tazas de té de manzanilla muy cargado y añada al agua del baño. Esta hierba tiene propiedades calmantes y curativas que disminuyen la tensión corporal y mental.

Piel aceitosa: Agregue una combinación de frutas cítricas como limones, naranjas y pomelos cortados en rodajas finas. Eliminan las impurezas y disminuyen el exceso de grasa.

Suavizante de piel: Mezcle tres tazas de avena cruda, dos de salvado de trigo y 1/4 de taza de gel de aloe vera. Ponga esta pasta en una bolsita de tela y sumérjala en el baño. Cuando haya absorbido suficiente agua, úsela para limpiar la piel, frotándola con suavidad sobre el cuerpo. También puede preparar una infusión con 10 sobres de té de ginseng en una tetera grande. Agregado al baño, este líquido suaviza, tonifica y a refina la piel. Para dejar la piel muy suave se puede añadir un paquete de gelatina sin sabor a un baño caliente y permanecer en él al menos 15 minutos.

Piel reseca: incluir unas cucharadas de bicarbonato de sodio al agua para humectar. Otra opción es agregar 10 gotas de aceite esencial de rosa debajo del chorro de agua. Se puede usar leche o champú para fusionar el aceite con el agua, evitando así que las gotitas se concentren en un solo sector de la tina. Si tiene rosas a mano, puede añadir directamente los pétalos, ya que su presencia ayuda a hidratar y también a prevenir las molestas várices.

Exfoliante: Vierta tres cucharadas de leche en polvo mientras el agua corre en la tina de baño; el ácido láctico de la leche remueve las células muertas de la piel y la deja suave.

Antihinchazón: Mezcle dos cucharaditas de jengibre picado con dos de mostaza seca en polvo. Ambos ingredientes son ideales para combatir los malestares de la menstruación.

Inductor de sueño: Añada al agua dos cucharaditas de lavanda seca, mezclada con 15 gotas de aceite de lavanda. La fragancia que brota mejora el humor y es especial para una noche de sueño reparador.

Relajante: Rebane jengibre fresco, déjelo macerar en agua hirviendo por media hora y vierta la infusión en el agua caliente. Resulta ideal para relajar las articulaciones. Otra buena opción es darse baños de tina con hojas de laurel fresco.

Talasoterapia

En el Acqua Spa del Hotel Radisson de Concón se ofrecen tinas de talasoterapia (tratamiento con agua de mar) que se preparan a 37º y son beneficiosas para los problemas musculares, circulatorios, respiratorios y metabólicos, entre otros. Una de sus variedades es la tina con algas, que contiene yodo y proteínas y que, al ser absorbidas por la piel, ayudan a regenerar, estimular, hidratar y remineralizar el organismo.

Mascarilla facial purificadora

Aplicada durante 15 minutos, ayuda a liberar los poros, reducir su dilatación y barrer las impurezas. También se puede usar en el pelo mojado, justo después de lavarlo; deja un aspecto suave y sedoso.

Ingredientes

• 7 gotas de aceite esencial de mandarina • 7 gotas de aceite esencial de naranja • Arcilla (la venden en librerías) • Agua mineral

Preparación: Haga una pasta homogénea con el agua mineral y la arcilla y añada las gotas de los aceites esenciales. Revuelva hasta incorporar los ingredientes y aplique esta mascarilla en la cara y el pelo. Sumérjase en la tina mientras actúa, aproximadamente por unos 20 minutos.